El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




La Novia de Corinto - Wolfgang Goethe



La Novia de Corinto



Procedente de Atenas, a Corinto
llegó un joven que nadie conocía.
Y a ver a un ciudadano dirigiose,
amigo de su padre, y diz que habían
ambos viejos la boda concertado,
tiempos atrás, del joven con la hija
que el cielo al de Corinto concediera.
-
Pero es sabido que debemos caro
pagar toda merced que nos otorguen.
Cristianos son la novia y su familia;
cual sus padres, pagano es nuestro joven.
Y toda creencia nueva, cuando surge,
cual planta venenosa, extirpar suele
aquel amor que había en los corazones.
-
Rato hacía ya que todos en la casa,
menos la madre, diéranse al reposo.
Solícita recibe aquella al huesped
y lo lleva al salón más fastuoso.
Sin que él lo pida bríndale rumbosa
vino y manjares, exquisito todo,
y con un "buenas noches" se retira.




La Danza de la Muerte - J.W.von Goethe



Otro bellísimo poema de Goethe! que me dió pie para reseñar sobre danzas macabra, una temática muy extensa que continuaré posteando.



La Danza de la Muerte

El guardián miró hacia abajo en la medio de la noche:
Sobre las tumbas que yacen dispersas allí,
Con su luz plateada la luna llenaba el espacio,
Y la iglesia como el día parecía brillar,
Entonces vió, primero una tumba, y luego otra que se abría,
Y hombres y mujeres fueron vistos al avanzar,
Envueltos en pálidas y níveas mortajas.

Apurados por correr pronto doblaron los tobillos,
Girando en rondas y danzas tan alegres,
El joven y el viejo, el rico y los pobres.
Pero las mortajas les molestaban,
Y como la modestia no puede perturbarlos,
Se sacudieron, y pronto aparecieron los sudarios
Dispersos y confusos sobre las tumbas.

Entonces agitaron las piernas, estremecieron los muslos,
Mientras la tropa con extraños gestos avanzaba,
Los gritos y clamores se elevaron alto,
Hasta que el tiempo y la danza marcaron el mismo ritmo.
La vista del guardián parecía abrumada de maravillas
Cuando el villano Tentador le habló así al oído:
Aprovecha una de las mortajas que allí yacen.

Rápido como el pensamiento la tomó y huyó
Detrás del portal de la capilla a toda velocidad;
La luna seguía derramando su blanquecina luz
Sobre la danza que temerariamente se desarrollaba.
Pero los bailarines se fueron retirando uno a uno,
Y sus mortajas, mientras se desvanecían, reposaron,
Y bajo el césped todo estuvo tranquilo.

Pero uno de ellos tropieza y queda tendido allí,
E intenta alcanzar el sepulcro con desesperación;
Sin embargo, sus camaradas lo ignoraban,
Y él percibió el aroma del sudario en el aire.
Así que agitó la puerta, pues el guardián se protegía,
Para repeler al enemigo, bajo el bendito peso
De las cruces de metal.

El sudario debe conseguir, pues sin él no hay descanso,
Permaneció unos instantes reflexionando
Sobre los ornamentos góticos que el espectro ansiaba.
¡Pobre guardián! ¡Su destino está sellado!
Como una larga y espantosa araña, en súbito andar,
Así avanzaba el pérfido y espantoso gusano.

El guardián tembló, y la palidez lo sobrecogió;
Mientras el fantasma buscaba su sombría mortaja,
Cuando al final (ahora nada puede salvarlo)
En un diente de hierro fue capturado,
Cuando el luctuoso brillo de la luna se apagaba,
Cuando sonoro estalló el trueno de la campana,
Desvaneciendo el esqueleto, deshecho en átomos.

Johann Wolfgang Von Goethe (1749-1832)


Xilografía de Wohlgemuth en Crónica del Mundo, de Holbein, Nuremberg 1493


Danza macabra, tema alegórico en arte, literatura, teatro y música que se caracteriza por la representación del esqueleto humano como símbolo de la muerte. La Danza macabra o Danza de la muerte era un tema muy familiar en la Edad Media. En una época con períodos cíclicos de hambrunas, sequía, peste y otras enfermedades endémicas, la población era diezmada con frecuencia y los sermones en las iglesias enfrentaban diariamente la vida con la muerte y los tormentos del infierno. La Danza de la Muerte remite a un concepto cristiano según el cual la muerte iguala a todos los estamentos de la sociedad, por mucha diferencia que hubiera habido en vida. Todos han de morir y perder sus dignidades y sus placeres.Ese es el tema del grabado. Al son de uno de los esqueletos otros bailan con aspecto grotesco, sin carne sobre los huesos y unos puñados de pelo en el cráneo. Un tercero está descomponiéndose y juega con sus intestinos, enrollados en la mano. El músico provoca la resurrección de otro esqueleto de la tumba, devorado por los gusanos.

La música también ha tratado este tema, como lo ejemplifican la obra Totentanz del compositor húngaro Franz Liszt


Enrico Pace plays Liszt - Totentanz (part 1 of 2)
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Enrico Pace plays Liszt - Totentanz (part 2 of 2)
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La Danza Macabra -Totentanz-


Dentro de las profundidades más oscuras de la naturaleza humana hay temores calados muy hondo, temor a lo desconocido, temor a lo inseguro pero más allá de todo temor a desaparecer… temor a ser olvidados y caer en un profundo abismo de nada. La muerte personifica el olvido, es la desaparición en su plena esencia. Así como los chicos de pequeños aprenden a cargar con sus temores jugando con estos para así tal vez llevarlos consigo más fácilmente, la cultura humana en su conjunto también lo hace de manera similar. Es mediante la expresión de estos temores globales que compartimos como especie, así como hoy en día vemos películas sobre guerras termonucleares -nuestro posible Armagedón- en los tiempos antiguos, cuando la peste hacía estragos por Europa, el arte comenzó a jugar con la muerte.. quién sabe, tal vez así se hacía más pasable.

La Danza macabra o Totentanz, es un tema alegórico en el arte, tanto en la música, como en la pintura o literatura que se caracteriza por la representación de esqueletos humanos -símbolo de la muerte- danzando, moviéndose o jugando como si se aferraran a su vida perdida. Tanto el rico como el mendigo, el Papa como el hereje son representados en estas imágenes, la muerte es inevitable y es igualadora, al final todos somos huesos marchando a la tumba. En la danza macabra vemos esas diferencias terrenales se acaban en la muerte, y son los esqueletos bailando tan eufóricamente los que nos comentan que no importa cual haya sido el rol o posición de una persona durante su vida, al fin y al cabo eso desaparece. La figura del esqueleto en los siglos XIV y XV representaba a la muerte literalmente, un mundo repleto de plagas oscuras y guerras interminables pintaba un paisaje sombrio en las bóvedas de los cementerios donde los esqueletos se apilaban día tras día, y los crematorios que trabajaban la 24 horas del día no hacían mas que iluminar esta cruel realización. El mundo es efímero y lo efímero se acaba, que triste.
Podemos ver representaciones de esta alegoría en los grabados del siglo XV de Huy Marchant, quien se podría decir es uno de los “padres” del genero, Konrad Witz, Hans Holbein y en infinidad de frescos que pululan las capillas y cementerios más antiguos de Francia, Suiza y Alemania. Siendo la más famosa la obra -tristemente destruida- que se encontraba en la Iglesia de los Santos Inocentes de París. En la poesía y literatura Goethe, Calderón de la Barca, Quevedo y muchos más de los más prominentes escritores que conocimos dejaron impresas sus impresiones sobre el tema.
Generalmente la Danza macabra suele confundirse con el Ars moriendi -las imágenes que muestran el arte de morir bien- pero no tienen mucho que ver unas con otras.

fuente





Los Músicos Muertos

Vosotros a quienes un destino común
hace vivir en condiciones diversas,
todos vosotros, tanto buenos como malos,
bailareís un día esta danza.
Vuestros cuerpos por los gusanos serán devorados.
¡Ay, observadnos, vednos!:
muertos, podridos, tufantes, esqueléticos;
lo que somos ahora también vosotros lo sereís.

La Danza Macabra del Cementerio de los Santos Inocentes de París.(fragm)



Erlkönig - Johann Wolfgang von Goethe





Erlkönig ( "Rey de los Elfos")

¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche??
Es un padre con su hijo.
Tiene al pequeño un su brazo
Lo lleva seguro en su tibio regazo.

"Hijo mío ¿Por qué escondes tu rostro asustado?"
"¿No ves padre al Rey de los Elfos ?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?"
"Hijo mío es el rastro de la neblina."

"¡Dulce niño ven conmigo!
Jugare maravillosos juegos contigo;;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
Mi madre tiene muchas prendas doradas."

"Padre mío, padre mio ¿no escuchas
Lo que el Rey de los Elfos me promete?"
"Calma, mantén la calma hijo mío;
El viento mueve las hojas secas. "

"¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán bien;
Mis hijas hacen su danza nocturna,
Y ellas te arrullaran y bailaran para que duermas."

"Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?"
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
Son los árboles de sauce grises."

"Te amo; me encanta tu hermosa figura;
Y si no haces caso usare la fuerza."
"¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre tiembla y cabalga mas aprisa,
Lleva al niño que gime en sus brazos,
Llega a la alquería con dificultad y urgencia;
En sus brazos el niño estaba muerto.

Johann Wolfgang von Goethe



La leyenda del Rey de los Elfos parece haberse originado en tiempos relativamente recientes en Dinamarca.
De acuerdo con el folclore alemán y danés el Rey de los Elfos aparece como presagio de la muerte, parecido a la banshee en la mitología irlandesa, pero a diferencia de la banshee, el Rey de los Elfos solo se le aparece a la persona que va a morir. Su
forma y expresión le dicen a la persona que tipo de muerte tendrá: una expresión de dolor significara una muerte dolorosa mientras que una expresión pacifica una muerte tranquila. Otra interpretación sugiere que la leyenda dice que cualquiera que toque al Rey de los Elfos debe morir.


Franz Schubert compuso su lied Erlkönig en 1815 para voz y piano, con el texto del poema de Goethe.
La historia de Erlkönig (o, mejor dicho, Elvenkönig) se centra en las palabras que los tres personajes pronuncian y en la acción que le sigue a estas palabras. El ambiente es característico del periodo romántico: ocurre en un paraje con árboles
durante una noche con viento, en la que hay una amenaza sobrenatural y malévola.
Para componer su canción Schubert se basa, una vez más, en un texto de Goethe (1782) basado a su vez en una leyenda escandinava sobre la que Johann Gottfried von Herder ya había compuesto un poema. El cuento original nos narra la terrible costumbre del Rey de los elfos de aparecerse ante los vivos anunciándoles su inminente muerte. Al llevar esta historia a su poema Herder nombró a su siniestro rey de forma que sonara similar al original danés,“Ellerkang” (Rey de los elfos). Para ello utilizó la expresión “Erlkönig”, que en realidad significa Rey de los alisos (un tipo de árbol) en lugar del más acertado Elfenkönig. Goethe tan sólo empleó el nombre ya usado por su colega.

Erlkönig (Schubert)
Anne Sofie von Otter Claudio Abbado Chamber Orchestra of Europe

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Fausto - Johann Wolfgang Goethe


Fausto - Johann Wolfgang Goethe

Desde el siglo XVI, la historia de un tal Johann Faust había sido aprovechada por autores de obras para el teatro de marionetas y había servido además para inspirar leyendas populares.
Johann Faust nació hacia 1490 en el sur de Alemania y se doctoró en la Universidad de Heidelberg en 1509. Tras dejar la universidad, emprendió una vida de aventuras que dio origen a la leyenda.
Tuvo que huir de diversos lugares donde vivió, acusado de practicar la brujería y que, según documentos de la época, dejó una biblioteca que incluía libros de medicina, matemáticas y magia negra.
El primer libro popular sobre el mito del doctor Fausto fue publicado en 1587 por Johannes Spiess en un prólogo en el que advertía de que había dejado de lado una serie de fórmulas mágicas para evitar que quienes tuvieran el libro entre sus propiedades fueran acusados de brujería.
Luego vinieron otros libros y libretos para teatro en los que el tema recurrente era el del pacto con el diablo para lograr el dominio sobre la naturaleza.
Goethe trabajó prácticamente toda su vida sobre el mito de Fausto. En 1773 escribió una primera versión, conocida actualmente como el 'Urfaust' ('Fausto original') que no fue publicada hasta muchos años después de su muerte.

Goethe aborda con esta obra de plasmación poética y esencia filosófica el legendario mito de Johann Faust, quien vendió su alma a Mefistófeles a cambio de la juventud eterna, la consecución de las más altas cotas de conocimiento, y el sentimiento amoroso por Margarita.

En este camino por las vivencias de Fausto, el autor alemán explora con un hermoso tacto expresivo las distintas formas y naturalezas del ser humano.




 
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