El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




La Nausea - J.P. Sartre



La Náusea
J.P. Sartre








“Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia: la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar... eso es la Náusea” (“La Náusea”).


La náusea aparece al sentir el carácter absurdo de la existencia, al captar la realidad como algo superfluo, contingente; los existentes (nosotros incluidos) venimos de la nada, existimos sin justificación alguna y terminaremos en la nada. Hemos sido arrojados a la existencia, y del mismo modo seremos arrojados a la muerte. “Todo lo que existe nace sin razón, se prolonga por debilidad y muere por casualidad.”









La Puta Respetuosa - Jean Paul Sartre




La Puta Respetuosa
Jean Paul Sartre







Sartre sitúa esta pieza teatral en una ciudad americana del Sur y en ella un triángulo fatídico condenado a entenderse: La puta respetuosa (el pueblo llano), el político (los gobernantes) y el negro (el chivo expiatorio). No se limita a narrarnos una historia de racismo (blancos contra negros), sino que va más allá: La historia de como una sociedad se constituye y se relaciona entre sí, la ausencia de ética, el asomo de algún remordimiento, de algún acto bueno, pero la sombra alargada de que el hombre es el lobo del hombre siempre está ahí. Se representó por primera vez el 8 de noviembre de 1946 y sorprende ver como, si nos miramos en ella, podemos vernos perfectamente.
reseña:El País.com


El Existencialismo es un Humanismo - Jean Paul Sartre


El Existencialismo es un Humanismo
Jean Paul Sartre









El existencialismo es un humanismo (1946) es la reseña de una conferencia del escritor y filósofo francés Jean-Paul Sartre, que se considera el manifiesto del existencialismo.

Jean Paul Sartre es el representante más notable del existencialismo ateo. Su postura basada en la responsabilidad del hombre sobre sus actos, independientemente de la existencia o no existencia de Dios, está reflejada en un pequeño libro titulado “El Existencialismo es un Humanismo” donde muestra los conceptos básicos de su pensamiento.





"Quisiera defender aquí el existencialismo de una serie de reproches que se le han formulado. En primer lugar, se le ha reprochado el invitar a las gentes a permanecer en un quietismo de desesperación, porque si todas las soluciones están cerradas, habría que considerar que la acción en este mundo es totalmente imposible y desembocar finalmente en una filosofía contemplativa, lo que además, dado que la contemplación es un lujo, nos conduce a una filosofía burguesa."


Leyendo a Sartre





En el fuego del combate, todas las barreras interiores deben desaparecer, la impotencia burguesa de los negociantes y los compradores, el proletariado urbano, siempre privilegiado, el lumpen-proletariat de los barrios miserables, todos deben alinearse en la misma posición de las masas rurales, verdadera fuente del ejército colonial y revolucionario; en esas regiones cuyo desarrollo ha sido detenido deliberadamente por el colonialismo, el campesinado, cuando se rebela, aparece de inmediato como la clase radical: conoce la opresión al desnudo, la ha sufrido mucho más que los trabajadores de las ciudades y, para que no muera de hambre, se necesita nada menos que un desplome de todas las estructuras. Si triunfa, la Revolución nacional será socialista; si se corta su aliento, si la burguesía colonizada toma el poder, el nuevo Estado, a pesar de una soberanía formal, queda en manos de los imperialistas.

Jean Paul Sartre (Prefacio de "Los Condenados de la Tierra" de Frantz Fanon)

A Puerta Cerrada - Jean Paul Sartre


A Puerta Cerrada - Jean Paul Sartre

El infierno según Sartre: A puerta cerrada
El cielo y el infierno; la luz y la oscuridad. Generalmente se piensa en el infierno como un lugar terrible repleto de suplicios. Un lugar donde los condenados son sometidos a los peores vejámenes físicos. Una eterna y gigantesca sala de torturas.
En A puerta cerrada, Jean-Paul Sartre nos ofrece una idea diferente: el infierno como una habitación donde tres desconocidos son condenados a vivir eternamente, sin poder dormir, sin siquiera poder papadear. No hay torturas ni verdugos, sólo tres personas obligadas a permanecer allí para siempre.

En 1944, Jean Paul Sartre escribe la obra teatral de un solo acto. Tres personas condenadas al infierno por la eternidad encuentran como castigo las relaciones que se establecen entre ellos, básicamente el deseo por la mirada de aceptación del otro. Tres personas egoístas y manipuladoras comparten la muerte por la eternidad, los vicios, deseos y remordimientos congelados para siempre, sin posibilidad de mejoría o redención.
" Como la muerte se convierte en la ausencia de un proyecto de ser, de la imposibilidad del cambio, del decidir y por lo tanto, de la incapacidad de responsabilizarse de los actos (concepto medular sobre la libertad en el existencialismo sartreano); tenemos que los muertos devuelven a los vivos su propia calidad de muertos:

Aquellos tres difuntos quieren señalar a los vivos que son más muertos que los muertos, encerrados entre otros millares de seres como ellos que, juzgándose recíprocamente y espiándose, se impiden mutuamente la verdadera vida. El infierno de los difuntos no tiene nada que envidiar al infierno de los vivos. "


 
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