El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




Hombre preso que mira a su Hijo - Mario Benedetti




Hombre preso que mira a su Hijo

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes,
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurriría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas.

Que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos.

Realmente no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan solo una palabra aguda,
que muerte era tan solo grave o llana
y cárceles, por suerte, una palabra esdrújula.

Olvidaban poner el acento en el hombre.

La culpa no era exáctamente de ellos,
sino de otros mas duros y siniestros
y estos si
cómo nos ensartaron
en la limpia república verbal,
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros,
y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere,
uno no siempre puede,
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo,
ni ayudarte con la tabla del nueve,
ni acribillarte a pelotazos.

Vos ya sabes que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio.

Y jugué, por ejemplo, a los ladrones
y los ladrones eran policias.

Y jugué, por ejemplo, a la escondida
y si te descubrian te mataban
y jugue a la mancha
y era de sangre.

Botija aunque tengas pocos años,
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana,
que casi me revientan los riñones,
todas estas llagas, hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados,
son durísimos golpes,
son botas en la cara,
demasiado dolor para que te lo oculte,
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco,
que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvidó todos los números,
(por eso no podria ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos.

Y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa.

Y acordarse de vos,
de tu carita,
lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de vergüenza.

Por eso ahora
me podes preguntar
y sobre todo
puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere,
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere.

Llora nomas botija,
son macanas
que los hombres no lloran,
aquí lloramos todos.

Gritamos, berreamos, moqueamos, chillamos,
maldecimos,
porque es mejor llorar que traicionar,
porque es mejor llorar que traicionarse.

Llora...
pero no olvides.!

Mario Benedetti

2 Comentarios:

juan topler ...

espectacular... agregame juani_t_22@hotmail.com

LuzdeLuna ...

Hola Juan, esta es una de las más hermosas poesías que he leído, llena el corazón de ternura y valor!
Saludos

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