El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




Hombres lobo





Hombres lobo

Escrito por Xenia

Según las creencias populares, el Lobishome u Hombre Lobo, (hombre o mujer), es un individuo que por causa de una maldición, o por tratarse del séptimo o del noveno hijo de una descendencia compuesta exclusivamente de hombres o de mujeres, concebido durante un viernes de luna llena, puede nacer con la cualidad de poder transformarse en lobo al llegar a una edad determinada.


Para evitar que ésto suceda, el nacido o nacida de esa manera deberá ser apadrinado por el hermano o la hermana mayor.La transformación de esa persona en Lobishome se produce, generalmente, de noche o en zonas muy despobladas, cuando puede actuar sin gran riesgo, y el día en que ocurre éso, aunque los entendidos no se ponen de acuerdo, suele ser los viernes de luna llena, es decir, en las mismas circunstancias en que fué concebido. Pasada esa fecha, el Lobishome se transforma nuevamente en persona, pudiendo recordar o no lo que ha sucedido.

Existen Lobishomes que desconocen que lo son.Esa cualidad de transformarse dura el tiempo prescrito por la maldición, lo que puede ser un tiempo determinado o toda la vida. Se habla incluso de que la maldición puede cruzar el límite de la muerte y seguir actuando sobre el espíritu de la persona ya difunta.

En la Grecia Antigua ya se hablaba del tema, y en la Biblia se habla de unos síntomas que padecía el rey Nabucodonosor, que le duraban cuatro días y que se pueden identificar con los de la Licantropía. Son numerosas las tradiciones que nos hablan de este ser mitológico, tradiciones que arraigaron fuertemente en Galicia, donde se recibieron de los celtas.

Hay algunas variantes de esta leyenda, en las que se nos dice, por ejemplo, que se puede llegar a ser Lobishome a través de la mordedura de uno de éstos, o si se come carne cruda de lobo infectado de rabia canina, aunque dudo mucho que nadie pueda comer semejante cosa. Claro que de este mundo ya pocas cosas pueden sorprenderme.

Para alimentarse, el Hombre Lobo come carne de bebés, o de cachorros, o bebe su sangre. Pero también llega a matar a personas adultas, aunque tiene preferencia por mujeres y niños. En sus ataques origina heridas y desgarros similares a los producidos por las mandíbulas de un lobo. Recorre cementerios para comer carroña y huesos.

Su tamaño suele ser el de un potro y el aspecto el de un lobo o perro grande, de color marrón o gris. La forma más conocida de matar a un Hombre Lobo es utilizando una bala de plata o una bala untada en cera de una vela que haya estado encendida durante siete días.

En Sudamérica esta leyenda fué introducida por los conquistadores españoles, aunque parece ser que ya existía ese mito anteriormente, lo que nos indica que nos hallamos ante un mito universal. En Galicia existió un Hombre Lobo que llegó a ser muy conocido. Se llamaba Manuel Blanco Romasanta, quien en el año de 1839, según sus propias declaraciones, "comienza su maldición" o fada, que le convierte periódicamente en lobo. La maldición se la echó, según afirma Manuel, una meiga o bruja.

Pero es en 1843 cuando comienza realmente sus actos criminales. Manuel Blanco Romasanta nació en Regueiro, (Orense), el 16 de Noviembre de 1809. Era un personaje que físicamente no llamaba la atención, pues no destacaba en ningún sentido, pero sí tenía una buena formación cultural, cosa excepcional en aquellos tiempos en las zonas rurales.

En el año de 1843, viviendo en tierras leonesas, este hombre se ve involucrado en la desaparición y muerte de un alguacil que venía a embargarle su tienda por una deuda que tenía contraída y que ascendía a 600 reales. Del alguacil no volvió a saberse nada hasta el día 25 de Agosto, fecha en la que apareció su cadáver.
El 10 de Octubre del siguiente año, el Juzgado de Primera Instancia juzga, en rebeldía, pues se halla desaparecido, a Romasanta. La condena que se le impone es de 10 años. Romasanta regresa en ese año a un pueblo orensano llamado Ribardechao. Allí, poco a poco, va ganándose la confianza y el cariño de las gentes, dando la apariencia de ser una persona muy devota, animando a los demás a rezar y a ser devotos, también.

Pero esta persona inocente y tan devota se fué llevando al otro mundo a siete mujeres y dos niños. Manuel se ofrecía como guía a aquéllos que deseaban emigrar a la ciudad, y de los que aceptaban no volvía saberse nada.

Vendía "grasa" en Portugal, a precio de oro, a la que se le atribuía gran poder curativo. La grasa era la "manteca" de sus víctimas, o sea, grasa humana, que arrancaba de sus cadáveres. De ahí nació la leyenda del "Sacamantecas" , que junto con "El hombre del saco", formaba parte de mis pesadillas infantiles. Los cuerpos de las personas infortunadas que asesinaba este sujeto los ofrecía como alimento a los lobos, pues él se consideraba a sí mismo un lobo.

Como él mismo declaró: "Desde que me convertía en lobo mandaba sobre mí el animal. Y así veía y sentía como lógico el instinto y el hambre de carne humana. Cuando volvía a ser yo, a ser hombre, sentía cierta lástima, pero nada podía hacer". Era pues una persona absolutamente convencida de ser un Lobishome, y que se comportaba como tal.

Ya en el pasado, en algunas obras como las de Paulus Aeginia se hablaba sobre estas personas de la siguiente forma: "Aquéllos que sufren licantropía salen durante la noche a imitar a los lobos y merodean por los cementerios hasta el amanecer. Estas personas se pueden reconocer de las siguientes señales: Son pálidos, de mirada febril, los ojos secos, así como la lengua, de donde no fluye saliva, pero están sedientos y sus piernas presentan úlceras incurables debido a sus muchas caídas. Estas son las marcas de la enfermedad".

Al estado de Lobishome, decía Manuel que llegaba cayendo al suelo, donde se retorcía e iba cambiando su aspecto, produciéndose la metamorfosis de hombre a lobo. Mataba a sus víctimas con uñas y dientes, y después se los comía.

El tiempo iba pasando y como las noticias que llegaban a las gentes de Ribardechao sobre sus familiares, provenían siempre de la mano de Manuel, la gente comenzó a extrañarse y a sospechar que algo raro ocurría. Y comenzaron las investigaciones.

Así que Manuel se traslada ahora a las tierras toledanas, dedicándose a la siega, despertando la sospecha de sus compañeros de trabajo, que acaban por denunciarlo. Según Romasanta, la maldición se acaba para él el 29 de Junio de 1852, y desde entonces vuelve a ser un hombre completamente normal. Detenido, su juicio levanta una expectación fuera de lo normal, pues no todos los días se juzga a un Hombre Lobo. La cosa se desmadra y tiene que intervenir la reina

Isabel II, intervención que libra a Romasanta de la muerte a garrote vil, a la que es condenado en principio, conmutándose a la pena de cadena perpétua. Trasladado a la prisión de Orense, a partir de ahí se le pierde la pista, y ya no se vuelve a saber de él. La imaginación popular lo supone vivo aún, vagando por los bosques de Galicia, buscando víctimas a las que atacar y devorar. El caso de este hombre está recogido en La Causa 1778 del Hombre Lobo, y archivado en el Archivo Histórico del Reino de Galicia.

Es el único caso documentado en España sobre licantropía, lo que no quiere decir que fuese el único caso ocurrido en nuestro país. En la zona Centro y Sur de América, el animal que ocupa el lugar del lobo como un depredador relacionado con el mundo esotérico es el jaguar, animal en que los chamanes "se transformaban" durante el transcurso de sus ceremonias rituales.También se servían de otros animales, como coyotes, pumas, etc.

Esta transformación no era perceptible físicamente, sino que se realizaba anímicamente a través de trances, a menudo con el concurso de sustancias fuertemente alucinógenas, peyote, ayahuasca, etc. muy utilizados en las religiones mistéricas americanas. En América del Norte sí es el lobo, al igual que en Europa, el animal en que se convierten estos chamanes, que consideran que el lobo es un animal singular en el cual se encierran fuerzas misteriosas y tremendamente poderosas.

Consideraban que este animal confería al chamán una fuerza sobrenatural. Los hechiceros lapones se creían lobos y los de la Tunguska invocaban a los espíritus de estos animales para poder ser poseídos por éllos. En tiempos pasados, el lobo era muy temido y se le hacía responsable, por parte de los pastores y de los campesinos, de la muerte de sus ovejas y de sus animales domésticos, donde producían grandes desastres. Este miedo fué lo que dió origen a los mitos sobre la existencia de humanos que, en determinadas circunstancias, se transformaban en temibles bestias depredadoras de animales y de humanos.

Conocida es también la veneración del lobo en determinadas culturas, que dan lugar a la formación de mitos y leyendas como la conocida de Rómulo y Remo, fundadores de Roma, que fueron acogidos y amamantados por una loba en la gruta de la Lupercal, que los salvó así de morir, al haber sido arrojados al río Tíber, para ocultar su nacimiento, el cual se atribuye a la unión del dios de la guerra Marte con una vestal.
En otras partes del mundo, este mito de la transformació n de seres humanos en bestias se adecúa a la fauna temida e imperante en cada parte del mundo. En Africa tenemos al Hombre Leopardo y al Hombre Hiena. En este caso de la hiena puede que tenga algo que ver el particular aullido de este animal, que parece una siniestra carcajada humana.

Pero el origen real de este mito proviene de los tiempos de la Antigua Grecia, con un personaje llamado Licaón que junto con toda su familia eran conocidos por sus excesos. Zeus, disfrazado acudió a un banquete organizado por Licaón, para comprobar por sí mismo si lo de los excesos de esta familia eran como se comentaban y Licaón le sirvió de comer carne de un niño. Esta canallada enfureció a Zeus, que condenó a Licaón a convertirse en lobo. Precisamente de Licaón viene el nombre de Licantropía que se da al hecho de transformarse en Lobishome.

Sin embargo y como sucede en todos los temas, tampoco en éste hay unanimidad, pues hay estudiosos que establecen una diferenciació n clara entre Licántropo y Hombre Lobo, e incluso quien no incluye entre estos términos el de Lobishome, a quien consideran como un "Hombre Cerdo". Esta diferenciació n la hacen presumiendo que Licántropo es un enfermo mental que cree que se transforma en un lobo, lo que sólo ocurriría en sus delirios mentales, mientras que Hombre Lobo sí sería el que se transforma de verdad. Pero yo los englobo a todos, partiendo de la base de que Lykos, en Grecia significaba lobo y anthropos significaba hombre, por lo que Licántropo significa Hombre Lobo, sin más.

Lobishome no es Hombre Cerdo, sino una palabra de origen gallego, o incluso más antigua, donde Lobis es lobo y Home es hombre. ¿Dónde está pues esa pretendida diferenciación?. Yo no la veo por ningún sitio.
Por otro lado, decir que el Licántropo es un enfermo que se imagina ser un lobo y Hombre Lobo un hombre que se transforma realmente en lobo, me parece una idiotez, pues nadie se puede transformar en lobo ni en ningún otro animal. Es tan sólo un mito.También se decía que se podía ser Hombre Lobo por nacimiento, por maldición, por contagio e incluso voluntariamente

Pero ¿y si esta leyenda, o este mito fuera algo real y no producto de la fantasía de las gentes?. Parece una locura, ¿verdad?.

Imaginemos esta escena:

Estamos en los años treinta, en un claro de la selva, cerca de la frontera entre el Congo con Rhodesia.
Los tambores tocados por los indígenas atronan en la noche, mientras un hechicero, un nyanga, baila frenéticamente, disfrazado como un chacal.

Escondido en la copa de un árbol, un inglés llamado Frederick Kaig, observa alucinado las escenas que se van desarrollando dentro de la ceremonia secreta. Nadie sabe que está allí. Se escondió para poder comprobar, con sus propios ojos, la verdad que se comentaba sobre los hechos que se sucedían durante la celebración de esas ceremonias.

A lo lejos se oye un aullido. Es el aullido de un chacal, que es respondido por otro aullido, proferido por el hechicero, y que es contestado por numerosos animales.

El inglés está petrificado. Tiene miedo. Un escalofrío recorre de arriba a abajo su espina dorsal. Presiente que va a pasar algo extraño.Continúa la danza frenética del hechicero, hasta el extremo que su imitación del chacal parece totalmente real.Cuando llega al paroxismo, el nyanga cae en trance.

Frederick observa en ese momento a un hombre y a una mujer que, completamente desnudos, se dirigen al lugar donde se encuentra el hechicero, y comienzan éllos también a imitar a los chacales.De improviso, el atónito testigo asistió a algo tan sobrecogedor y sorprendente que a punto estuvo de caerse del árbol que le servía de atalaya de observación.

Durante el resto de su vida jamás tuvo claro si lo que vió corresponde a una alucinación, o fué inducido en su mente por una especie de hipnosis: "Para mi asombro e incredulidad, -declara- vi a la pareja convertirse en chacales ante mi vista". Efectivamente, las dos personas, los indígenas que se habían acercado al hechicero, son ahora dos espléndidos chacales que, después de observar el lugar durante unos segundos, avanzan fuera del claro y se pierden rápidamente en la espesura.

En este relato se habla de un hechicero, como el oficiante de la citada ceremonia. Los estudiosos de este tema aclaran que existe una diferencia entre la posesión o transformació n de un ser humano en hombre lobo, jaguar, chacal, etc. dependiendo de quien sea el que se transforma.

En el caso de los hechiceros, la asunción de esa metamorfosis sería negativa o maligna, persiguiendo siempre fines malignos, placeres inconfesables y poderes diabólicos. En el caso de los chamanes, aprovecharían las facultades y potencias positivas de esos animales, para aumentar las cualidades mágicas del chamán, para efectuar curaciones, adivinar el futuro, etc. El chamán controla y dirige la transformació n, no es controlado por élla.

En el caso de las personas que no son ni hechiceros ni chamanes, la transformación ya hemos visto que se produce de manera negativa, a través de maldiciones, o por contagio o cuando se busca voluntariamente esa transformació n a través de ceremonias satánicás y mediante objetos, bebedizos y pieles de lobos, de osos, etc. dentro de un entorno de magia negra.

En estos casos negativos, los hombres lobo, chacal, etc. se dedican a matar y a devorar a sus víctimas. Es simplemente el horror sin sentido alguno. Es la total animalización del ser humano. Simbólicamente podríamos verlo como una total involución. La negación de todo atisbo de humanidad, entendiento ésta como un estado de ser racional, de ser superior en la escala evolutiva.

Los especialistas en enfermedades mentales consideran la licantropía un trastorno mental que hace creer a las personas que lo sufren que se convierten en un lobo u otro animal peligroso.Asocian esta enfermedad a psicosis de tipo maníaco depresivas, esquizofrenia, (aunque yo tenía entendido que el esquizofrénico acaba en mayor número de ocasiones como víctima de crímenes, que como autor de los mismos), y neurosis histéricas disociativas.

Otros estudiosos buscan el origen de estos trastornos en las mordeduras producidas a algunas personas por perros o lobos enfermos de rabia, con el consiguiente contagio. Como los síntomas son babeo y necesidad imperiosa de morder todo lo que se ponga por delante, de ahí las historias de ese tipo, exageradas y deformadas por la fantasía. Tienen trastorno del sueño, y duermen de día y viven de noche.
La porfiria se asocia también a estos trastornos, aunque sería más propio asociarla a los casos de supuesto "vampirismo" . La porfiria puede dar lugar a hipertricosis, que es el crecimiento abundante del vello en zonas donde normalmente no se tiene, o se tiene en muy poca cantidad. La hipertricosis podría dar aspecto animalizado al que la sufre. Estos enfermos sufren de fotosensibilidad, por lo que huyen de la luz, y se refugian en la oscuridad.

Los efectos producidos por el cornezuelo del centeno sí podrían explicar la abundancia de casos en épocas medievales, (30.000 casos en Francia), pues en los graneros se hacían dos tipos diferentes de almacenamiento del grano, uno compuesto por grano limpio y sano, para las clases dirigentes, y otro con grano infectado y poco limpio, destinado al consumo de los campesinos. La intoxicación por el cornezuelo del centeno, (idéntico en sus efectos a los del LSD), serían el origen de muchas situaciones alucinatorias que darían pábulo a estas historias. Locura que podía acabar en muerte.

Pero no debemos olvidarnos de los "unguentos de las brujas", de los que hemos hablado en otras ocasiones, compuestos por drogas alucinógenas tales como la belladona, la mandrágora, piel de sapos, y toda una lista tremenda de sustancias enteógenas que, untadas sobre la piel en forma de unguentos con manteca de cerdo, hacían creer, (hacían "vivir"), a los que se los aplicaban que volaban, que se convertían en animales, que copulaban con el diablo, que asistían a aquelarres, y un etc. muy largo, en el que podemos encuadrar los relatos relativos al Hombre Lobo.

En alguna ocasión, evidentemente en el pasado, se atribuían cualidades de Hombre Lobo a los niños salvajes que, perdidos o abandonados, eran adoptados por lobos, llevando una vida semejante a la de esos animales, de cuya manada pasaban a formar parte.Desconozco si en otros tiempos se daban avistamientos de seres como el actual chupacabras, asociado hoy día al fenómeno OVNI, aunque muchos investigadores lo consideran un fenómeno independiente, y que pudo ser interpretado por aquellas gentes como un caso de Hombres Bestia.

En lo que se refiere al conocido Big Foot, o Pies Grandes, así como al misterioso Hombre de las Nieves, el Yeti, que yo sepa jamás fueron asociados o identificados como Hombres Lobo, y de quienes todos los relatos que hablan sobre éllos los presentan como seres más bien bondadosos y huidizos.Sin embargo, y pese a cuantas explicaciones se han dado, muchas personas siguen creyendo en la realidad de estas criaturas diabólicas.

Así que, si cuando haya luna llena te sale mucho vello, y te entran muchas ganas de comer carne humana, de correr por el bosque y de aullarle a la Luna...tienes muchas posibilidades de ser Lobishome.
Pero no te preocupes, pues no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.





Error: donde dice la aldea de Ribardechao debe decir Rebordechao.

3 Comentarios:

Anónimo ...

Hola, que tal? Estuve leyendo la historia que cuentas en tu blog de Manuel Blanco Romasanta. Yo soy orensano, de cerca de esa aldea en la que estuvo asentado Manuel durante años. La aldea se llama Rebordechao,no Ribordechao,no me gusta corregir a nadie,pero es asi su nombre correcto.Hablando de este tema, existe una pelicula llamada "Romasanta" que cuenta su historia.Que todo vaya bien."Alli donde hay oscuridad y miedo,poned luz y espada,solo asi vencereis lo que os domina"

Luz de Luna ...

Anónimo , muchas gracias por pasarme el dato correcto. Qué agradable debe ser vivir en un lugar donde hay tanta leyenda.
Haré la salvedad en el post.Muy buena la cita que dejás!!
Saludos

Anónimo ...

yo soi de rebordechao y es asi su nombre mi familia se apellida romasanta y blanco y gracias por que estaba buscando informacion sobre el ombre lobo

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