El silencio de las tumbas para nada es un silencio.
Millones de los muertos están llorando en sus tumbas,
pero nadie les puede oír… nada nunca oye…
nadie puede oírles excepto los propios muertos
No podemos morir, no, no podemos morir,
no importa si lo intentamos.
Odiamos...tememos lo viviente,
evitamos el sol,
nuestras amadas tumbas nos protegen dentro.







Rotting Air - MHL


Gothic/Darkwave
Rotting Air - MHL (2008)



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Cómo Llenarte, Soledad (fragm) - Luis Cernuda


Cómo Llenarte Soledad
(fragm)

Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...


...te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,

... Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma? ...

Luis Cernuda.

Pasiones Políticas




Pasiones políticas

Jorge Sanmartino

La crisis desatada en los últimos meses a raíz del lockout de la burguesía y la pequeño burguesía agraria, ha dividido a la sociedad argentina. No sólo a los contendientes en el campo político sino también las cenas familiares y las reuniones de amigos. No hubo lugar de trabajo o estudio que no haya sufrido los coletazos de semejante polarización. Asistimos al resurgimiento de las pasiones políticas. El carácter e incluso la intensidad de semejantes pasiones no son similares a las del pasado, aunque la fractura política no ha dejado de calar en las más diversas organizaciones sociales, para no hablar de los partidos políticos y sindicatos, como lo evidencia el debate en el propio partido de gobierno y en la CGT pero también en la izquierda y la CTA.

Dos fuerzas principales se mueven bajo el suelo de la crisis actual: el ascenso de la fracción agraria que rompe el bloque dominante surgido en 2003 y su confluencia con tradiciones políticas y culturales de clases medias que se fueron inclinando hacia la oposición de manera creciente. Esa asociación de factores catalizó con el anuncio de las retenciones el 11 de marzo y permitió la alianza de la burguesía rural y la pequeño burguesía urbana que en estos cuatro meses de intensa polarización, ya tiene sus símbolos, líderes y programa. La coalición exitosa que el kirchnerismo había logrado conformar durante su gobierno, se fracturó por su costado derecho, hiriendo al modelo neodesarrollista y el sistema político concomitante sobre el que cabalgó la crisis pos 2001. Y se rompió definitivamente. El rechazo a la resolución 125 en la Cámara de Senadores es el corolario de ese proceso, mientras la derecha sale fortalecida y los ecos de aquellas jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001 se hacen más débiles todavía. El gobierno sufrió la primera pero abrumadora derrota política. Y lo hizo a manos de fuerzas conservadoras y reaccionarias. Una nueva etapa se ha abierto.

Una derecha popular

Los ruralistas y la oposición de derecha hace cuatro meses que saltaron del reclamo corporativo a la lucha hegemónica por ganar las mentes y los corazones de las mayorías. En su discurso el campo no representa ya los intereses sectoriales de la fracción agraria de la burguesía sino el interés general de toda la nación. “El campo es la patria”. Entre el argot de argumentos, los líderes gauchos han elegido aquellos que los identifican con el trabajo duro “de sol a sol” y aquel según el cual el campo da de comer a la ciudad, mientras el “estado parásito” con su corte de políticos corruptos y burocracia administrativa vive, como langostas, del trigo ajeno. Esta mezcla de “anarquismo gaucho” anti-estatal y liberalismo mal disimulado, adopta como sus banderas por lo menos dos principios del conservadurismo liberal de Edmund Burke: profunda desconfianza hacia el poder del estado y libertad por sobre la igualdad. Se trata, claro, de la libertad de mercado sobre el plano inclinado del ascenso meteórico de los precios internacionales de materias primas. La cara libertaria siempre oculta la liberal, por eso ciertos sectores de la izquierda pueden confundirse cuando gente como Alfredo De Angelis denuncia que el gobierno quiere la plata del campo para “pagar la deuda externa” y “repartírsela entre los políticos”. De esa confusión nació ese sublime disparate de ver imágenes de Lenin y Trotsky sobre la avenida Libertador, rodeados aquellos rusos atónitos, de lo más granado de las clases medias altas de la Argentina. Los héroes del moderno agrarismo y la oposición de derecha no se han privado incluso de denunciar la pobreza y la mala distribución de la riqueza, aunque sin capacidad para disimular su exigencia de base: “Que el lomo lo paguen a 80 pesos”, como dijo asaltado por un soplo de sinceridad el dirigente entrerriano. El liberalismo de tradición gorila, y en esto resulta como prender fuego sobre leña seca entre importantes estratos medios de Capital, no ha dejado de manifestar su rechazo racista a los “negros acarreados”, con los cuales contrasta el republicano “de pensamiento autónomo”, que “vota con su propia cabeza” y agita las banderas del campo “por convicción”. También han florecido alusiones a la condición “montonera” de la pareja presidencial, así como a su “revanchismo”. El heterogéneo conglomerado que clamó por la eliminación de la resolución 125, ha sido potenciado con la colaboración de la gran prensa argentina. Asistimos desde hace cuatro meses a una oleada reaccionaria que caló incluso en algunos estratos populares, que supo cabalgar sobre los errores, carencias y límites del modelo actual y su gobierno y se dispone a una batalla de largo plazo. La derecha política, que estuvo arrinconada y a la defensiva durante más de cuatro años, salió fortalecida, dividió al partido oficial y lanzará nuevos desafíos.

La presión de la burguesía agraria entró dentro de los cánones convencionales del lobby económico y político. Se trata de un sector capitalista de creciente rentabilidad que puja por sus propios intereses, en un horizonte internacional de alza de los precios de las materias primas que parece se mantendrá por varios años más. Cuando en sus actos gritaba que “el campo es el corazón de la patria” o “el campo es la nación”, se daba expresión no tanto la realidad tal como es sino la que la burguesía agraria desearía que fuera, como a fines del siglo XIX y principios del XX. Y aunque todavía no se ha escuchado, la lógica consecuencia del lobby rural es la consigna contra “la industria ineficiente”. En esta puja intercapitalista transcurrió la historia argentina del siglo XX. Teniendo como corolario inevitable la reprimarización de la economía, la coalición sojera apunta a una reformulación de la estructura productiva que daría empleo sólo a un tercio de la fuerza de trabajo. El intento de equilibrio entre las fracciones capitalistas y entre ellas y las clases subalternas, asegurado por el crecimiento económico, llegó a su fin. No se rompió por achicamiento de mercado o recesión, sino al revés, por crisis de abundancia, por exceso de ingresos de una de las fracciones que, gracias a su alta productividad, puede retener con éxito la renta internacional generada localmente. La burguesía agraria no posee la fuerza social y estratégica que en tiempos pasados le dio un poder de desempate político esencial, cuando de ella dependía en exclusiva el ingreso de divisas en una economía cerrada. Por eso tampoco pudo arrastrar a otras fracciones del gran capital industrial o de servicios, pero retiene un poder, ahora acrecentado por el mercado internacional, de condicionar los ingresos, la política fiscal e incluso el patrón de producción basado en las “ventajas comparativas” del suelo pampeano. En el debate Rodríguez Saa leyó, igual que Reuteman, una frase de Perón del año 73 en relación a los alimentos: “Nosotros somos los ricos del futuro”. Esa fuerza social introdujo una brecha profunda en las clases urbanas, donde el patrón de consumo de las clases medias y altas imita al de países centrales y la acumulación de renta es considerada fruto del éxito individual que reclama derecho soberano sobre cualquier otra consideración. El tópico liberal exhibido en la revuelta sojera, es el fruto de una derrota ideológica y política que los moderados cambios, ni siquiera reformistas, operados desde el 2001 no han podido modificar y que tiene sus consecuencias en un estado incapaz de ejecutar políticas públicas efectivas, desmanteladas desde hace mucho por la lógica del gobierno de la tecnocracia “neutra”, sin ideología y de “gestión”.

La ciudad de la soja

En la República, Platón habla de tres ciudades o constituciones políticas. En el tipo oligárquico, donde domina un selecto grupo de ricos, los deseos son absorbidos en la pasión exclusiva de las riquezas, domina allí el espíritu de codicia y avaricia. La pasión se duplica entre el odio de los ricos contra los pobres y viceversa. Los ricos no sólo honran la riqueza a la que se consagran plenamente sino que manifiestan con respecto a los pobres un sentimiento de rechazo. “Alaban al rico, desprecian al pobre”. A una estructura social desigual corresponde una estructura de las pasiones que la refuerza. La ruindad, el apetito desenfrenado, los peores instintos de apropiación se conectan con ciertas formas sociales. Platón enfoca la psicología de los ciudadanos a imagen de la morfología de la ciudad. Freud, Marx, Elías entre muchos, retomarán esta reflexión. El “régimen afectivo” que supimos conseguir es consecuencia de un largo proceso de mercantilización de todos los espacios de la vida. Se han privatizado no sólo los recursos naturales sino el seguro de retiro, la salud y segmentos crecientes de la educación. El sistema impositivo regresivo que nos gobierna refuerza las desigualdades y, en el país de las vacas y el trigo, segmentos de la población pasan hambre. La naturalización de la indigencia y la pobreza, el hambre y la desnutrición infantil en un país donde se consume con furor desde hace cinco años legitima la codicia sojera y vuelve sentido común el eslogan “dejen en paz al campo”. El piquete y el corte de ruta, expropiado al saber de las luchas populares, se volvió un método genuino para que los “nuevos ricos” despotriquen contra la “expropiación fiscal” a la que consideran tan “comunista” como en décadas pasadas lo era el “impuesto a la renta presunta” .

El chacarero que tienen 200 hectáreas en Santa Fe o Buenos Aires, corazón de la protesta, y que obtienen una rentabilidad neta luego de las retenciones superior a los 260 mil pesos por campaña, exige que el estado no intervenga en la fijación de precios, abrazado a la posibilidad de legar una fortuna a su prole y aprovechar una oportunidad de excepción. El gringo exige que el estado saque sus manos del oro verde y cuando oye hablar de impuestos monta en cólera y se mofa de las “sanguijuelas” de la administración pública de una manera que recuerda al farmer norteamericano del medio oeste denunciando al “privilegiado y afeminado Departamento de Estado” que mora entre lujos en Washington DC. El gaucho local apela a la tradición populista. El arquetipo no es Llambías ni Buzzi sino De Angelis, con el que las clases medias y altas de los centros urbanos que cacerolearon en Recoleta, Palermo y Vicente López, pueden sentirse parte del pueblo: “si este no es el pueblo, el pueblo donde está”. Ellos son un componente fundamental de la revuelta de los satisfechos, de los más beneficiados por las políticas kirchneristas. La Argentina conservadora toma y tomará banderas populares, lenguajes corrientes y hará culto del sentido común, como lo hacen las clases dominantes en todas partes desde que la sociedad de masas exige que se gobierne no sólo con la fuerza sino también con legitimidad. Algunos segmentos progresistas identificaron por eso mismo los cortes de lucha con puebladas populares, a las que añadían el ejercicio de la “democracia directa”, confundiendo la forma asamblearia con el contenido reaccionario del propósito de la protesta.

Opciones

En Venezuela, una clase media enriquecida con el alza del precio del petróleo no ha dejado de golpear rudamente al gobierno de Chávez, a pesar de los gestos y medidas que el gobierno bolivariano ha tomado para desactivar esa furia opositora. Nada ha resultado. Aun así, en el país caribeño el gobierno posee en su haber una fuerza social movilizada y activa que le ha dado sustento frente a una derecha que lo intentó de todo, desde el golpe hasta la intervención electoral para desalojar un gobierno que no es el suyo y que siente ocupado por plebeyos peligrosos. En esa dinámica Venezuela y también Bolivia se han visto empujados, en mayor o menor medida, a recortar los derechos de las clases propietarias y a desvincular sus compromisos con fracciones enteras de las clases dominantes. Nada de eso ocurre hoy en nuestro país, a pesar de que se ha querido asociar a los Kirchner con aquel proceso. A su vez, proyectos como el tren bala o la destrucción del Indec empujaron a sectores progresistas al campo de la derecha, que es la que capitaliza semejantes desatinos y la artífice de la derrota gubernamental.

Para desmontar la Constitución socio-política neoliberal de la “ciudad de la soja” hace falta mucho más que retenciones móviles. En los hechos el modelo que lo puso en pie no estuvo, durante los 120 días de conflicto, en discusión. Se han comenzado a reclamar la eliminación del IVA a la canasta básica de alimentos e impuestos progresivos a las ganancias como primer demanda inmediata, urgente, además de subsidios universales para eliminar la pobreza y la recuperación de los recursos naturales, así como la revisión completa de la explotación minera y la aplicación de tributos a las ganancias y transacciones financieras. Queda pendiente también la orientación estratégica de la industria, los servicios y la agricultura.

El triunfo de la coalición verde dólar sólo hará más viva y crispada la polarización. Después de semejante triunfo irán por más, mientras la oposición partidaria se preparará para arrebatarle al oficialismo en las elecciones legislativas del próximo año, la tenue mayoría parlamentaria. Para afrontar las pasiones políticas que desató la más amplia y dinámica pueblada de la derecha económica y política, de una envergadura sin precedentes y consecuencias aún incalculables, se requiere de medidas radicales y efectivas que puedan hacerle frente y sean capaces de activar el apoyo popular. La administración actual parece obstinada en su política de alianza con las fracciones de la burguesía industrial y en cobijarse en el seno del aparato del PJ. La lucha de clases aparece de la forma más insólita, intrincada y laberíntica posible, mofándose de todos los esquemas que teníamos previamente.

El equilibrio exitoso entre fracciones de la clase dominante y de ellas con las clases populares, incluidas ciertas concesiones democráticas y expansión del empleo, se logró en base a una economía en crecimiento y una base de poder reconstruida con epicentro en el PJ. La crisis política rompió ese equilibrio, que afectará al sistema político y a la estabilidad gubernamental a pesar de que la bonanza económica le deja márgenes todavía generosos.

Para enfrentar consecuentemente a la derecha se requiere la activación política de masas, que sólo puede conseguirse mediante la ejecución de medidas de carácter popular, redistributivas y democráticas de fondo, algo que hasta el momento el gobierno no ha abordado. Algunos balances ya hablan de la “idiosincrasia derechista del pueblo argentino” sin reparar en que el gobierno ha sido incapaz de generar una identificación entre las masas populares porque nunca abordó una agenda social que rozara siquiera los logros del peronismo clásico. En todo caso las organizaciones populares, los sindicatos y movimientos sociales deben conservar su plena autonomía, no asistir pasivos a la impotencia oficial y no esperar de brazos cruzados el retorno triunfal de las fuerzas reaccionarias en ascenso. Políticas sociales, energéticas y de transporte ferroviario, de empleo, salario, creación de vivienda y obra pública entre otras medidas deben ser los ejes de una agenda democrática y anticapitalista a enarbolar frente a los agoreros del libre mercado.

La crisis agitó como hace mucho no veíamos las pasiones políticas dormidas en un soporífero fin de las ideologías y una narcotizante administración de las cosas por una tecnocracia eficiente. Los movimientos sociales fueron los grandes actores de las luchas de resistencia del período previo, aunque la carencia de proyecto político disipó parte de sus fuerzas, repartidas entre una participación subordinada en el gobierno de Kirchner y un intento de autonomía que no pocas veces pagó con aislamiento e incluso pérdida del sentido de realidad. La crisis actual ¿permitirá que las pasiones políticas alimenten también un proyecto político autónomo, popular, anti-capitalista y de izquierda que parta de la situación política concreta, que pise el suelo seguro de la lucha que se debate hoy en día, para proyectar desde allí una alternativa superadora del tibio neodesarrolismo oficial y darle cauce y capacidad de poder a las aspiraciones populares y a un proyecto realmente transformador? Ese será el desafío del próximo período.



Cuadro: Vacarezza

Alguien que anda por ahí - Julio Cortázar




Alguien que anda por ahí
Julio Cortázar


A Jiménez lo habían desembarcado apenas caída la noche y aceptando todos los riesgos de que la caleta estuviera tan cerca del puerto. Se valieron de la lancha eléctrica, claro, capaz de resbalar silenciosa como una raya y perderse de nuevo en la distancia mientras Jiménez se quedaba un momento entre los matorrales esperando que se le habituaran los ojos, que cada sentido volviera a ajustarse al aire caliente y a los rumores de tierra adentro. Dos días atrás había sido la peste del asfalto caliente y las frituras ciudadanas, el desinfectante apenas disimulado en el lobby del Atlantic; los parches casi patéticos del bourbon con que todos ellos buscaban tapar el recuerdo del ron; ahora, aunque crispado y en guardia y apenas permitiéndose pensar, lo invadía el olor de Oriente, la sola inconfundible llamada del ave nocturna que quizás le daba la bienvenida, mejor pensarlo así como un conjuro.
Al principio a York le había parecido insensato que Jiménez desembarcara tan cerca de Santiago, era contra todos los principios; por eso mismo, y porque Jiménez conocía el terreno como nadie, York aceptó el riesgo y arregló lo de la lancha eléctrica. El problema estaba en no mancharse los zapatos, llegar al motel con la apariencia del turista provinciano que recorre su país; una vez ahí Alfonso se encargaría de instalarlo, el resto era cosa de pocas horas, la carga de plástico en el lugar convenido y el regreso a la costa donde esperarían la lancha y Alfonso; el telecomando estaba a bordo y una vez mar afuera el reverberar de la explosión y las primeras llamaradas en la fábrica los despediría con todos los honores. Por el momento había que subir hasta el motel valiéndose del viejo sendero abandonado desde que habían construido la nueva carretera más al norte, descansando un rato antes del último tramo para que nadie se diera cuenta del peso de la maleta cuando Jiménez se encontrara con Alfonso y éste la tomara con el gesto del amigo, evitando al maletero solícito y llevándose a Jiménez hasta una de las piezas bien situadas del motel. Era la parte más peligrosa del asunto, pero el único acceso posible se daba desde los jardines del motel; con suerte, con Alfonso, todo podía salir bien.
Por supuesto no había nadie en el sendero invadido por las matas y el desuso, solamente el olor de Oriente y la queja del pájaro que irritó por un momento a Jiménez como si sus nervios necesitaran un pretexto para soltarse un poco, para que él aceptara contra su voluntad que estaba ahí indefenso, sin una pistola en el bolsillo porque en eso York había sido terminante, la misión se cumplía o fracasaba pero una pistola era inútil en los dos casos y en cambio podía estropearlo todo. York tenía su idea sobre el carácter de los cubanos y Jiménez la conocía y lo puteaba desde tan adentro mientras subía por el sendero y las luces de las pocas casas y del motel se iban abriendo como ojos amarillos entre las últimas matas. Pero no valía la pena putear, todo iba according to schedule como hubiera dicho el maricón de York, y Alfonso en el jardín del motel pegando un grito y qué carajo donde dejaste el carro, chico, los dos empleados mirando y escuchando, hace un cuarto de hora que te espero, sí pero llegamos con atraso y el carro siguió con una compañera que va a la casa de la familia, me dejó ahí en la curva, vaya, tú siempre tan caballero, no me jodas, Alfonso, si es sabroso caminar por aquí, la maleta pasando de mano con una liviandad perfecta, los músculos tensos pero el gesto como de plumas, nada, vamos por tu llave y después nos echamos un trago, cómo dejaste a la Choli y a los niños, medio tristes, viejo, querían venir pero ya sabes la escuela y el trabajo, esta vez no coincidimos, mala suerte.
La ducha rápida, verificar que la puerta cerraba bien, la valija abierta sobre la otra cama y el envoltorio verde en el cajón de la cómoda entre camisas y diarios. En la barra Alfonso ya había pedido extrasecos con mucho hielo, fumaron hablando de Camagüey y de la última pelea de Stevenson, el piano llegaba como de lejos aunque la pianista estaba ahí nomás al término de la barra, tocando muy suave una habanera y después algo de Chopin, pasando a un danzón y a una vieja balada de película, algo que en los buenos tiempos había cantado Irene Dunne. Se tomaron otro ron y Alfonso dijo que por la mañana volvería para llevarlo de recorrida y mostrarle los nuevos barrios, había tanto que ver en Santiago, se trabajaba duro para cumplir los planes y sobrepasarlos, las microbrigadas eran del carajo, Almeida vendría a inaugurar dos fábricas, por ahí en una de ésas hasta caía Fidel, los compañeros estaban arrimando el hombro que daba gusto.
-Los santiagueros no se duermen -dijo el barman, y ellos se rieron aprobando, quedaba poca gente en el comedor y a Jiménez ya le habían destinado una mesa cerca de una ventana. Alfonso se despidió después de repetir lo del encuentro por la mañana; estirando largo las piernas, Jiménez empezó a estudiar la carta. Un cansancio que no era solamente del cuerpo lo obligaba a vigilarse en cada movimiento. Todo allí era plácido y cordial y calmo y Chopin, que ahora volvía desde ese preludio que la pianista tocaba muy lento, pero Jiménez sentía la amenaza como un agazapamiento, la menor falla y esas caras sonrientes se volverían máscaras de odio. Conocía esas sensaciones y sabía cómo controlarlas; pidió un mojito para ir haciendo tiempo y se dejó aconsejar en la comida, esa noche pescado mejor que carne. El comedor estaba casi vacío, en la barra una pareja joven y más allá un hombre que parecía extranjero y que bebía sin mirar su vaso, los ojos perdidos en la pianista que repetía el tema de Irene Dunne, ahora Jiménez reconocía Hay humo en tus ojos, aquella Habana de entonces, el piano volvía a Chopin, uno de los estudios que también Jiménez había tocado cuando estudiaba piano de muchacho antes del gran pánico, un estudio lento y melancólico que le recordó la sala de la casa, la abuela muerta, y casi a contrapelo la imagen de su hermano que se había quedado a pesar de la maldición paterna, Robertito muerto como un imbécil en Girón en vez de ayudar a la reconquista de la verdadera libertad.
Casi sorprendido comió con ganas, saboreando lo que su memoria no había olvidado, admitiendo irónicamente que era lo único bueno al lado de la comida esponjosa que tragaban del otro lado. No tenía sueño y le gustaba la música, la pianista era una mujer todavía joven y hermosa, tocaba como para ella sin mirar jamás hacia la barra donde el hombre con aire de extranjero seguía el juego de sus manos y entraba en otro ron y otro cigarro. Después del café Jiménez pensó que se le iba a hacer largo esperar la hora en la pieza, y se acercó a la barra para beber otro trago. El barman tenía ganas de charlar pero lo hacía con respeto hacia la pianista, casi un murmullo como si comprendiera que el extranjero y Jiménez gustaban de esa música, ahora era uno de los valses, la simple melodía donde Chopin había puesto algo como una lluvia lenta, como talco o flores secas en un álbum. El barman no hacía caso del extranjero, tal vez hablaba mal el español o era hombre de silencio, ya el comedor se iba apagando y habría que irse a dormir pero la pianista seguía tocando una melodía cubana que Jiménez fue dejando atrás mientras encendía otro cigarro y con un buenas noches circular se iba hacia la puerta y entraba en lo que esperaba más allá, a las cuatro en punto sincronizadas en su reloj y el de la lancha.
Antes de entrar en su cuarto acostumbró sus ojos a la penumbra del jardín para estar seguro de lo que le había explicado Alfonso, la picada a unos cien metros, la bifurcación hacia la carretera nueva, cruzarla con cuidado y seguir hacia el oeste. Desde el motel sólo veía la zona sombría donde empezaba la picada, pero era útil detectar las luces en el fondo y dos o tres hacia la izquierda para tener una noción de las distancias. La zona de la fábrica empezaba a setecientos metros al oeste, al lado del tercer poste de cemento encontraría el agujero por donde franquear la alambrada. En principio era raro que los centinelas estuvieran de ese lado, hacían una recorrida cada cuarto de hora pero después preferían charlar entre ellos del otro lado donde había luz y café; de todos modos ya no importaba mancharse la ropa, habría que arrastrarse entre las matas hasta el lugar que Alfonso le había descrito en detalle. La vuelta iba a ser fácil sin el envoltorio verde, sin todas esas caras que lo habían rodeado hasta ahora.
Se tendió en la cama casi enseguida y apagó la luz para fumar tranquilo; hasta dormiría un rato para aflojar el cuerpo, tenía el hábito de despertarse a tiempo. Pero antes se aseguró de que la puerta cerraba bien por dentro y que sus cosas estaban como las había dejado. Tarareó el valsecito que se le había hincado en la memoria, mezclándole el pasado y el presente, hizo un esfuerzo para dejarlo irse, cambiarlo por Hay humo en tus ojos, pero el valsecito volvía o el preludio, se fue adormeciendo sin poder quitárselos de encima, viendo todavía las manos tan blancas de la pianista, su cabeza inclinada como la atenta oyente de sí misma. El ave nocturna cantaba otra vez en alguna mata o en el palmar del norte.
Lo despertó algo que era más oscuro que la oscuridad del cuarto, más oscuro y pesado, vagamente a los pies de la cama. Había estado soñando con Phyllis y el festival de música pop, con luces y sonidos tan intensos que abrir los ojos fue como caer en un puro espacio sin barreras, un pozo lleno de nada, y a la vez su estómago le dijo que no era así, que una parte de eso era diferente, tenía otra consistencia y otra negrura. Buscó el interruptor de un manotazo; el extranjero de la barra estaba sentado al pie de la cama y lo miraba sin apuro, como si hasta ese momento hubiera estado velando su sueño.
Hacer algo, pensar algo era igualmente inconcebible. Vísceras, el puro horror, un silencio interminable y acaso instantáneo, el doble puente de los ojos. La pistola, el primer pensamiento inútil; si por lo menos la pistola. Un jadeo volviendo a hacer entrar el tiempo, rechazo de la última posibilidad de que eso fuera todavía el sueño en que Phyllis, en que la música y las luces y los tragos.
-Sí, es así, -dijo el extranjero, y Jiménez sintió como en la piel el acento cargado, la prueba de que no era de allí como ya algo en la cabeza y en los hombros cuando lo había visto por primera vez en la barra.
Enderezándose de a centímetros, buscando por lo menos una igualdad de altura, desventaja total de posición, lo único posible era la sorpresa pero también en eso iba a pura pérdida, roto por adelantado; no le iban a responder los músculos, le faltaría la palanca de las piernas para el avión desesperado, y el otro lo sabía, se estaba quieto y como laxo al pie de la cama. Cuando Jiménez lo vio sacar un cigarro y malgastar la otra mano hundiéndola en el bolsillo del pantalón para buscar los fósforos, supo que perdería el tiempo si se lanzaba sobre él; había demasiado desprecio en su manera de no hacerle caso, de no estar a la defensiva. Y algo todavía peor, sus propias precauciones, la puerta cerrada con llave, el cerrojo corrido.
-¿Quién eres? -se oyó preguntar absurdamente desde eso que no podía ser el sueño ni la vigilia.
-Qué importa -dijo el extranjero.
-Pero Alfonso...
Se vio mirado por algo que tenía como un tiempo aparte, una distancia hueca. La llama del fósforo se reflejó en unas pupilas dilatadas, de color avellana. El extranjero apagó el fósforo y se miró un momento las manos.
-Pobre Alfonso -dijo-. Pobre, pobre Alfonso.
No había lástima en sus palabras, solamente como una comprobación desapegada.
-¿Pero quién coño eres? -gritó Jiménez sabiendo que eso era la histeria, la pérdida del último control.
-Oh, alguien que anda por ahí -dijo el extranjero-. Siempre me acerco cuando tocan mi música, sobre todo aquí, sabes. Me gusta escucharla cuando la tocan aquí, en esos pianitos pobres. En mi tiempo era diferente, siempre tuve que escucharla lejos de mi tierra. Por eso me gusta acercarme, es como una reconciliación, una justicia.
Apretando los dientes para desde ahí dominar el temblor que lo ganaba de arriba abajo, Jiménez alcanzó a pensar que la única cordura era decidir que el hombre estaba loco. Ya no importaba cómo había entrado, cómo sabía, porque desde luego sabía pero estaba loco y ésa era la sola ventaja posible. Ganar tiempo, entonces, seguirle la corriente, preguntarle por el piano, por la música.
-Toca bien -dijo el extranjero-, pero claro, solamente lo que escuchaste, las cosas fáciles. Esta noche me hubiera gustado que tocara ese estudio que llaman revolucionario, de veras que me hubiera gustado mucho. Pero ella no puede, pobrecita, no tiene dedos para eso. Para eso hacen falta dedos así.
Las manos alzadas a la altura de los hombros, le mostró a Jiménez los dedos separados, largos y tensos. Jiménez alcanzó a verlos un segundo antes de que solamente los sintiera en la garganta.

Cuba, 1976



Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo - Tormenta de Tormento


Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo - Tormenta de Tormento(1991)

1-La libertad (es la cárcel más grande de todas las cárceles)
2-La navaja automática de tu voz
3-Herida luna
4-Canción de amor de mar
5-Donde no siembra el mal
6-Tormenta de tormento
7-Hermanos de corazón
8-Malsoñando
9-Mueve el vientre
10-Ladrada del afilador
11-Suceso
12-Una stanza vuota
13-Chatarra de sangre y cielo
14-Corcovado
15-Buen horror


En un Álbum - Lord Byron



En un Álbum


Sobre la fría losa de una tumba
un nombre retiene la mirada de los que pasan,
de igual modo, cuando mires esta página,
pueda el mío atraer tus ojos y tu pensamiento.

Y cada vez cada vez que acudas a leer este nombre,
piensa en mí como se piensa en los muertos;
e imagina que mi corazón está aquí,
inhumado e intacto.

Lord Byron

Mika Etchebehère





Mika Etchebehère
Capitana en la Guerra Civil Española

Por Elsa Osorio

Este mes se cumplen 16 años de la muerte de Micaela Feldman de Etchebéhère, la argentina nacida en Moisés Ville en 1902 que comandó una columna del POUM en la Guerra Civil Española. Amiga de Cortázar, de Alfonsina Storni, de André Breton, de Copi, su extraordinaria trayectoria es poco conocida entre nosotros. Fue Juan José Hernández, en 1985, quien me inició en la historia de esta mujer que no sólo combatió en la guerra, sino que –como habría de descubrir en años de investigación– vivió a tope la aventura ideológica del siglo XX.

Hija de judíos rusos, Mika crece con los relatos de los revolucionarios evadidos de los pogroms y las cárceles de la Rusia zarista. A los 15 años, en Rosario, ligada a las anarquistas, pronuncia su primer discurso. En 1920 estudia odontología en la UBA y conoce a Hipólito Etchebéhère, su compañero. Juntos emprenderán una vida consagrada a la militancia. Sus primeros pasos: el grupo Insurrexit, la línea más izquierdista de la Reforma, donde confluyen marxismo, anarquismo y socialismo; su paso por el PC, 1924, de donde son expulsados en 1926 por su desacuerdo con la dirección y su apoyo a Trotsky (aunque no forman parte orgánica de un grupo trotskista). El viaje por la Patagonia, donde recogen testimonios sobre la masacre de los peones rurales en manos del Ejército, mientras arreglan dientes. En 1931 viajan a Europa en busca de la revolución. España, primera decepción: la República reprime duramente a los manifestantes que reclaman el cumplimiento de las promesas.

Luego París, estudios y vínculos con revolucionarios. Octubre del ’32, Berlín, son testigos de la derrota del proletariado alemán y el ascenso al poder de Hitler. Francia en el ’33, el grupo clandestino Que Faire, de oposición al stalinismo. Y al fin España, 1936. (Cuarenta años después, Mika publica un libro con sus recuerdos.) Mika e Hipólito se unen al POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), cercano a sus ideas. Parten con una columna motorizada que comanda Hipólito. Un mes después, él muere en el combate de Atienza. Mika quiere matarse, pero le parece oír a su compañero: “¿Qué haces con nuestros principios? Ya resolverás tu pequeño destino individual después de la revolución. No es el momento de morir por sí mismo”.

Decide hacer suya esta guerra. Pero no será fácil para Mika convivir e imponer su autoridad a esos hombres, revolucionarios pero machistas. “En otras compañías son las muchachas las que lavan y hasta remiendan los calcetines”, protesta el miliciano. “Las muchachas que están con nosotros son milicianas –le contesta– no criadas. Estamos luchando todos juntos, hombres y mujeres, de igual a igual, nadie debe olvidarlo. Y ahora dos voluntarios.” Siempre habrá voluntarios porque Mika explica lo que ella misma va aprendiendo, y se preocupa de que no les falte comida o abrigo, de escucharlos y comprenderlos, de que ceda la tos con ese jarabe que ella misma les lleva a las trincheras, entre el silbido de las balas. Poco a poco, y pese a su ignorancia en estrategia militar, va asumiendo el lugar de jefa: en Sigüenza exige al emisario fascista que le lleven las condiciones de rendición por escrito y firmadas para ganar tiempo, ordena resistir, atacar, distribuye las funciones.

Ella elige una palabra oportuna para hacerse obedecer, elige alentarlos cuando las injurias del PC contra el POUM desmoralizan a sus milicianos, andar en cuatro patas por las trincheras, acostarse en el barro, empuñar las armas, mantener vivo el ideal revolucionario luchando codo a codo con sus milicianos... Ellos mismos la nombran capitana y la columna del POUM, combatiendo con pocas armas contra un enemigo mucho mejor equipado, realiza proezas en distintos frentes. Sigüenza, Moncloa, Pineda de Húmera, cada vez más alto el riesgo. Su fama temeraria hace que los altos mandos la designen para tomar el cerro de Avila. Los han mandado al asalto sin protección y Mika ve morir a sus milicianos. Se refugia en el Liceo Francés hasta el fin de la guerra, cuando regresa a París. De una guerra en la que combate a otra de la que debe huir por su origen judío. La familia Botana la asila en la Argentina. Desde 1946 hasta su muerte vive en París. No hay acontecimiento político en el que no se involucre, que no provoque sus lúcidas reflexiones. En el ’68 francés, con unos guantes blancos, recoge adoquines y explica a los estudiantes cómo evitar que el negro en sus manos los delate si son sorprendidos por la policía. No puede imaginar el guardia que acompaña a su casa a esa señora de 66 años, elegantemente vestida, que en su cartera están aquellos guantes tiznados.

Fuente



Vampiros Femeninos



Vampiro femenino

El vampiro que hoy conocemos no concuerda con el vampiro "real", con aquel en que creían nuestros ancestros con fe ciega, sino que es una recreación ficticia que sólo se puede materializar y fijar en una época de escepticismo y racionalidad: no es una mera casualidad, pues, que el vampiro literario nazca a finales del siglo XVIII y principios del XIX, en esa rica y compleja época que marca la transición entre el preclaro espíritu de la Ilustración y el estallido romántico. Paralelamente a la figura del vampiro masculino, del macho procreador de nuevos vampiros, la literatura moldeó a la vampira, su réplica en perversidad, quizá aún más terrorífica porque era hermosa, seductora e irresistible. Y, lo peor de todo, era femenina.





1. Terrores primitivos
Tan arcaico como el mito del vampiro en muchas culturas es el de la mujer reencarnada en espíritu maligno: Lilith, la primera mujer de Adán que recogen ciertas tradiciones hebraicas, se convirtió en una vampira que atacaba a los recién nacidos, como castigo por no haber obedecido las órdenes de Dios; en la Grecia clásica se nos habla de las empusas, monstruos chupadores de sangre, y de Lamia, amante de Zeus que se convierte en otra asesina de niños después de que la celosa Hera cause la muerte de todos sus hijos; los romanos creían en las estrigas, criaturas aladas nocturnas que también le arrebataban la sangre a los niños; en Malasia podemos encontrar la historia del langsuyar, una mujer que, tras la muerte de su hijo recién nacido, también se convierte en una peste para las madres que acaban de tener a sus retoños. No deja de ser significativo que, en puntos geográficos tan distantes se recree el mismo drama básico de la mujer que pierde a sus hijos y se venga en las demás madres. J. Gordon Melton cree que esos mitos obedecían a pesadillas vinculadas al acto de dar a luz, lógicas ansiedades de las mujeres por la supervivencia de sus hijos recién nacidos, del mismo modo que aquellos que sobrevivían a un difunto temían que éste regresara para reprocharles que ellos pudieran seguir con vida.
También fueron muy frecuentes los relatos sobre mujeres chupadoras de sangre, generalmente ancianas: las meigas chuchonas gallegas, las guaxas asturianas, las loogaroo de Haití, las sukuyan de Trinidad... Si bien, en un principio, el cristianismo rechazó de pleno las creencias en este tipo de seres, los siglos XV y XVI asistieron a una salvaje orgía de sangre que tenía como objetivo erradicar la brujería en Europa. El tristemente célebre texto de los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger Malleus Maleficarum (1486) sentó las bases para detectar y ejecutar a las brujas y favoreció la identificación de las antiguas vampiras con estas servidoras de Satán. Los tratados De Graecorum hodie quorundam opinationibus (1645) de Leo Allatius y Relation de ce qui s'est passe a Sant-erini Isle de'l Archipel (1657) de Françoise Richard estudiaban sendos casos de vampirismo desde la perspectiva propuesta por Kramer y Sprenger: también se trataba de una demostración del poder de Satanás en la Tierra, pues ahora se entenderá que el vampiro no es más que un cadáver poseído por un espíritu diabólico. Precisamente por ello, las brujas podían convertirse en vampiros después de su muerte, igual que cualquier persona que hubiera estado en vida en tratos con el demonio. Tampoco faltan testimonios -registrados en el Malleus o en procesos como el de Zugarramurdi de 1610- en el que se achacan actos de vampirismo a las mujeres acusadas de brujería, especialmente con niños a los que "chupan por el seso y por su natura, apretando recio con las manos, y chupando fuertemente les sacan la sangre".

Sin embargo, cuando se escriben los textos de Allatius y Richard, los procesos por brujería ya estaban siendo sometidos a un duro escrutinio y cuestionados por un análisis más racional y ecuánime: las investigaciones que siguieron a sonados procesos como los de Zugarramurdi o Salem pusieron en evidencia las lacras de un sistema judicial que se basaba en acusaciones falsas o testimonios extraídos mediante tortura, y ayudaron a desbaratar todo el aparato represor que se había establecido en Europa. Curiosamente, la mujer vampiro pareció desaparecer al mismo tiempo que cesaron las cazas de brujas, pues es raro encontrar en los relatos centroeuropeos sobre vampirismo -que fueron la principal fuente de inspiración de los escritores decimonónicos- menciones a vampiros femeninos: por lo general, éstos no son más que víctimas "contagiadas" por el vampiro original, siempre un hombre; en la mayoría de los casos, son sus esposas o hijas, como le sucede a la protagonista femenina del cuento de Alexis Tolstoi La familia del vurdalak (1847). Una vez más, fue la literatura la que tuvo que cincelar el modelo de la mujer vampiro que hoy conocemos, otra vez recreando esas tradiciones arcaicas según los patrones marcados por ciertos códigos éticos y estéticos.

El fanatismo que promovió la caza de brujas tenía como sustrato psicológico un pánico inconsciente hacia lo femenino. En el Malleus Maleficarum leemos las siguientes consideraciones acerca de la mujer:

[...] su aspecto es hermoso, su contacto es fétido, su compañía, mortal [...] Mentirosa por naturaleza, lo es también por su lengua: hiere al tiempo que encanta.

El mecanismo de demonización y represión de la bruja ha sido explicado por Claude Kappler en su ensayo Monstruos, demonios y maravillas a fines de la Edad Media:
Cuando se desarrolla el mito de la bruja, la sociedad medieval consigue proyectar su temor a la mujer, su temor a la muerte, en una imagen únicamente maléfica de esa misma mujer: sirve de chivo expiatorio portador de todos los miasmas de la sociedad (...) Así, para escapar al Monstruo-Mujer, capaz de castrar al hombre, de desmembrarlo, el inquisidor la hace sufrir -de otra manera- la suerte que piensa le amenaza a él mismo, y al hacerlo, se comporta como una bruja a la inversa.

2. La progenie de la mujer serpiente
Esa idea es perfectamente rastreable también en la moderna mujer vampiro, un arquetipo literario que alcanza su máxima manifestación en dos movimientos artísticos tan extremos como el romanticismo y el decadentismo finisecular. Ésta ya no es heredera de las arcaicas fantasías femeninas que rodeaban al parto, sino más bien de mitos medievales como el de Melusina, la mujer serpiente, un icono de estrecha vinculación con la vampira, ya que es también una hermosa doncella que por las noches se transforma en monstruo terrorífico que devora a sus pretendientes. La asociación entre mujer y serpiente (muy frecuente en el pensamiento medieval) puede darnos algunas claves sobre el vampirismo femenino. En The Wise Wound (1978), Penelope Shuttle y Peter Redgrove analizan una serie de tradiciones folclóricas que achacan la menstruación de la mujer a la mordedura de una serpiente: esa "mordedura" conlleva la pérdida de sangre y un despertar a la sexualidad por parte de la mujer, un proceso que siempre ha resultado aterrador para el pensamiento masculino; en palabras de Kappler:

La bruja encarna el aspecto nocturno de la mujer [...] Mas la mujer, para ser impura, no necesita del concurso del diablo: la repetición regular del ciclo menstrual la señalaba, en la tradición hebraica, como naturalmente impura.
La imagen de la serpiente quizá pueda explicar un curioso detalle que ha señalado J. Gordon Melton en su exhaustivo The Vampire Book y del que los lectores y espectadores de cine no suelen darse cuenta:

Los colmillos convencionales parecen más útiles para desgarrar la carne que para punzar la yugular. Los dos agujeros estarían tan alejados entre sí que sería difícil chupar de ambos a la vez. Quizá por ello, ha sido habitual en las películas mostrar los dos agujeros más cerca el uno del otro, mucho más desde luego que la distancia que media entre los colmillos de cualquier ser humano.

¿No es la mordedura de una víbora más similar a esas dos pequeñas punciones, tan frecuentes en la literatura sobre vampiros, que las marcas de una dentadura humana? Al igual que la serpiente, la acción del vampiro masculino genera una nueva raza de vampiros femeninos que se definen por la iniciativa sexual, por el impulso de satisfacer su deseo en una sociedad patriarcal que les ha negado ese derecho. La idea está presente en una novela de tintes lésbicos como es Carmilla, de Joseph Sheridan Le Fanu, y alcanza su más clara expresión en el Drácula de Stoker. Según Phyllis A. Roth, en su artículo "Suddenly Sexual Women in Bram Stoker's Dracula", la mujer vampiro conjura:

[...] una fantasía primigenia que parte de la convicción de que la mujer sexualmente deseable aniquilará si no es aniquilada ella primero. La fantasía del incesto y el matricidio evoca esa imagen mítica de la vagina dentata, tan patente en numerosos relatos folclóricos, donde la boca y la vagina se identifican por primitivos procesos de asociación que expresan el miedo masculino a la castración, a no ser que esos dientes sean extraídos por el héroe.

Dos de los personajes de Drácula, Jonathan Harker y Van Helsing, sentirán pánico ante las mujeres que habitan el castillo del Conde no tanto por su condición vampírica como por su desinhibida agresividad sexual. Lo más repugnante para ellos es su "voluptuosidad":

[En Drácula] sólo las relaciones que se establecen con los vampiros son de carácter sexual, de hecho parece que hay cierta voluntad de mostrar la sexualidad como algo impensable en las "relaciones normales" entre los sexos. Todas las relaciones, incluidas las de Lucy y sus tres pretendientes o la de Mina con su marido, son "espiritualizadas" hasta unos límites que las hacen poco creíbles. Sólo cuando Lucy se convierte en vampiro, se le permite ser "voluptuosa" [...] De manera clara, el vampirismo no sólo se asocia con la muerte, la inmortalidad y la oralidad, sino que es un equivalente al acto sexual. [...] Es más, en términos psicoanalíticos, el vampirismo es un disfraz para fantasías deseadas y temidas al mismo tiempo.

Las mujeres vampiro hicieron su aparición en literatura antes de Lord Ruthven, el protagonista del relato de John Polidori El vampiro (1819). Johann Wolfgang Goethe recupera para su poema La novia de Corinto (Der Braut von Corinth, 1797) una narración clásica de Flegón: una doncella muerta regresa por las noches para consumar su amor por un mortal. Sin embargo, esta no-muerta no puede encuadrarse aún en el esquema de la moderna mujer vampiro, pues no se trata más que de una víctima inocente de circunstancias trágicas. Lo mismo ocurre con la primera aparición vampírica que registran las letras inglesas, en el poema Thalaba the Destroyer (1799), fantasía oriental de Roberth Southey. El libro VII nos relata el encuentro del protagonista, Thalaba, con su novia Oneiza, que pereció en el día de su boda y se ha convertido en una vampira. El héroe encuentra fuerzas para clavarle su lanza y liberarla de su maldición, ya que su cuerpo había sido poseído por un espíritu maligno. No es raro que Southey se haga eco de algunas de las teorías expuestas por los tratadistas de XVII, ya que, como explicó en la edición anotada de sus obras (1837-38), se documentó sobre vampirismo con testimonios de la época. En otro poema de 1798, The Old Woman of Berkeley, presenta a una bruja inspirada, sin duda, en las estrigas o lamias, ya que afirma que "de bebés dormidos he bebido el aliento".

Más decisivos para la literatura del XIX que las ortodoxas vampiras de Goethe o Southey, fueron otras criaturas más infieles a la letra, pero no al espíritu, las protagonistas de dos de los más famosos poemas del romanticismo inglés: Christabel (1797-1801), de Samuel Taylor Coleridge, y Lamia (1816), de John Keats. Ambas fijarían el prototipo de la mujer perversa, de la belleza maléfica.

La obra de Coleridge es un poema inacabado que cuenta cómo la doncella Christabel encuentra una noche en el bosque a una dama de gran belleza que parece estar perdida, Geraldine. La lleva a su castillo, la invita a su alcoba y al día siguiente se la presenta a su padre, Sir Leoline
Christabel pronto advierte en Geraldine una naturaleza pérfida, aunque de nada le sirve prevenir de ello a Sir Leoline, que ha quedado fascinado por la recién llegada. En realidad, no hay en Christabel referencias directas al vampirismo, aunque Geraldine parece compartir algunos de sus rasgos: no puede entrar en el castillo de Sir Leoline si Christabel no la invita antes, el mastín del patio ladra cuando ella pasa a su lado y a la mañana siguiente de compartir lecho con Christabel despierta "aún más hermosa, todavía mucho más hermosa". Coleridge parecía tener más en mente el mito de Melusina, la mujer serpiente, pues son varias las alusiones al carácter de ofidio de la misteriosa mujer: un "frío regazo", el "aliento con siseante sonido" o su "ojo de serpiente". Para aclarar más las cosas, el trovador del castillo narra un sueño en el que ve a una paloma y "una serpiente de un verde brillante enroscada alrededor de sus alas y su cuello". El evidente simbolismo alude, en realidad, a dos maneras de entender la belleza femenina en la literatura decimonónica: la inocente paloma representa a Christabel, ideal de la criatura angelical, a la que se asocia siempre el adjetivo lovely [adorable] y que es descrita con las galas de una belleza sencilla, armoniosa con la naturaleza, pues "no hay viento capaz de mover un rizado bucle en su adorable mejilla"; la serpiente es, por supuesto, Geraldine, el modelo de la belleza oscura, el ángel caído que se define con el adjetivo fair [hermosa] y cuya belleza viene marcada por el disfraz y el artificio con que "salvajemente destellaban las gemas enredadas en su cabello". Sólo la virtuosa Christabel percibirá la perversidad que rodea a Geraldine, que lo tiene muy fácil para engatusar al viudo Sir Leoline, el hombre arrastrado a la perdición por la belleza de la mujer. Como ha señalado acertadamente John Beer en su prólogo al poema, Christabel simboliza la "mirada inocente", mientras que Geraldine ejemplifica "energías autónomas de sexo y poder".

La carga lésbica que subyace en la relación entre Christabel y Geraldine apoya la lectura de una pérdida de inocencia por parte de la joven virginal, debido a la malsana influencia de la mujer sexualmente activa. Tras dormir juntas, Geraldine parece revitalizada, satisfecha, mientras que Christabel nacen ambivalentes sentimientos: por un lado se siente atraída por los "palpitantes pechos" que atisba en el "ceñido chaleco" de Geraldine, por otro se ve acuciada por la culpa reconociendo que "seguramente he pecado". Las connotaciones sexuales son mucho más evidentes en Carmilla, una novela de Joseph Sheridan LeFanu publicada en 1872 que viene a ser una reescritura de Christabel trasladada a un ambiente contemporáneo y con explícito motivo vampírico. En esta ocasión es Laura, una joven ingenua e inexperta de diecinueve años, la que conoce en similares circunstancias a la fascinante Carmilla, que resulta ser una lamia, una mujer vampiro que la visitará por la noche para arrebatarle su sangre. La novela establece ya una velada asociación entre el acto vampírico y el sexual, y sugiere que las acciones de Carmilla forman parte de un ritual de cortejo al enamorarse de Laura; por otra parte, repite la idea apuntada en Christabel de que la víctima vampirizada se siente también inconscientemente atraída por alguien de su propio sexo, provocando un despertar al erotismo que tendrá consecuencias traumáticas.

Lamia es un poema narrativo de Keats basado en un episodio de la Vida de Apolonio de Tiana de Filóstrato: Menipo, discípulo del célebre filósofo, es embaucado por la belleza de Lamia, en realidad, una mujer vampiro. La historia original -que hoy conocemos principalmente gracias al erudito libro de Montague Summers The Vampire in Europe (1929)- narra cómo Apolonio desenmascara a la pérfida criatura en medio del banquete de bodas, de manera que ella acaba confesando que "era una vampira y que estaba cebando a Menipo con todo tipo de placeres para devorar después su cuerpo, ya que acostumbraba a alimentarse de cuerpos jóvenes y hermosos porque su sangre era pura y vigorosa". Al igual que Coleridge, Keats elude la mención al vampirismo y su Lamia es también una mujer serpiente que provoca la muerte de su incauto prometido. En su edición a los poemas de Keats, John Barnard apunta que la obra es un irónico comentario a toda la tradición del amor romántico, a todo lo que ésta conlleva de ilusorio: su discurso subvierte la convencional identificación belleza-virtud y describe, en cambio, un prototipo de hermosura que es siempre dañino y peligroso, pues aparta al hombre del camino de la sensatez y el pragmatismo. En otro de sus más célebres poemas, La Belle Dame sans Merci (1819), Keats establece de manera contundente otro tópico literario, el de la "hermosa dama sin piedad", belleza letal que, en la literatura victoriana y finisecular, encontrará su mejor expresión en la vampira: la pura doncella de los tradicionales relatos de caballerías ha trocado sus ojos azules y cabellera dorada por "ávidos labios que, en el crespúsculo, se abren en horrible advertencia".
¿Cabe imaginar una expresión más gráfica de la temida vagina dentata?

El deseo culpable engendra, por tanto, monstruos, convierte a los objetos de ese deseo en criaturas de engañosa belleza, imagen deformante de los ideales románticos. En el relato de Teophile Gautier La muerta enamorada (La morte amoureuse, 1836) un joven sacerdote es apartado de su viril camino de pureza y perfección por las argucias femeninas de la vampira Clarimonda. Esa concepción denigratoria de lo femenino alcanzará especial virulencia en la cultura finisecular, desde la obra de pintores simbolistas obsesionados por el motivo de la femme fatale (Klimt, Moreau, Von Stuck) hasta la literatura victoriana, de la que una novela como Drácula será exacerbado epígono. La "dama oscura" se opone a la doncella virtuosa, se erige como su reverso tenebroso. En 1897, precisamente el mismo año en que Stoker publica su libro, el pintor Philip Burne Jones exhibe en Londres su cuadro La vampira, generador de cierto escándalo. ¿La razón? Su indirecto tratamiento del acto sexual, pues el óleo presenta a una mujer colocada sobre el hombre en la cama. En una sociedad como la victoriana, donde la única postura socialmente aceptada para el coito era la de la mujer yacente bajo el varón, aquella imagen tenía mucho de subversivo. Antes que un manifiesto pro-feminista por parte de Burne Jones, el cuadro expresa más bien un ancestral terror masculino: que la mujer pueda llegar a tomar la iniciativa sexual y "vacíe" al hombre. Como bien explica Kappler:

Es bien sabido que la impotencia proviene, en parte, de la creencia primitiva, arcaica, en la posibilidad que tiene la mujer de repetir "indefinidamente" el acto sexual. El hombre se sentiría así absorbido, desecado de sus jugos vitales: dentro de la mujer puede quedar aniquilado.

La sangre, como el semen, es un precioso fluido vital que le puede ser arrebatado al hombre por la vampira o el súcubo nocturno. De nuevo, la mujer sexualmente activa es transformada en monstruo por el imaginario colectivo. Pero un cuadro como La vampira trasciende los estrechos límites de una conducta sexual considerada aberrante en determinado contexto histórico; también se refiere al ámbito de las relaciones sociales y, muy especialmente, al juego sentimental. La pintura de Burne Jones inspiró un poema de su primo, Rudyard Kipling, impreso en el catálogo de la exhibición. Se trata del lamento del hombre atrapado en las redes de la mujer pérfida, un hombre que lo ha entregado todo y se ha visto destituido de su voluntad y energías por un ser sin escrúpulos, perfecto modelo de la "vampira psíquica":

Hubo un necio que rezó todas sus oraciones
(¡Igual que tú y yo!)
A unos andrajos, unos huesos, una madeja de cabellos
(Nosotros la llamábamos la mujer a la que nada importaba)
Pero el necio la llamaba su bella dama
(¡Igual que tú y yo!)
Oh, que todos los años que malgastamos, que las lágrimas que derrochamos
Que el trabajo de nuestra mente y nuestras manos
Pertenezcan a una mujer que nunca lo supo
(Y ahora sabemos que nunca pudo saberlo)
Que nunca lo comprendió.

¿No resuenan aquí los ecos de uno de los poemas incluidos en Las flores del mal (Les fleurs du mal, 1857), de Charles Baudelaire? En el titulado, precisamente, "El vampiro", leemos:

Tú que en mi corazón doliente entraste
como una cuchillada, tú que has sido
la que ha venido a mí como un tropel
de demonios, engalanada y loca,
para hacer de mi espíritu humillado
tu lecho y tu dominio; tú, la infame,
a cuyo cuerpo estoy siempre sujeto
como el forzado atado a la cadena [...]

En su imprescindible ensayo Ídolos de perversidad, Bram Dijkstra muestra cómo esa arcaica misoginia expresa en la cultura finisecular una serie de preocupaciones sociales, principalmente, la participación más directa de la mujer en la política y el campo profesional. Pánico al caos de una rígida estructura patriarcal construida sobre los cimientos de una imagen femenina condenada a una insalvable dicotomía: la madre o la prostituta. En Drácula, Stoker no sólo se hace eco de la aparición de la "nueva mujer", sino que propone una de las imágenes más transgresoras que ha dado la historia de la literatura, si la consideramos a la luz del entorno cultural en que fue escrita: aquella en que las tres mujeres vampiros que cohabitan con Drácula chupan la sangre de un bebé.
No se puede imaginar inversión más brutal del sistema de valores victoriano, basado en el matrimonio y la familia, en el ideal de la madre nutricia. La vampira, en cambio, no sólo reniega de la mujer abnegada y sacrificada, sino que satisface su deseo mediante aquello a lo que debía entregarse por completo, rechazando el rol que la sociedad le ha impuesto. Asumir esto implica que la mujer puede negar tanto su función de complacer en el coito al hombre y convertir a éste en su esclavo sexual para deleite propio, como la de alimentar a su prole, oponerse a un simple papel ancilar de mera crianza. El icono de la mujer que venga la opresión del macho empleando los mecanismos de esa misma opresión, llegará a los límites de la más grotesca manifestación en la excelente novela de Hans Heinz Ewers La mandrágora (Alraune, 1911): su protagonista es una mujer artificial, incubada en una prostituta con el semen de un ejecutado y engendrada con el único propósito de aniquilar a los hombres.

El verso inicial del poema de Kipling serviría, precisamente, como título de una obra teatral de Porter Emerson Brown y su posterior adaptación cinematográfica, A Fool There Was (1915). La protagonista de ésta, Theda Bara, sentaría las bases de un nuevo mito, heredero de la tradición decimonónica de la mujer vampiro, la vamp (en castellano "vampiresa"). Desaparecen aquí los rasgos sobrenaturales de la no-muerta, pues la vamp se mueve en melodramas desprovistos de elementos fantásticos, pero permanece mucho de su esencia: es una mujer perversa que lleva a los hombres a la condenación (les arrebata su fortuna, destruye su matrimonio, los conduce al alcoholismo o el suicidio); en su atuendo o atrezzo no faltan elementos decorativos que la asocian con la araña o -de nuevo- la serpiente; acostumbra a fumar en larguísimas y sofisticadas boquillas, de manera que, igualándose al hombre en el ritual del tabaco, también está sugiriendo su equivalencia a él en el juego sexual... La propia Theda Bara, aunque nacida Thedosia Goodman en la no muy exótica Cincinnati, se inventó para la prensa una biografía según la cual había sido criada en algún remoto lugar de Oriente con sangre de serpiente. Su público lo creyó, o quiso creerlo: seguía fascinado por la belle dame sans merci, igual que un ratoncillo inmovilizado ante la serpiente que se dispone a devorarlo.

Sarah Brightman - Classics: The Best Of...


Opera/Classical Crossover
Sarah Brightman - Classics: The Best Of... (2006)

01. La Wally
02. Anytime, Anywhere(Live)
03. Ave Maria
04. Lascia Ch'io Pianga
05. Hijo De La Luna
06. What You Never Know
07. En Aranjuez Con Tu Amor
08. La Luna
09. It's A Beautiful Day
10. Nella Fantasia
11. The Music Of The Night
12. O Mio Babbino Caro
13. Pie Jesu From “Requiem”
14. Winterlight
15. Nessun Dorma
16. Time To Say Goodbye(Con Te Partiro)
17. A question of honor (Part II)



Sarah Brightman - Hijo De La Luna
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No temas a la Muerte - Qué dificil es caminar... - Alexandr Blok


No Temas a la Muerte

No temas a la muerte en viajes terrenales,
No temas a los enemigos o amigos,
Sólo escucha las plegarias
al pasar por todos los caminos del horror.


La Muerte vendrá hasta tí,
Y nunca más serás esclavo de la vida,
Esperando la piedad de un amanecer,
En la noche de miseria y tribulación.

Ella les amará con una ley común,
Una voluntad del Eterno Reino.
Ya no estarás condenado al lento
Y eterno dolor mortal.





Qué Dificil es Caminar entre la Gente...

Qué difícil es caminar entre la gente
Y simular que no se ha muerto
Y en este juego de trágica pasión
Confesar que aún no se ha vivido.

Y escrutando en la nocturna pesadilla,
Encontrar el orden como un desordenado torbellino
Para que en el inexpresivo resplandor del arte
Descubramos el mortal incendio de la vida.

Alexandr Blok

El Monje - Matthew Lewis


El Monje - Matthew Lewis



El Autor
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Matthew Lewis(Gran Bretaña, 1775-1818)Novelista, dramaturgo y poeta inglés. Nació en Londres y estudió en la Universidad de Oxford. Recibió el apodo de Monk Lewis por su novela El monje (1796), una historia repleta de incidentes terribles y sobrenaturales que se ha convertido en un famoso ejemplo de novela gótica. En ella se observa la influencia de Ann Radcliffe, la principal novelista gótica. Lewis escribió la comedia musical titulada El castillo del espectro (1798), la colección de poesía Cuentos de terror (1799), y la balada Alonzo el valiente y la encantadora Imogen, que influyó en la poesía de sir Walter Scott.


El Monje, de Matthew G. Lewis, libro terrible y una de las cimas de la novela gótica, vio la luz en marzo de 1796, y despertó inmediatamente el interés y el asombro de la crítica y el público. Hoy, doscientos años más tarde, el poder hipnótico de su prosa y el veneno moral que destilan sus páginas sigue despertando el asombro de las generaciones de lectores que gustan del terror clásico. Ya desde su aparición, la obra fue tachada y condenada por impía, libertina, atea y corrompida. H. P. Lovecraft, maestro de ceremonias de la literatura macabra, la considera «una obra maestra de verdadera pesadilla cuyos elementos generales de corte gótico están condimentados con un cúmulo de rasgos macabros».

La novela nos presenta a un monje español, llamado Ambrosio, quien de un estado profundamente virtuoso pasa a ser tentado por el demonio bajo la apariencia de la doncella Matilde. Finalmente, Ambrosio es condenado a morir en manos de la Inquisición.

El monje (fragmento)

" Doña Leonila dábase aires de virgen enferma de amor y ello hasta extremos de lo más ridículos. Exhalaba suspiros lastimeros, caminaba con los brazos cruzados, soltaba largos soliloquios, ¡y su conversación giraba siempre en torno a cierta doncella abandonada, que murió con el corazón destrozado! Su rojiza cabellera estaba siempre adornada con una guirnalda de hojas de sauce. Por las noches veiasela vagar por las riberas de un arroyo a la luz de la luna.
(…)
A través de varios pasadizos angostos; y según pasaban, la luz de la lámpara no mostraba más que objetos asquerosos; cráneos, huesos, tumbas e imágenes cuyos ojos parecían contemplarles con horror y sorpresa. Por fin llegaron a una espaciosa cueva, cuyo techo estaba tan alto que la vista no alcanzaba a vislumbrar. Una profunda oscuridad envolvía aquel vacío; húmedos vapores dejaron helado el corazón del monje, mientras escuchaba con tristeza el aullido del viento en las criptas solitarias. "





Eva Duarte "Evita" - 56º aniversario de su fallecimiento


Eva Duarte "Evita" - 56º aniversario de su fallecimiento

Pensamiento Vivo de Evita
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"Porque vi que la mujer no era tenida en cuenta, ni en lo material ni en lo espiritual y porque advertí que la mujer era una reserva moral y espiritual, me puse al lado de todas las mujeres de mi país para bregar con ellas denodadamente, no solo por nuestra reivindicación sino también por la de nuestros hogares, de nuestros hijos y de nuestros esposos."

…Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón.

…Yo puedo decir ahora lo mucho que se miente, todo lo que se engaña y todo lo que finge, porque conozco a los hombres en sus grandezas y en sus miserias…

…Quemarnos para poder quemar, sin escuchar las sirenas de los mediocres y de los imbéciles que nos hablan de prudencia…

…Si alguna cosa tengo que reprocharle a las altas jerarquias militares y clericales es precisamente su frialdad y su indiferencia frente al drama de mi pueblo…

…Hay fanáticos del pueblo. Hay enemigos del pueblo y hay indiferentes: estos pertenecen a la clase de hombres que Dante señaló en las puertas del infierno. Nunca se juegan por nada. Son como “los ángeles que no fueron ni fieles ni rebeldes”…

LOS IMPERIALISMOS han sido y son la causa de las más grandes desgracias de una humanidad que se encarna en los pueblos…

No hay ningún pueblo de la tierra que no pueda ser justo, libre y soberano. “no podemos hacer nada” es lo que dicen todos los gobiernos cobardes de las naciones sometidas. No lo dicen por convencimiento, sino por conveniencias.

…Hay mil procedimientos eficaces para vencer: con armas o sin armas, de frente o por la espalda; a la luz del día o a la sombra de la noche; con un gesto de rabia o con una sonrisa; llorando o cantando. Por los medios legales o por los medios ilícitos que los mismos imperialismos utilizan contra los pueblos…

…El talón de Aquiles del imperialismo son sus intereses. Donde esos intereses del imperialismo se llame “petróleo”, basta, para vencerlo, con echar una piedra en cada pozo. Donde se llame cobre o estaño, basta con que se rompan las máquinas que los extraen de la tierra o que se crucen de brazos los trabajadores explotados… ¡No pueden vencernos! Basta con que nos decidamos…

ME REBELO INDIGNADA con todo el veneno de mi odio, o con todo el incendio de mi corazón –no lo sé todavía-, en contra del privilegio que constituyen todavía los altos círculos de las fuerzas armadas y clericales.

Tengo plena conciencia de lo que escribo…

“Las fuerzas armadas”
Yo no se si será posible que alguna vez el mundo cancele todo cuanto signifique una fuerza de agresión y desaparezca la necesidad de sostener ejércitos para la defensa. Pero mientras eso –que sería lo ideal, acaso lo sobrenatural o lo imposible- no suceda, los pueblos del mundo deben cuidar que sus fuerzas militares no se conviertan en cadenas o instrumentos de su propia opresión….

…En estos momentos el mundo es una inmensa fortaleza. Todos los gobiernos han sido dominados por los altos círculos de sus fuerzas armadas…

…No se trata de destruirlas (aunque yo pienso que alguna vez serán inútiles). Se trata de convertirlas al pueblo y después, cuando todos sus dirigentes –sus oficiales- sean carne y alma del pueblo, habrá que permanecer alertas, vigilándolas para que no se entreguen otra vez…

…Somos más fuertes que todas las fuerzas armadas de todas las naciones juntas. Si nosotros no queremos que la fuerza bruta de las armas nos domine, no podrá dominarnos…


“Las jerarquias clericales”
Entre los hombres fríos de mi tiempo señalo a las jerarquías clericales. Cuya inmensa mayoría padece de una inconcebible indiferencia frente a la realidad sufriente de los pueblos…

…Les reprocho haber abandonado a los pobres, a los humildes, a los descamisados, a los enfermos y haber preferido en cambio la gloria y los honores de la oligarquía…

…les reprocho olvidarse del pueblo y haber hecho todo lo posible por ocultar el nombre y la figura de Cristo tras la cortina de humo con que lo inciensan…

…Yo no comprendo por qué, en nombre de la religión y en nombre de Dios, puede predicarse la resignación frente a la injusticia…

…La religión no ha de ser jamás instrumento de opresión para los pueblos. Tiene que ser bandera de rebeldía…

…Yo me rebelo contra las “religiones” que hacen agachar la frente de los hombres y el alma de los pueblos. Eso no puede ser religión. La religión debe levantar la cabeza de los hombres. Yo admiro a la religión que puede hacer decirle a un humilde descamisado frente a un emperador: “Yo soy lo mismo que usted, hijo de Dios!”…

…La religión es para el hombre y no el hombre para la religión, y por eso, la religión ha de ser profundamente humana, profundamente popular…

…Yo sé –y lo declaro con todas las fuerzas de mi espíritu- que los pueblos tienen sed de Dios. Y sé también cómo trabajan los sacerdotes humildes en apagar aquella sed. Mi acusación no va dirigida contra éstos, sino contra quienes, por egoismo, por vanidad o por soberbia; por interés o por cualquier otra razón indigna a la causa que dicen defender, alejan a los pueblos de la verdad, cerrándoles el camino de Dios…


“los ambiciosos”
…Enemigos del pueblo son también los ambiciosos…

…Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales….

…siempre buscan su propia vanidad y enriquecerse pronto. El dinero, el poder y los honores son las tres grandes “causas”, los tres “ideales” de todos los ambiciosos…

…Los pueblos deben cuidar a los hombres que elige para regir sus destinos. Y deben recharzarlos y destruirlos cuando los vean sedientos de riquezas, de poder y de honores…

…Todo ambicioso es un prepotente capaz de convertirse en un tirano. ¡Hay que cuidarse de ellos como del Diablo!...

“Una sola clase”
…Yo no auspicio la lucha de clases, pero el dilema nuestro es claro: la oligarquía que nos explotó miles de años en el mundo tratará siempre de vencernos. Con ellos no nos entenderemos nunca, porque lo único que ellos quieren es lo único que no podremos darle jamás: Nuestra libertad…

…El trabajo es la gran tarea de los hombres, pero es la gran virtud. Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan de su propio trabajo y no del trabajo ajeno, seremos todos mas buenos, más hermanos, y la oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad…

UNA SOLA CLASE HOMBRES: LA DE LOS QUE TRABAJAN.

Ver "Esa Mujer" cuento de Rodolfo Walsh.
Ver "El Secuestro del Cadaver de Evita"

Marcos - Rodrigo L. Portasany




Marcos

Rodrigo L. Portasany
Marcos se asoma a la ventana, o mejor dicho se aplasta contra ella. Afuera las cosas pasan a mucha velocidad, con ritmo y es como una bendición que eso ocurra. Veinte minutos estuvo parado el tren hace un rato. Veinte minutos sin avanzar un metro y conformarse con ver como una vaca lo miraba fijamente fue patético. Aunque hablar de patético cuando se habla de Marcos es como algo muy recurrente. El vidrio se empañaba mucho así que Marcos sacaba constantemente su pañuelo marrón del bolsillo para limpiarlo. Luego lo doblaba bien prolijo como le gustaba hacerlo y lo devolvía a su lugar. Así estaba tranquilo, cada cosa debía estar en su lugar. Siempre.
Las lámparas que ahora brillan, se había apagado lentamente, no sin antes librar una batalla en cámara lenta entre el brillo y las sombras. Luego ya no era luz, era oscuridad, y murmullos de la gente que viajaba en ese tren, el expreso Once-General Pico. El sistema de iluminación es de los viejos, anda a dínamo. O sea, anda mientras el tren anda, luego cuando el tren para la luz empieza a apagarse. Por eso no había andado hasta que el tren volvió a arrancar.
La vaca, cinco, diez, quince, veinte minutos, el campo, el ruido de los durmientes y las vías, y de nuevo el movimiento. Atrás quedó la vaca. Primero un bamboleo, luego una pequeña brisa, por fin las luces y por último lo que a Marcos le fascina: el paisaje moviéndose, estirándose.
La noche ya es una realidad y ya casi nada se ve afuera. Marcos deja sola la segunda
ventana del primer vagón y camina por el pasillo en busca de otra ventana. Se para en la puerta y mira nuevamente por la ventana repitiendo el ritual. Pasillo, puerta, ventana, pasillo, puerta, ventana. En el camino grita una canción, sí la grita. Nadie podría llamar cantar a eso que Marcos hace. Su voz es estridente y mas desafinada que lo que cualquiera pueda imaginar. La situación parece sacada de un programa de cámaras ocultas. Una mujer ahoga un gritito de sorpresa que se acerca tanto al miedo que hasta parece serlo. Tres hombres con pinta de trabajadores se ríen abiertamente. Ninguno de ellos huele a perfume, ni siquiera a desodorante. Los tres lo conocen, siempre viajan en ese tren los viernes y esa no es la primera vez que lo ven. Marcos forma parte de un paisaje en movimiento, como el tren, como La Pampa. La mujer se calma, y a la vez se avergüenza, al ver la situación distendida. Lo supone inofensivo y tiene razón. Ese es su primer viaje en ese tren, alguien cercano la espera en la estación de Pico para hospedarla por unos días. Son sus vacaciones.
Merecidas por cierto. Vacaciones, ya casi no recuerda como se siente uno en vacaciones.
“Mi amor es azul como el mar azul” – vocifera Marcos mientras va cumpliendo con su
ritual: primero mirará por cada ventana de cada puerta que mira al sur, de punta a punta del tren, los nueve vagones. Luego volverá a donde comenzó pero cambiando de lado del tren, mirará por cada ventana al norte, sin saltearse ninguna. Si lo hace, si saltea aunque sea una, seguramente, algo lo castigará. Algo malo le sucederá. Marcos no sabe muy bien qué pero ese “algo” lo castigará duramente y lo tendrá merecido.
“...como el mar azul...”- vuelve a gritar. Siempre interpreta temas melódicos, a letra completa. Es un romántico. Un romántico en serio. Marcos tiene muchas falencias, muchos puntos oscuros. Puntos que lo diferencian de otras personas que no son como él. Los demás, los llama. Eso él lo sabe. De distancias sí que sabe. Él no es igual a todos, es distinto. Pero no está triste, una vez alguien le (mintió) dijo que se curaría. Que llegaría a ser uno mas. Espera ese día desde ese momento. Lo espera con ansias.
Marcos sabe que mucho no sabe, pero sabe algo que lo moviliza. Sabe que ella lo espera, que ella aguarda a que llegue. Lo ama. Lo ama tanto como él la ama a ella. Ella es rubia y se sienta en una estación en una terminal de tren. Lo sabe, lo soñó. La puede ver en un banco de madera frente a un cartel de estación. Algo dice en el cartel pero Marcos no sabe leer, ni sabe donde queda ese lugar. Ni puede preguntar a nadie por ella. El tren llega y se detiene, mucha gente baja. No tanta como en la capi, pero si mucha. Suben otros, el tren arranca y se va por donde vino. Desaparece. Ella sigue ahí. Mira. Lo busca. Él le dice que llegará, que espere, pero ella no puede escucharlo. Es un sueño, eso Marcos lo sabe. En los sueños muchos parecen no escuchar.
Al despertar y ya no vuelve a verla. Entristece por un rato, pero la esperanza de encontrarla, de viajar y viajar hasta llegar a ella, lo saca y lo alegra. Marcos sonríe. Sonríe siempre. En eso también es diferente.
Marcos es gordo, un gordo gigante. Desagradable. Su cara no es armónica. Algo pasa con sus ojos. Incomoda. Mira e incomoda. La gente lo evita.
Marcos también es adorable. Adorable en su desparpajo, adorable en su desamparo. Su pelo es rubio y brilla con el sol como si fuera refractario.
El tren avanza raudo y se detiene, avanza y detiene. Se parece un poco a Marcos con su ritual. Afuera la noche es tan cerrada que parece que a los costados del tren todo se ha ido.
Ya ninguna vaca mira al chico a los ojos, pero él mira hacia fuera como buscando algo
importante. Y canta, bueno grita. Los pasajeros duermen, muchos en sus asientos,
incómodos y rectos; otros en el piso porque así el pasaje es mas barato. Gratis a veces. El aire huele a tedio, alguien ronca. En el rumor de un walkman se puede distinguir a Piazzolla. Todos pueden distinguirlo.
Pasan pueblos y estaciones. Marcos está radiante esta noche.

- “Azul, azul, azul” –repite constantemente. Parece haber olvidado las palabras intermedias.
Se siente con suerte. Un loco con suerte parece una alegoría a algo, pero nadie asegurar a que. Esta vez no va a ser como las diez u once veces anteriores (ya ha olvidado la cantidad exacta). Esta vez ella estará allí. Radiante, misteriosa, eterna. Y lo más importante: solo para él.
Por fin se detiene, después de dar cinco vueltas al tren, cinco mirando al sur, cinco al norte.
Se apoya en un pasillo contra una pared y se adormece. Cinco, diez, quince minutos. Casi veinte. Afuera, las siluetas de las cosas empiezan a adivinarse con la llegada del amanecer.
Está nublado. Seguramente llueva antes del mediodía. Luego despierta. Se acomoda la ropa y vuelve a caminar.
- Es increíble la energía que tiene con lo poco que debe comer – un pasajero le comenta a otro que asiente con la cabeza sin dejar de mirar por la ventana.
Marcos va en silencio pero seguramente volverá a cantar (gritar) cuando llegue al vagón de la señora que se va de vacaciones. Ella no aprendió la lección de la noche anterior, así que volverá a asustarse.
Los minutos pasan y la gente comienza a sacudirse la modorra y el aburrimiento. Terrible aburrimiento se genera en toda una noche de viaje, más si uno no puede dormir. Además los asientos parecen conspirar contra el sueño, parecen estar para molestar. Su diseñador no debe haber sido un tipo muy feliz en la vida.
Un bebe llora, un nene pregunta a alguien que no conoce por el tiempo que falta para Pico, varios bufan. Marcos sonríe.
Dos horas pasan y no hay nada nuevo para ver. El tren frena y arranca, frena y arranca.
Marcos frena y arranca, frena y arranca. Las luces se prenden y se apagan...
-Mi amor es azul como el mar azul, azul como el mar azul...
Pico está cerca, a minutos nomás. El paisaje está bañado de luz, luz de sol cubierto, luz gris.
Marcos abre los ojos, no entendiendo bien que pasa. El tren está detenido y no hay nadie a su alrededor. Ya no hay paisaje pampeano afuera sino una estación amplia y austera. Una terminal.
-Debo haberme dormido parado - piensa. –Pero es raro, nunca duermo dos veces en una
misma noche.
De golpe, a través de la ventana ve la estación y una catarata de sensaciones atropella su cuerpo. Tiembla, de pies a cabeza. La emoción es muy fuerte, se siente raro. Ella, sí, ella debe estar ahí. Esperándolo. El ha sido malo, descortés. La ha hecho esperar mucho. Quizás demasiado.
-Dormirse fue una estupidez- se reprocha. No pude haber estado peor.
En ese momento irrumpe en la cabeza un pensamiento que lo llega de espanto: y si ella ya no está? Si se ha ido? Si se cansó de esperarlo? Si pensó que ya no vendría?
- Pero, cuanto dormí? Minutos? Horas? –piensa casi en voz alta. Está confundido.
Entonces, la inquietud se transforma en electricidad y se vuelca en cada músculo de su cuerpo. Corre. Corre a mas no poder. Él es campeón. Marcos es el campeón.
Los vagones quedan atrás, uno, dos. Son como vallas. Tres, cuatro. Llega. El primer vagón también está vacío. En realidad cada uno de ellos está vacío. Ya no está nadie.
- Será tarde? – piensa, ingenuo.
Ni los tres trabajadores, ni el bebé que llora, ni el niño impaciente, ni la mujer de vacaciones. Nadie. Ni guardas, ni motorman. El tren es un desierto. Por la puerta abierta de la vacía cabina del conductor se ve la vía que continúa unos metros mas y que termina abruptamente en una barricada de detención donde tampoco hay nadie. Afuera, un andén modesto y un poco castigado por el tiempo también se pliega al panorama.
¿Donde están todos? – piensa, pero su mente enfoca solo en la rubia de sus sueños. Es la estación de Pico, no cabe duda. También es el cartel de madera que no supo leer nunca.
Eso es todo lo que ve cuando baja del tren pero hay algo que no encaja. Hay algo raro que presiente. Para de correr pero sigue caminando. La gravilla del andén es gris y cruje cuando Marcos la pisa. Eso no es extraño, él pesa mas de noventa kilos. Lo raro es el color. Es un gris como irreal. Marcos se siente como caminando en la luna. Ahora sí que tiene miedo, un miedo autentico e inédito, un tipo de miedo que linda con lo irracional. Todavía quiere encontrar a la rubia, en realidad es lo único que quiere. La necesita. Pero las cosa han cambiado un poco. Ahora necesita que lo proteja. Es como un niño, un gran niño gigante.
Ya no quiere una novia, ahora quiere una coraza. Hace cinco pasos mas y una brisa lo
detiene. Y prácticamente lo obliga girar su cabeza. Sus ojos le transmiten lo que siempre quiso ver, pero preferiría estar viendo otra cosa. El andén vacío, por ejemplo.
Gira, la situación es histérica. La rubia avanza hacia él. Marcos casi sin notarlo también avanza hacia la chica. El miedo es como una catarata inmensa que llena el mundo. El chico se resiste pero con cada segundo que pasa un músculo mas se subleva a su control.
Cincuenta, cuarenta, veinte metros los separan. Los amantes van a unirse. Diez, cinco, Marcos se relaja. Tres, uno, eternamente.



Artrosis - Koncert W Trojce


Artrosis - Koncert W Trojce (2001)

1. Prosba
2. Taniec
3. Ukryty Wymiar
4. Nie Ma Nic
5. Szmaragdowa Noc
6. W Góre
7. Posród Kwiatów I Cieni
8. A Ja
9. Nieprawdziwa Historia I
10. Nieprawdziwa Historia II
11. My
12. Djembe
13. Na Wieki Wieków



Artrosis - Szmaragdowa Noc
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Se Hizo Justicia


Se Hizo Justicia



CONDENARON A LUCIANO BENJAMIN MENENDEZ Y OTROS SIETE REPRESORES Y LOS ENVIARON A LA CARCEL

Luciano Benjamín Menéndez durmió anoche como un preso más en la cárcel de Bower, en las afueras de su querida Córdoba. El Tribunal Oral Federal 1 condenó a uno de los dos mayores genocidas de la historia del norte argentino, junto con el tucumano Antonio Domingo Bussi, a la pena de prisión perpetua. Siete de sus subordinados en el Cuerpo III de Ejército que, como miembros del Destacamento de Inteligencia 141 operaron en el centro clandestino La Perla, también fueron condenados a pasar el resto de sus días en una prisión común y corriente, como cualquier hijo de vecino.
Menéndez & Cía. fueron condenados por secuestrar, torturar y asesinar, a fines de 1977, a Hilda Flora Palacios, Humberto Brandalisis, Carlos Laja y Raúl Cardozo, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Según declararon los sobrevivientes de La Perla, los miembros del grupo de “operativos especiales” (OP3) del Destacamento los torturaron sin piedad durante un mes. En la madrugada del 15 de diciembre los sacaron para matarlos en un “operativo ventilador”, como llamaban a las ejecuciones en la vía pública en las que simulaban enfrentamientos. No dejaron detalles librado al azar: eligieron la esquina que mejor los representaba: Sagrada Familia y Ejército Argentino. Los militantes del PRT fueron enterrados como NN en el cementerio de San Vicente. Hasta el momento sólo Hilda Palacios fue identificada por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

La mayor fiesta se vivió en la calle. Con sol radiante y abundantes choripanes, hasta los perros bailaban al ritmo que imponía el Movimiento Nacional de Murgas. “Olé olé/olé olá/ los subversivos cada día somos más”, celebraban. Detrás de decenas de banderas de organizaciones sociales, gremios y partidos sobresalían cientos de fotos con rostros de víctimas del terrorismo de Estado.



Los Clásicos un poco Olvidados


Los Clásicos un poco Olvidados


Revolviendo mi biblioteca encontre un librito que, sinceramente, ya tenia casi olvidado. Relei y encontré algunos fragmentos para compartir.

SAFO
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Safo (griega, VII a. de J.C.)

Platón, al parecer, llamó a Safo "la décima musa". El apodo alude, de alguna manera, al renombre de que gozó esta poetiza dentro del mundo griego. Nació y vivió en la isla de Lesbos; su pretendida homosexualidad, puesta en duda por la crítica moderna, determinó el sentido semántico del calificativo de "lesbiana". Su poesía, erótica y delicadamente carnal, es una de las expresiones más sorprendentes de la Grecia preclásica.

Se han sumergido la luna y las Pléyades, media
noche, pasan las horas , duermo sola.
*
Morirás, y de ti no quedará memoria,
y jamás nadie sentirá deseo de ti
porque no participarás de las rosas de Pieria;
oscura en la morada de Hades,
vagarás revoloteando entre innobles muertos.
*
De veras, quisiera morirme. Al despedirse de mí llorando, me musitó las siguientes palabras: "Amada Safo, negra suerte la mía. De verdad que me da mucha pena tener que dejarte." Y yo le respondí: "Vete tranquila. Procura no olvidarte de mí, porque bien sabes que yo siempre estaré a tu lado. Y si no, quiero recordarte lo que tu olvidas: cuantas horas felices hemos pasado juntas. Han sido muchas las coronas de violetas, de rosas, de flor de azafrán y de ramos de aneldo, que junto a mí te ceñiste. Han sido muchos los collares que colgaste de tu delicado cuello, tejidos de flores fragantes por nuestras manos. Han sido muchas las veces que derramaste bálsamo de mirra y un ungüento regio sobre mi cabeza."
*
Estas son las cenizas de Timade. Muertas antes de la boda, fue a parar al oscuro tálamo de Perséfone. Y una vez que ella pereció, con un acero recién afilado, todas sus compañeras colocaron aquí como ofrenda la graciosa cabellera de sus cabezas.



CATULO
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Gayo Valerio Catulo (87-54 a.C.)

Era natural de Verona, en la Galia Transpadana. Pertenecía a una familia acaudalada e influyente. Estudió en Roma, donde pasó largas temporadas, hasta que se estableció allí en el 62 a.C., se afincó en Roma siguiendo a Clodia, la esposa del gobernador de la Galia. Clodia era una mujer de gran belleza y extremada desenvoltura que inspiró en Catulo una violenta pasión y un amargo desengaño de los que extrajo inspiración para sus versos, en los que la canta bajo el pseudónimo de Lesbia. Catulo recoge una doble tradición griega, por una parte se inspira en los líricos arcaicos griegos (Safo, Alceo y Anacreonte) abriendo un camino por el que proseguirá Horacio, y por otra en los alejandrinos (Calímaco, Filodemo).


Odio y amo. Quizás te preguntes por qué hago esto.
No sé, pero siento que sucede y me atormenta.
*
Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que vivir una noche sin fin.
Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.
*
Los soles se ocultan, y pueden aparecer de nuevo;
pero cuando nuestra efímera luz se esconde
la noche es para siempre,
y el sueño, eterno



HORACIO
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Quinto Horacio Flaco -

(Italia, 65 aC-08 aC) De familia modesta, su padre era un liberto coactor, -es decir, quien recaudaba para el Estado en las ventas públicas- y poseía una pequeña hacienda en su lugar de origen, Venusia.
Era un poeta orgulloso de su obra y sabía que ésta le sobreviviría, por eso en algunos versos habla de la fama perenne del poeta
En su biografía se pueden encontrar obras de cuatro tipos distintos, que son las siguientes: sátiras, épodos, odas y epístolas.


CARPE DIEM
No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos cantiles.
No seas loca, filtra tus vinos
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No fíes del incierto mañana.
*
Acuérdate de conservar una mente tranquila
en la adversidad, y en la buena fortuna
abstente de una alegría ostentosa,
Delio, pues tienes que morir,
y ello aunque hayas vivido triste en todo momento
o aunque, tumbado en retirada hierba,
los días de fiesta, hayas disfrutado
de las mejores cosechas de Falerno.
*
Todos terminaremos en el mismo lugar.
La urna da vueltas para todos.
Más tarde o más temprano ha de salir
la suerte que nos embarcará
rumbo al eterno exilio.

El Exorcista - William Blatty


El Exorcista - William Blatty




Reseña
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Una de las historias más aterradoras que existen, que inspiró la obra maestra del género del terror.
En 1950 mientras estudiaba en la Universidad de Georgetown, el escritor William Blatty descubrió la historia real de un chico de 12 años llamado Robbie, quien en la década del ´40 fue exorcisado por un grupo de sacerdotes en el estado de Washington, luego de ser diagnosticado con un caso de posesión demoníaca.
Blatty tomó ese hecho y lo convirtió en una novela fascinante que resultó un best seller instantáneo en 1971. Gran parte del libro se centra en el misterio de si la protagonista está realmente poseida o su comportamiento es producto de un problema psiquiátrico.
Realmente el autor maneja muy bien el suspenso.
Resultó fascinante toda la información científica y teólogica que el escritor incluyó en la obra.




Hambre: Deseo vivo de comer




Pobreza e indigencia es un tema actual, niños y niñas, indígenas del Chaco con un sufrimiento total
Hambre: Deseo vivo de comer

Elena Luz González Bazán
Argenpress
Morir de hambre, es una realidad que los números del INDEC no reflejan en toda su dimensión.
Mientras la ostentación de poder, de dinero, de lujo y vestuarios inunda la Casa Rosada, los discursos grandilocuentes y las permanentes amenazas, diatribas y equivocaciones garrafales se adueñan del discurso presidencial, los niños, los hombres y mujeres, los ancianos en nuestras comunidades mueren de hambre.
El diccionario dice: Deseo vivo de comer, algo impensado para quienes comen a diario y saben lo que es variedad y panzas calientes, estómagos nutridos, casas confortables y abrigo en invierno y refrigeración en verano.
No soportan el rancho, la paja y los mosquitos, las enfermedades, la falta de agua y la cocina a garrafa de cuarenta pesos.
No conocen la vinchuca, la lepra, ni la tuberculosis, la desnutrición, la piel pegada a los huesos, pero no por un régimen alimentario, sino por la obligación suprema del hambre a que han sido llevados.
El 60% de los habitantes del Chaco viven en la pobreza o en la indigencia y están mal alimentados.
Algunos padres prefieren que sus hijos repitan de curso para que puedan seguir comiendo en la escuela.
Argentina tiene hambre y sus seis hijos a veces la calman mordiendo la tierra. El campesino, en cambio, come y muerde la tierra cuando presume que le faltan nutrientes. Pero, la indigencia y la intolerancia arrastran hacia el abismo a los niños que deben morder la tierra, esta fue y es una forma de castigo empleada contra aquellos que en todo tiempo de rebeldías, osaron gritar la libertad, los niños y niñas también gritan LIBERTAD, la de poder seguir viviendo en un mundo que los ha llevado a la esclavitud.
Argentina Casco tiene 40 años y muy pocos dientes. Se le han caído de no comer en un país, Argentina, que en los últimos cuatro años redujo en 21 puntos la pobreza, en agosto del 2003 golpeaba al 47,8% de la población, así reza la información.
Ahora sí, hay provincias, como la nororiental del Chaco que en realidad viven otro contexto social, económico y real. No sólo tiene índices sociales espeluznantes: en las últimas semanas han muerto otros 13 aborígenes por desnutrición.
'Estamos como en los peores lugares de Africa', dice Sergio Soto, dirigente del sindicato de maestros, en el centro de Resistencia, la capital chaqueña, a unos 1.000 kilómetros de Buenos Aires.
El Chaco tiene un poco más de un millón de habitantes. Un tercio es menor de 24 años. El 60% no consume las calorías diarias necesarias. Un 48% vive en la pobreza y otro 9%, en la indigencia.
Rolando Núñez es abogado y dirigente del Centro Nelson Mandela, un luchador por los derechos de los hombres y mujeres del norte argentino, en este caso sobre el Chaco sostiene que esta debe ser la zona más castigada del país, 'aunque produce alimentos para 100 millones de personas'. Argentina exportará este año soja transgénica y trigo por 15.000 millones de euros. Un 4% saldrá del Chaco.
Los que murieron en las últimas semanas eran 13 indios tobas, algunos pesaban 25 kilos, esto mostró hasta qué punto han llegado las contradicciones. El Defensor del Pueblo de la Nación presentó ante el Tribunal Supremo una demanda contra la provincia y el mismo Estado nacional, en la que solicitó que se detenga 'el exterminio de comunidades aborígenes'.
Por otro lado, los funcionarios hacen ostentación de la falta de criterio, por decirlo de una forma suave: 'Hay desnutridos en todo el continente, y en Buenos Aires también. Los casos no son tan graves', le dijo al diario La Nación el ministro de Salud provincial, Ricardo Mayol. Claro, poco sabe el funcionario provincial de la pobreza…
Por su lado, Egidio García del Instituto Aborigen sostuvo: 'No, la situación es dramática desde todo punto de vista'.
Por su lado, el responsable del Centro Mandela, Rolando Núñez sostiene: 'Basta caminar por Resistencia'. En realidad, el azote de la marginalidad no sólo golpea a los 60.000 hombres, mujeres, ancianos y niños de las comunidades sino que hay que mirar el Chaco en toda su dimensión, no es necesario internarse 300 kilómetros para ver la pobreza, la indigencia, para constatar que en el Chaco hay pobreza, injusticia, desasosiego.
A pocas manzanas de la sede del centro, en Belgrano, una calle de tierra, comienza a perfilarse una sucesión interminable de casas de lata, cartón y madera. Las chabolas, así su denominación, circundan la ciudad, y en ellas viven 360.000 personas, más del 35 por ciento de la población chaqueña. En una de ellas, vive nuestra protagonista, Argentina Casco. Argentina sabe que cuando los chicos van a la escuela pública, recibirán un desayuno y eso es mucho…
Por su lado, la docente Melinda Espinosa enseña desde hace nueve años en la escuela 50 de la Villa Don Andrés. Los chicos se le duermen en clase porque vienen con el estómago vacío. '¿A qué hora traen la leche?' es lo primero que preguntan. 'A mí me duele en el alma decirles que no cuando quieren repetir de su ración de pan. Pan solo, ¿eh? Sin nada. Cómo me duele ese no'.
Hay chicos, sigue relatando la docente, ¨que guardan su pan para dárselo al hermanito¨. Los alumnos de la maestra Espinosa son hijos de parados, de padres alcohólicos o maltratadores. Muchos tienen problemas de comprensión.
'A veces sus padres prefieren que repitan el curso y, de esta manera, pueden garantizarles que coman. Así y todo, cuatro de cada diez chaqueños no terminan la primaria', dice el dirigente docente Sergio Soto.
En la escuela se comprobó este año los efectos de la deserción: su matrícula bajó porque se ha suprimido el comedor escolar.

Salud: Efectos mortales
El doctor Rodolfo Amado Sobko, es el ex director del Hospital de Maternidad, y el no se sorprende de los datos. Por la desnutrición, el 30% de los chicos de hasta 14 años tienen dificultades de comprensión. 'El problema será mayor la próxima década: no habrá mano de obra calificada ni capaz de soportar trabajo continuo', advierte.
El futuro ya llegó. 'Pobreza. Hambre. Desnutrición. Enfermedad de Chagas. Tuberculosis. ¿Cuántos días de vida ha dejado de vivir satisfactoriamente un chaqueño?' se pregunta nuevamente Rolando Núñez.
La realidad, como los niños y niñas que viven en situación de calle en nuestro país, en la ciudad de Buenos Aires, no hay futuro, hay sólo presente. Por eso, Argentina Casco ya no piensa en el futuro. Lo suyo es un presente permanente y lo único que se reparte es la nada.
Mientras tanto, cuando esta realidad no es atendida desde Balcarce 50, la ostentación de riqueza es una constante.
Los discursos ampulosos son un ida y vuelta entre el actual conflicto con quienes residen y trabajan en las áreas rurales.
Pero esto que es pobreza e indigencia se tapa con un guarismo del INDEC que no le cree ni un niño recién nacido.



Madredeus - Faluas Do Tejo


Madredeus - Faluas Do Tejo (2005)


1. Lisboa, Rainha do Mar
2. Fado das Dúvidas
3. Adoro Lisboa
4. Névoas Da Madrugada
5. Faluas do Tejo
6. No Meu Jardim (sementes à Terra)
7. O Cais Distante
8. Na Estrada de Santiago
9. Lá de Fora
10. O Canto da Saudade ( Pam )



Madredeus - Faluas Do Tejo
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Mujeres Condenadas - Charles Baudelaire.


Mujeres Condenadas

Como bestias inmóviles tumbadas en la arena,
Vuelven sus ojos hacia el oceánico horizonte,
Y sus pies que se buscan y sus manos unidas,
Tienen dulces caídas y temblores amargos.

Las unas, corazones que aman las confidencias,
En el fondo del bosque donde el arroyo canta,
Deletrean el amor de su pubertad tímida,
Y marcan en el tronco a los árboles tiernos;

Las otras, como hermanas, andan graves y lentas,
A través de las peñas llenas de apariciones,
Donde San Antonio vio surgir como la lava
Aquellas tentaciones con los senos desnudos;

Y las hay, que a la luz de líquidas resinas,
En el hueco ya mudo de los antros paganos,
Te llaman en auxilio de su aulladora fiebre.
¡Oh Baco, que adormeces todas las inquietudes!

Y otras, cuyas gargantas lucen escapularios,
Que, un látigo ocultando bajo sus largas ropas,
Mezclan en las sombrías y solitarias noches,
La espuma del placer con el llanto del suplicio.

Oh vírgenes, oh monstruos, oh demonios, oh mártires,
De toda realidad desdeñosos espíritus,
Ansiosas de infinito, devotas, vampiresas,
Ya crispadas de gritos, ya deshechas en llanto.

Vosotras, a quien mi alma persiguió en tal infierno,
¡Hermanas mías!, os amo y os tengo compasión,
Por vuestras penas sordas, vuestra insaciable sed
y las urnas de amor que vuestro pecho encierra.

Charles Baudelaire.

El Reino de los Muertos




El Reino de los Muertos

"Los demonios asaltan al difunto en su viaje por el mundo subterráneo, por lo cual ha de proveerse de conjuros que los aparten o los dominen y de fórmulas mágicas que lo identifican con Osiris, haciéndolo así inmune a sus acometidas. Estas fórmulas y conjuros van escritos en el RITUAL FUNERARIO ó LIBRO DE LOS MUERTOS, papiro mágico que se deposita con la momia en el ataúd"

La Muerte, según la mitología griega, era "hija de Erebo y Nyx, y hermana del Sueño; residía en el Tártaro, y se la representaba como un joven negro y descaderado, con corazón de hierro, entrañas de plomo y alas de murciélago"... Mostrar/Ocultar


El tema de la muerte y su vínculo con el demonio existe en todas partes, incluso se habla de "signos" que presagian o acompañan una muerte; los muertos inspiran terror, y muchas veces se los relaciona como espíritus diabólicos, sin alma, vengativos y peligrosos.

Los pájaros suelen ser los encargados de llevar los espíritus de los muertos al otro mundo: señalan de distintas formas cuando alguien está por fallecer, y, cuando esto acontecer, están cerca del difunto para atrapar su espíritu.

Hay algunas personas que, muertos por violencia, o insepultos, e incluso no bautizados (generalmente niños), quedan ligados a la Tierra, donde molestan a quienes tuvieron que ver, en forma perjudicial por lo común, con ellos. Las ánimas de estos difuntos vagan sin descanso, entonces, en un plano interdimensional, a la espera de su Juicio.

Estas entidades no suelen ser consideradas demonios, pero por su carácter maligno, en general por su origen y accionar, y por su propósito, se las asocia indefectiblemente como uno de los monstruos del diablo.

Si se mira a la Roma antigua y a sus tradiciones, se encuentran varios mitos relacionados con el culto de los muertos: Una de las primeras formas religiosas (junto con los egipcios) que se hallan, inclusive desde tiempos remotos.

En ocasiones, los difuntos pasan a formar parte de la turba infernal, aunque de una jerarquía menor, principalmente si se trata de muertos violentamente o a consecuencia de un castigo por ofender a un dios o al rey; son convertidos en espectros malignos que vagan por la noche, asustando y causando aflicciones.


Este es otro tema muy extendido en los pueblos animistas, la santería y el umbanda americanos lo han desarrollado hasta grados sorprendentes; los babilonios, según se sabe, tenían sus encantamientos contra los malos espíritus de los muertos.

No faltaban ocasiones en que la voluntad del fallecido, llena del poder incontrolable de su sombra, llegaba aún más lejos: Podía tratarse de una cruel venganza, que no terminaría hasta ver muerta a la víctima. Estos espectros que deseaban la muerte de sus enemigos habían de ser exorcizados mediante poderosos conjuros.

El primitivo pueblo romano había tomado gran parte de los elementos pertenecientes a la enorme mitología griega y las creencias en los espíritus de los antepasados; de ahí que surjan diferentes tipos de entidades, buenas o malas, protectoras o nocivas, de entre los muertos.

También existe un fuerte lazo entre la muerte y los espíritus en los cultos africanos, los cuales tienen creencias sobre cuerpos muertos vueltos a la vida y también en torno a difuntos reanimados artificialmente por brujos.
Entre los distintos seres que pueblan el mundo de los muertos, se encuentran los siguientes:

Lares
Dioses romanos protectores del hogar y la familia, se los distinguía también como compitales, que guardaban las encrucijadas, y los viales, que resguardaban a los viajeros; comúnmente se los representaba con forma de perro. Eran los espíritus de los antepasados que habían vivido rectamente.

Penates
Guardianes de los almacenes (penus), también relacionados con las casas y la familia y se les veneraba junto con los Lares; también estaban los Penates Populi Romani, que eran los protectores del pueblo romano.

Genios
Seres intermedios, en general tutelares, protectores de personas o lugares, son la representación del alma individual. Cada hombre tiene su genius, y se presenta con forma humana o de serpiente.

Manes
Eran los antiguos difuntos a los que se imaginaban como dioses en los Infiernos; tenían carácter funerario y les eran encargadas las almas de los muertos, para así alcanzar la divinidad. Los Manes, espíritus de los muertos generalmente de buen carácter, no eran dioses como el pueblo pensaba, ni demonios, como se creyó luego, simplemente eran seres que no habían sido sepultados según el ritual y se aparecían a los vivos en demanda de serlo.

Lémures
Espíritus malignos de los muertos, vagabundos de la noche; su fiesta, la Lemuria, era celebrada entre el 9 y el 13 de Mayo o el 9 de Noviembre, de noche, y se hacía con el objeto de aplacar y alejar a estos espíritus demoníacos de las moradas familiares. Los Lémures trataban en vano de volver al mundo material y recuperar su anterior envoltura corporal.

Larvas
Estos espectros, relacionados comúnmente con los Lémures, son las almas de los muertos que llevaron una vida injusta o mala, y se representaban con forma de ancianos de rostro rígido, barba larga y pelo corto, con un búho en la mano. También llamados Larvos o Larvae, volvían al mundo y atormentaban a los familiares que no les rendían el debido culto, eran los genios del hogar, pero de carácter maléfico; están formadas por saturaciones de efluvios y emanaciones yacentes en el espacio dimensional, de la peor especie, y eran atraídas por deseos homicidas o de odio. Estos Larvos son la mala sombra de aquellos muertos que habían quedado sin sepultura, por lo que erran por los montes y caminos asustando a los seres humanos y disfrazándose en ocasiones bajo la apariencia de animales.

Zombis
Son las almas de los muertos por muerte violenta, que siguen viviendo en la tierra en forma de fantasmas durante todo el tiempo que habrían vivido en condiciones normales; la misma suerte corren las mujeres que mueren siendo vírgenes. Los brujos hábiles pueden encerrar en botellas a estas almas y venderlas, ya que en ellas se concentra un notable poder.

Keres
Fantasmas o espíritus de los muertos, que se representan como pequeños seres provistos de alas, con cuerpo tosco y monstruoso, aunque a veces gracioso y agradable, según se trate de un alma mala o buena.

Vapores
Según creencias de los pueblos del Canadá, se trata de emanaciones que se elevan y quedan suspendidas sobre las lagunas, y serían las almas de los que acaban de morir.

Vilas
Almas de las muchachas muertas, que conducen a los jóvenes a la muerte, según los eslavos; son seres hermosos con poderes sobrenaturales, revisten la forma de cisnes o caballo. Son espíritus del aire y las tormentas, armados de flechas, que habitan las cuevas.

Fuegos Fatuos
Emanaciones que suelen acontecer en las orillas de los lagos y pantanos, particularmente en Otoño, o bien, en los campos, durante la noche, y en Verano; serían espíritus errantes que corren al ras del suelo. Generalmente son fosforescencias de huesos de animales, donde el calcio se mezcla con componentes del terreno, surgiendo así una luminosidad, a la que muchos creen fantasmal, y bajo el cual se hallan tesoros.
No obstante, quien ve uno de estos espectros, muere al instante; como nadie puede seguirlos en sus apariciones y desapariciones, se los cree producto de los demonios.

Tibalangos
Fantasmas vistos en las cimas de los árboles viejos, según creencias filipinas, y en los cuales moran las almas de sus antepasados.

Gritadoras
Estos espectros son fantasmas de los naufragios entre los ingleses, quienes oyen el pedido de sepultura durante el rugir que precede a las tempestades.



El Reino de Hades

En la mitologia Griega el nombre de Hades puede prestarse a confusión, porque los antiguos griegos lo utilizaban indistintamente para denominar al dios que reinaba el inframundo y para designar al mundo subterráneo mismo. El Reino de los muertos, buenos o malos, era el lugar donde las almas de estos eran guiadas por el Dios mensajero Hermes para ser juzgadas y conocer su destino final.

El proceso que pasa el espíritu de una persona muerta desde que abandona su cuerpo hasta que es asignado a una región del Hades es el siguiente: cuando un muerto es sepultado Hermes lleva su sombra a las profundidades de la tierra, hasta los umbrales del Hades, un mundo rodeado por ríos de aguas lentas y estancadas, al cual se accede por una caverna. El reino esta rodeado por 4 rios en parte subterráneos, el Estige (rio del odio), el Aqueronte (rio de la aflicción), el Lete (rio del olvido) y el Piriflegetonte (rio del fuego). En la penunbra de las profundidades, el espíritu llega a un ancho rio de aguas turbulentas, entonces alquila una barca conducida por un viejo miserable, siniestro y sombrío que tiene muy mal caracter, el barquero de los infiernos Caronte o Acheron, que tenía por función llevar a las almas de los muertos a través de los ríos que separan el Mundo Subterráneo.

Duro, avaro e inflexible, exigía a las almas de los muertos el pago de un obole (moneda que tradicionalmente se colocaba en la boca del cadaver enterrado) por la travesía que les permitiría cruzar el río. Caronte, el hijo inmortal del Erebo y de la Noche, llevaba las almas de los muertos por el Estige y según otros mitos también por los demás ríos, el barquero no dejaba pasar ni a los vivos ni a los muertos sin sepultura, no permitía que ningun ser vivo subiera a su barca e hiciera la travesía, Hades lo había instruido para que no dejara cruzar el río a ninguno, con todo algunos héroes lograron burlar su vigilancia o convencerlo para que hiciera una excepción a la regla.

Los espíritus guiados por Caronte llegaban entonces al otro lado del caudal, hasta las puertas del Hades, vigiladas por un horrible y gigantesco perro humanoide de tres cabezas y con cola de serpiente, Cerbero. Pese a su aspecto horrible esta bestia no hacía ningún daño a las sombras de los muertos. Según la mitología, Cerbero era hijo de Tifón y Equidma, y era el guardián de los infiernos. El can asesinaba a cualquier ser vivo que se acercara al Reino de los muertos, salvo en contadas ocasiones, así, Orfeo logró dormirlo gracias a los sones de su música, y Eneas lo durmió gracias a una comida especial preparada por la Sibila. En combate, solamente Hércules fue capaz de derrotarle, después de encadenarlo lo llevó hasta Trezena como uno de sus famosos "Trabajos de Hércules", tras lo cual lo restituyó al infierno. Este ha sido el único periodo en que Cerbero ha abandonado la entrada del reino de Hades.

Desembarcada la sombra y tras cruzar las Puertas del Hades estas quedaban completamente cerradas (tan sólo pudieron volver a atravesarlas Ulises y Hércules como precio de una batalla, y Orfeo como precio por la pérdida de Eurydice). Los espíritus que llegan al Hades pasan entonces a través del Campo de Asphodel (llanura de Asfódelo), un lugar gris, chato y nebuloso con árboles de ramas inclinadas hacia el suelo. Más allá estan los verdes prados de la Región del Erebo y la laguna Lete o río Leteo, donde ivan a beber los muertos (al beber olvidaban su vida pasada y recuerdos). Más adelante se alzan las torres del Palacio de Hades y Perséfone. Justo antes de llegar a los límites del palacio real, las sombras se detenían en el Palacio de Justícia, en espera del juicio sobre su vida pasada. Un tribunal formado por 3 jueces, Minos, Radamantis (Rhadamanthys) y Éaco (Aecus), elegidos por su gran sabiduría y por la vida ejemplar que habían llevado, sometía a los espíritus recien llegados a un juicio de los actos que habían realizado en vida.

Todos los días los muertos eran llevados a su presencia, según el veredicto de este juicio, los espíritus seguían uno de los siguientes tres caminos o senderos.

Si no son juzgados ni como bondadosos ni como malvados, las almas son enviadas de nuevo por el ramal principal del Estigia hasta las "praderas de los asphodeles" o llanura de Asfódelo, el lugar más frecuentado, porque pocos lograban convencer a los jueces de que tenían derecho a trato distinto. La gran mayoria de las almas, pálidos reflejos de los vivos que fueron, se quedan eternamente en esta zona intermedia. Muchos permanecían en aquel triste lugar donde la noche y el día no eran más que un eterno crepúsculo. Los condenados se pasaban la eternidad dando vueltas sin objeto.

Si en el juicio han sido considerados como bondadosos, entonces son enviados al Elyseo o Campos Elíseos a través del Río Aqueronte, un tranquilo y apacible lugar donde los espíritus viven en felicidad. Entre los difuntos este era el destino de los más afortunados (una minoria), el Elyseo es una región menos sombría con grandes prados cubiertos de flores, un lugar paradisíaco donde los pájaros cantan en los árboles, brilla el sol en un cielo azul de nubes blancas y vaporosas, el son de la música de la flauta o de la lira y la danza alegraban continuamente la vida. No existía la noche, las sombras no necesitan descanso y banqueteaban cada vez que alguien lo deseaba, el vino era abundante pero a nadie le hacía daño. Los que tenían la suerte de llegar gozaban del privilegio de poder volver a la tierra si querían, pero su nueva vida era tan feliz que poquísimos se decidían a dejarla, ni siquiera por un tiempo mínimo. El prudente juez Radamantis gobernaba en los Campos Elíseos.

Por último, si han sido considerados malvados, los espíritus son enviados a la región del Tártaro a través del río Phlegethon, tierra bordeada por una parte de la Estige y situada en las profundidades extremas, donde reina una noche eterna. Los que han cometido los más graves pecados son arrastrados allí, en este siniestro lugar los grandes criminales llevan su suplicio, allí Zeus encerró a los Titanes rebeldes. A la entrada había una enorme puerta de bronce cerrada por dentro, que sólo se abría para recibir a los muertos que ivan llegando. El Tártaro era muy parecido al Infierno de los cristianos, un lugar de penas y condenación eterna reservado a los malvados o aquellos que habían desafiado a los dioses. En las altas murallas que los rodeaban los gritos de angustia resonaban sin cesar.

A grandes rasgos, el Hades es recorrido por un gran río llamado el Río Estigia (Styx), formado por aguas negras y emponzoñosas, que desemboca en la Laguna conocida como Estigia, este gran río se compone de varios ramales, de nombres, Aqueronte (Acheronte), río que por dar de beber a los Titanes durante su guerra contra los Olímpicos, fue condenado por Zeus a ser uno de los ríos del reino subterráneo y que atraviesa el Elyseo hasta llegar al Erebus, el Cocytus (Cocito), otro gran río que rodea el inframundo, río afluente del Aqueronte. Sus aguas se forman de las lágrimas de los malos. En sus orillas caminaban errantes las almas de los muertos privados de sepultura que esperaban conocer la decisión de los jueces, relativo al destino que les había sido reservado, y el Río de Fuego conocido como Flegetonte (Phiegethon), que llega hasta el Tártaro, también estaban el Aornes y el río Leteo (Lethe), del cual se decía que si bebías de sus tranquilas aguas se perdía la memoria hasta que bebieras agua de un río que fluya por el Olimpo, y que se encuentra en el borde exterior del Hades, a las mismas puertas. Asimismo el Hades está dividido en cuatro grandes zonas.

El Erebus: Allí se encuentra el palacio de Hades y Persefone, así como el nexo místico que permite el acceso al Olimpo (el Elyseo), cerca del hogar de Caronte, el barquero.

Campos de Asphodeles: Lugar de tránsito de las almas, donde se encuentra la entrada al reino del Hades, y donde se puede encontrar la guarida de Cerbero, el can guardián de los infiernos. Al final de los Campos y entre el Erebus y el Tártaro se encuentra el Palacio del Juicio, donde son juzgados los espíritus de los muertos.

Elyseus: Región cruzada por el Rio Acheronte, zona apacible y donde los espíritus viven en paz.

Tártaro: Zona en la que se ubica el palacio del Tormento, recinto en el que se encuentran encerrados los Titanes, los vengadores, los malvados y algunos seres mitológicos que sufren el castigo de haber ofendido a los dioses, como Tifón, condenado a que las arpías le devoren por haber atacado a los dioses.. allí todos ellos son sometidos a graves penurias y castigos

Human Drama - Fourteen Thousand Three Hundred Eighty Four Days Later


Darkwave/Rock Gotico/Rock alternativo.

Human Drama - Fourteen Thousand Three Hundred Eighty Four Days Later (1996)

1. Death Of An Angel
2. Wave Of Darkness
3. Who By Fire
4. A Million Years
5. Through My Eyes
6. Dying In A Moment Of Splendor
7. I Bleed For You
8. This Forgotten Love
9. I Keep A Close Watch
10. Voices
11. Tired
12. This Tangled Web
13. I Could Be A Killer
14. There Is Only You
15. Heroin



Death of an Angel
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El Fantasma y El Ensalmador - John Sheridan Le Fanu




El Fantasma y El Ensalmador

John Sheridan Le Fanu

Al revisar los papeles de mi respetado y apreciado amigo Francis Purcell, que hasta el día de su muerte y por espacio de casi cincuenta años desempeñó las arduas tareas propias de un párroco en el sur de Irlanda, encontré el documento que presento a continuación. Como éste había muchos, pues era coleccionista curioso y paciente de antiguas tradiciones locales, materia muy abundante en la región en la que habitaba. Recuerdo que recoger y clasificar estas leyendas constituía un pasatiempo para él; pero no tuve noticia de que su afición por lo maravilloso y lo fantástico llegara al extremo de incitarle a dejar constancia escrita de los resultados de sus investigaciones hasta que, bajo la forma de legado universal, su testamento puso en mis manos todos sus manuscritos. Para quienes piensen que el estudio de tales temas no concuerda con el carácter y las costumbres de un cura rural, es conveniente resaltar que existía una clase de sacerdotes, los de la vieja escuela, clase casi extinta en la actualidad, de costumbres más refinadas y de gustos más literarios que los de los discípulos de Maynooth.

Tal vez haya que añadir que en el sur de Irlanda está muy extendida la superstición que ilustra el siguiente relato, a saber, que el cadáver que ha recibido sepultura más recientemente, durante la primera etapa de su estancia contrae la obligación de proporcionar agua fresca para calmar la sed abrasadora del purgatorio a los demás inquilinos del camposanto en el que se encuentra. El autor puede dar fe de un caso en el que un agricultor próspero y respetable de la zona lindante con Tipperary, apenado por la muerte de su esposa, introdujo en el féretro dos pares de abarcas, unas ligeras y otras más pesadas, las primeras para el tiempo seco y las segundas para la lluvia, con el fin de aliviar las fatigas de las inevitables expediciones que habría de acometer la difunta para buscar agua y repartirla entre las almas sedientas del purgatorio. Los enfrentamientos se tornan violentos y desesperados cuando, casualmente, dos cortejos fúnebres se aproximan al mismo tiempo al cementerio, pues cada cual se empeña en dar prioridad a su difunto para sepultarle y liberarle de la carga que recae sobre quien llega el último. No hace mucho sucedió que uno de los dos cortejos, por miedo a que su amigo difunto perdiera esa inestimable ventaja, llegó al cementerio por un atajo y, violando uno de sus prejuicios más arraigados, sus miembros lanzaron el ataúd por encima del muro para no perder tiempo entrando por la puerta. Se podrían citar numerosos ejemplos, y todos ellos pondrían de manifiesto cuán arraigada se encuentra esta superstición entre los campesinos del sur. Pero no entretendré al lector con más preliminares y procederé a presentarle el siguiente:

Extracto de los manuscritos del difunto reverendo Francis Purcell, de Drumcoolagh.

«Voy a contar la siguiente historia con todos los detalles que recuerdo y con las propias palabras del narrador. Tal vez sea necesario destacar que se trataba de un hombre, como se suele decir, bien hablado, pues durante mucho tiempo enseñó las artes y las ciencias liberales que a su juicio era conveniente que conocieran los despiertos jóvenes de su parroquia natal, circunstancia ésta que podría explicar la aparición de ciertas palabras altisonantes en el transcurso de la presente narración, más destacables por su eufonía que por la corrección con que se emplean. Sin más preámbulos, procedo a presentar ante ustedes las fantásticas aventuras de Terry Neil.

»Pues es una historia rara, y tan cierta como que yo estoy vivo, y hasta me atrevería a decir que no hay nadie en las siete parroquias que pueda contarla ni mejor ni con más claridad que yo, porque le pasó a mi padre y la he oído de su propia boca cien veces. Y no es porque fuera mi padre, pero puedo decir con orgullo que la palabra de mi padre era tan indigna de crédito como el juramento de cualquier noble del país. Tanto es así que cuando algún pobre hombre se metía en líos, siempre era él quien iba de testigo a los tribunales. Pero bueno, eso da igual. Era el hombre más honrado y más sobrio de los alrededores, aunque, eso sí, le gustaba un poco demasiado empinar el codo. No había en todo el pueblo nadie mejor dispuesto para trabajar y cavar, y era muy mañoso para la carpintería y para arreglar muebles viejos y cosas por el estilo. Y como es natural, también le dio por componer huesos, porque no había nadie como él para ajustar la pata de un taburete o de una mesa, y puedo asegurar que nunca hubo ensalmador con tantísima clientela, hombres y niños, jóvenes y viejos. No ha habido en el mundo nadie que arreglara mejor un hueso roto. Pues bien, Terry Neil, que así se llamaba mi padre, viendo que el corazón se le ponía cada día más ligero y la cartera más pesada, cogió unas tierrecitas que pertenecían al señor dePhelim, debajo del viejo castillo, un sitio bien bonito. Ya fuera de noche o de día, iban a verle pobres desgraciados de toda la región con las piernas y los brazos rotos, que no podían ni apoyar siquiera un pie en el suelo, para que les juntara los huesos.

»Todo marchaba muy bien, señoría, pero era costumbre que cuando Phelim salía al campo, unos cuantos arrendatarios suyos vigilasen el castillo, como una especie de homenaje a la vieja familia, y la verdad, era un homenaje muy desagradable para ellos, porque todo el mundo sabía que en el castillo había algo raro. Al decir de los vecinos, el abuelo de Phelim, que Dios tenga en su gloria, era un caballero de los pies a la cabeza pero le daba por pasear en mitad de la noche, igual que lo hacemos usted o yo, y que Dios quiera que sigamos haciendo, desde el día que se le reventó una vena cuando sacaba un corcho de una botella. Pero a lo que vamos: el señor se salía del cuadro en el que estaba pintado su retrato, rompía todos los vasos y botellas que se le ponían por delante y se bebía lo que tuvieran, cosa que no es de extrañar. Si por casualidad entraba alguien de la familia, volvía a subirse a su sitio con cara de inocente, como si no supiera nada de nada, el muy sinvergüenza.

»Pues bien, señoría, como iba diciendo, una vez los del castillo fueron a Dublín a pasar una o dos semanas, así que, como de costumbre, varios arrendatarios fueron a vigilar el castillo, y a la tercera noche le tocó el turno a mi padre.

»"Maldita sea" se dijo para sus adentros. "Tengo que pasar en vela toda la noche, y encima con ese espíritu vagabundo, que Dios confunda, dando la tabarra por la casa y haciendo perrerías." Pero como no había forma de librarse de aquello, hizo de tripas corazón y allá que se fue a la caída de la noche, con una botella de whisky y otra de agua bendita.

»Llovía bastante y estaba todo oscuro y tenebroso cuando llegó mi padre. Se echó un poco de agua bendita por encima y, al poco tiempo, tuvo que beberse un vaso de whisky para entrar en calor. Le abrió la puerta el viejo mayordomo, Lawrence O'Connor, que siempre se había llevado bien con mi padre. Así que al ver quién era y que mi padre le dijo que le tocaba a él vigilar en el castillo, el mayordomo se ofreció a velar con él. Estoy seguro de que a mi padre no le pareció mal. Larry le dijo:

»-Vamos a encender fuego en el salón.

»-¿No será mejor en el comedor? -contesta mi padre, porque sabía que el retrato del señor estaba en el salón.

»-No se puede encender fuego en el comedor, porque en la chimenea hay un nido de grajillas -dice Lawrence.

»-Pues entonces vamos a la cocina, porque no me parece bien que una persona como yo esté en el salón -va y dice mi padre.

»-Venga, Terry -dice Lawrence-. Si vamos a mantener la vieja costumbre, más vale hacerlo como Dios manda.

»"¡Al diablo con las costumbres!", dijo mi padre, pero para sus adentros, a ver si me entiende, porque no quería que Lawrence notara que tenía miedo.

»-Bueno, como a ti te parezca, Lawrence -dice, y bajaron a la cocina hasta que prendiera la leña en el salón, para lo que no tuvieron que esperar mucho.

»Al poco rato subieron otra vez y se sentaron cómodamente junto a la chimenea del salón y se pusieron a charlar, fumando y bebiendo a sorbitos el whisky, con un buen fuego de leña y turba para calentarse las piernas.

»Pues señor, como iba diciendo, estuvieron hablando y fumando tan a gusto hasta que Lawrence empezó a quedarse dormido, como solía pasarle con frecuencia, porque era un criado viejo acostumbrado a dormir mucho.
»-Pero hombre, ¿será posible que te estés durmiendo? -dice mi padre.
»-No digas bobadas -le contesta Larry-. Es que cierro los ojos para que no me entre el humo del tabaco, que me hace llorar. Así que no te metas donde no te llaman -le dice muy tieso (porque el hombre tenía una panza enorme, que Dios le tenga en su gloria)-, y continúa con lo que me estabas contando, que te escucho -le dice, cerrando los ojos.

»Cuando mi padre se dio cuenta de que no servía de nada hablarle, siguió con la historia de Jim Sullivan y su cabra, que es lo que estaba contando. Era una historia bien bonita, y tan entretenida que podría haber despertado a un lirón y aún más a un simple cristiano que se estaba quedando dormido. Pero, según como lo contaba mi padre, creo que jamás se ha oído nada por el estilo, porque le ponía toda el alma, como si le fuera en ello la vida, porque quería que Larry se mantuviera despierto. Pero no le sirvió de nada, porque lo invadió el sueño, y antes de que terminara de contar la historia, Larry O'Connor se puso a roncar como un condenado.

»-¡Maldita sea! -dice mi padre-. Este tipo es imposible, es capaz de dormirse en la misma habitación en la que ronda un espíritu. Que Dios nos coja confesados -dice, y fue a sacudir a Lawrence para espabilarlo, pero cayó en la cuenta de que si lo despertaba, seguramente se iría a la cama y lo dejaría completamente solo, lo que sería todavía peor.

«"En fin, no molestaré al pobre hombre" pensó mi padre. "No estaría bien interrumpirlo ahora que se ha quedado dormido. Ojalá estuviera yo igual que él."

»Así que se puso a pasear por la habitación, rezando, hasta que rompió a sudar, con perdón. Pero como no le servía de nada, se bebió lo menos medio litro de alcohol para darse ánimos.

»"Ojalá estuviera tan tranquilo como Larry" se dijo. "A lo mejor me duermo si me lo propongo."

»Y al tiempo que lo pensaba arrastró un sillón grande hasta el de Lawrence y se acomodó lo mejor que pudo.

»Pero se me olvidaba contarle una cosa muy rara. Aunque no quería hacerlo, de vez en cuando miraba al cuadro, y se dio cuenta de que los ojos del retrato lo seguían a todas partes y lo miraban fijamente y hasta le hacían guiños. Al ver aquello pensó: "Maldita sea mi suerte y el día en que se me ocurrió venir aquí. Pero nada vale lamentarse. Si tengo que morir, más vale armarse de valor."

»Pues bien, señoría, intentó tranquilizarse y hasta llegó a pensar que a lo mejor se había quedado dormido, pero lo desengañó el ruido de la tormenta, que hacía crujir las grandes ramas de los árboles y silbaba por el tiro de las chimeneas del castillo. Una vez, el viento dio tal bufido que le pareció que se iban a desmoronar los muros del castillo de lo fuerte que los sacudió. De repente se acabó la tormenta, y la noche se quedó de lo más apacible, como en pleno mes de julio. No habrían pasado más de tres minutos cuando le pareció oír un ruido sobre la repisa de la chimenea. Mi padre abrió una pizca los ojos y vio con toda claridad que el viejo señor salía del cuadro poco a poco, como si se estuviera quitando la chaqueta. Se apoyó en la repisa y puso los pies en el suelo. Y entonces, el viejo zorro, antes de seguir adelante, se paró un rato para ver si los dos hombres dormían, y cuando creyó que todo estaba en orden, estiró un brazo y agarró la botella de whisky, y se bebió por lo menos medio litro. Cuando quedó satisfecho dejó la botella en el mismo sitio de antes con todo el cuidado del mundo y se puso a pasear por la habitación, tan sobrio como si no hubiera bebido ni una gota de alcohol. Cada vez que se paraba junto a él, a mi padre se le venía un olor a azufre, y le entró un miedo espantoso, porque sabía que es azufre precisamente lo que se quema en el infierno, con perdón. Se lo había oído contar muchas veces al padre Murphy, que tenía que saber lo que pasa allí.
El pobre ya ha muerto, que Dios lo tenga en su gloria. Mire usted, señoría, mi padre estuvo bastante tranquilo hasta que se le acercó el espíritu. Madre mía, le pasó tan cerca que el olor a azufre lo dejó sin respiración y le dio un ataque de tos tan fuerte que casi se cayó del sillón en que estaba.

»-¡Vaya, vaya! -dice el señor parándose a poco más de dos pasos de mi padre y volviéndose para mirarlo-. De modo que eres tú, ¿eh? ¿Qué tal te va, Terry Neil?

»-A su disposición, señoría -dice mi padre (cuando se lo permitió el susto que tenía, porque estaba más muerto que vivo)-. Me alegro de ver a su señoría.

»-Terence -dice el señor-, eres un hombre respetable (cosa que es cierta), trabajador y sobrio, un verdadero ejemplo de embriaguez para toda la parroquia.

»-Gracias, señoría -respondió mi padre, cobrando ánimos-. Usted siempre ha sido un caballero muy atento. Que Dios tenga en su gloria a su señoría.

»-¿Que Dios me tenga en su gloria? -dice el espíritu (poniéndosele la cara roja de ira)-. ¿Que Dios me tenga en su gloria? Pero ¡serás cretino y bruto! ¿Qué modales son ésos? -dice-. Yo no tengo la culpa de estar muerto, y la gente como tú no tiene que restregármelo por las narices a la primera de cambio -dice, dando una patada tan fuerte en el suelo que casi rompió la madera.
»-No soy más que un pobre hombre, tonto e ignorante -le dice mi padre.

»-Desde luego que sí -dice el señor-, pero para escuchar tus tonterías y hablar con gente como tú no me molestaría en subir hasta aquí, quiero decir en bajar -dice, y a pesar de lo pequeño que fue el error, mi padre se dio cuenta-. Escúchame bien, Terence Neil -dice-. Siempre fui un buen amo para Patrick Neil, tu abuelo.

»-Sí que es verdad -dice mi padre.

»-Y además, creo que siempre fui un caballero correcto y sensato -dice el otro.

»-Así es como yo lo llamaría, sí señor -dice mi padre (aunque era una mentira muy gorda, pero ¡a ver qué iba a hacer!).

»-Pues aunque fui tan sobrio como la mayoría de los hombres, o al menos como la mayoría de los caballeros, y aunque en algunas épocas fui un cristiano tan extravagante como el que más, y caritativo e inhumano con los pobres -va y dice-, no me encuentro muy a gusto donde vivo ahora, que sería lo suyo.

»-Sí que es una lástima -dice mi padre-. A lo mejor su señoría debería hablar con el padre Murphy...

»-Calla la boca, deslenguado -dice el señor-. No es en mi alma en lo que estoy pensando. No sé cómo te atreves a hablar de almas con un caballero.
Cuando quiera arreglar eso, iré a ver a quien se ocupa de estas cosas. No es mi alma lo que me molesta -dice sentándose frente a mi padre-. Lo que tengo mal es la pierna derecha, la que me rompí en Glenvarloch el día en que maté a Barney.

« (Más adelante, mi padre se enteró de que era uno de sus caballos preferidos, que se cayó debajo de él al saltar la valla que bordea la cañada.)

»-¿No será que su señoría se siente incómodo por haberlo matado?

»-Calla la boca, estúpido -dice el señor-. Ahora te explico por qué me molesta la pierna -dice-. En el lugar en que paso la mayor parte del tiempo, a no ser los pocos ratos que me quedan para dar una vuelta por aquí, tengo que andar mucho, cosa a la que no estaba acostumbrado antes -dice-; y no me sienta nada bien, porque sabrás que a la gente con la que estoy le gusta muchísimo el agua, porque no hay nada mejor para la sed y, además, allí hace demasiado calor -dice-. Tengo la obligación de llevarles agua, aunque la verdad es que yo me quedo con muy poca. Te puedo asegurar que es una tarea complicada, porque esa gente parece estar seca y se la beben toda en cuanto la llevo. Pero lo que me lleva a mal traer es lo débil que tengo la
pierna y, para abreviar, lo que quiero es que le des un par de tirones para ponerla en su sitio.

»-Pues, señoría, yo no me atrevería a hacerle una cosa así a su señoría -dice mi padre (porque no le apetecía lo más mínimo tocar al espíritu)-. Sólo lo hago con pobres hombres como yo.

»-No seas pelotillero -dice el señor-. Aquí tienes la pierna -dice, levantándola hacia mi padre-. Dale un buen tirón, porque si no lo haces, te juro por todos los poderes inmortales que no te dejaré un solo hueso sano.

»Cuando mi padre oyó aquello, comprendió que no le iba a servir de nada resistirse, así que cogió la pierna y se puso a tirar hasta que la cara se le cubrió de sudor, bendito sea Dios.

»-Tira fuerte, imbécil -dice el señor.

»-Como mande su señoría -dice mi padre.

»-Más fuerte -dice el señor.

»Y mi padre tiró con todas sus fuerzas.

»-Voy a beber un traguito para darme ánimos -dice el señor, acercando la mano a la botella y dejando caer todo el peso del cuerpo. Pero, con todo lo listo que era, metió la pata, porque cogió la otra botella. -A tu salud, Terence -dice-, y sigue tirando con todas tus fuerzas-. Levantó la botella de agua bendita, pero casi no se la había acercado a los labios cuando soltó un grito tan grande que pareció como si la habitación fuera a hacerse pedazos, y pegó tal sacudida que mi padre se quedó con la pierna en las manos. El señor dio un salto por encima de la mesa, y mi padre salió volando hasta el otro extremo de la habitación y se cayó de espaldas en el suelo. Cuando volvió en sí, el alegre sol de la mañana se colaba por las contraventanas, y él estaba tumbado de espaldas en el suelo. Tenía agarrada la pata de una silla que se había desprendido, y el viejo Larry seguía dormido como un tronco y roncando. Aquella mañana, mi padre fue a ver al padre Murphy, y desde ese día hasta el de su muerte no dejó de confesarse ni de ir a misa, y, como hablaba poco de lo que le había pasado, la gente le creía más. En cuanto al señor, o sea el espíritu, no se sabe si porque no le gustó lo que bebió o porque perdió una pierna, el caso es que nadie lo volvió a ver deambular.»



Lörihen - Antes De Tiempo (2001)


Lörihen - Antes De Tiempo (2001)

01 Antes De Tiempo
02 Segundo Acto
03 Adonde Van Tus Suenos
04 Slave to the Grind
05 Asesinos
06 Cautivos Del Sistema
07 I Want it All
08 Utopia (Version En Ingles)



LORIHEN - Adonde Van Tus Sueños
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No vengas cuando esté muerto- Lord Alfred Tennyson.

No vengas cuando esté muerto

No vengas cuando esté muerto
a derramar inocentes lágrimas sobre mi tumba,
a pisotear alrededor de mi cabeza caída.

Atormentar el infame polvo no nos salvará;
deja que el viento me acaricie y que las aves me lloren,
Pero tú, aléjate.

Niña, si esto fuera un error o un crímen,
poco me importa, siendo mi existencia maldita:
Enlaza tu mano con quien desees,
pues cansado estoy del Tiempo,
y mi único anhelo es descansar.

Pasa, corazón débil,
y abandona este lecho de tierra.
Aléjate, no retornes jamás.

Lord Alfred Tennyson.

Mafalda 1 - Quino


Mafalda 1 - Quino



Mafalda es el nombre de una historieta argentina creada por Quino en 1964, cuyo personaje principal es una niña de clase media argentina con una actitud comprometida ante el mundo. Mafalda es una pequeña niña preocupada por la humanidad y la paz mundial, que se rebela contra la manera en que es el mundo, apareció en tiras cómicas en diarios argentinos de 1964 a 1973, y fue también muy popular en Latinoamérica en general, España, Italia, Francia y otros países europeos. Mafalda ha sido traducida a más de treinta idiomas.
(wikipedia.org)


El Estilo Gótico en la Literatura



El Estilo Gótico en la Literatura

El término gótico enmarca un estilo de literatura popular surgido en la Inglaterra de finales del siglo XVIII. El renacimiento del gótico fue la expresión emocional, estética y filosófica de la reacción contra el pensamiento dominante de la Ilustración, según el cual la humanidad podía alcanzar, mediante el razonamiento adecuado, el conocimiento verdadero y la síntesis armoniosa, obteniendo así felicidad y virtud perfectas. Los filósofos de la Ilustración trataron de eliminar los prejuicios, errores, supersticiones y miedos que, según ellos, habían sido fomentados por un clero egoísta en apoyo a los tiranos.Mostrar/Ocultar
Sin embargo, sus teorías sobre el conocimiento, la naturaleza humana y la sociedad eran terribles para aquellos que creían que el miedo podía ser sublime. El énfasis de la Ilustración en la necesidad de racionalidad, orden y cordura no podía menos que reconocer la rareza de estos fenómenos en la civilización. No todos los pensadores defendían el racionalismo tan vehementemente. La generalización de que el siglo XVIII fue la Edad de la Razón en la cual la felicidad humana dependía del dominio de la pasión y de las normas seguras descansa en la otra “media verdad”, según la cual la humanidad necesita pasión y temor.

A pesar de las ideas dominantes de orden y sobriedad, la afición por el exceso gótico pronto captaría el interés de los intelectuales británicos. Desde esta afición creció una escuela de literatura gótica, frecuentemente derivada de modelos alemanes. La sucesión de narrativas góticas que proliferaron entre 1765 y 1820, con un nuevo brote a través de la era victoriana (especialmente en la década de 1890) estableció una iconografía que todavía nos es familiar a través del cine: húmedas criptas, paisajes escarpados y castillos prohibidos habitados por heroínas perseguidas, villanos satánicos, hombres locos, mujeres fatales, vampiros, doppelgängers y hombres lobo.

El terror gótico tal y como lo conocemos hoy en día es en gran medida una invención de este periodo. Los quisquillosos árbitros de la Era de la Razón no encontraron ninguna utilidad a los fantasmas y a las atrocidades sádicas que Shakespeare y sus contemporáneos habían explotado, pero para finales de 1700, estos fantasmas, reprimidos pero no “muertos”, retornaron con fuerza en forma de novelas y poesía gótica. Dos siglos más tarde, los films de horror se mantendrían fieles a esta tradición, reinventando antiguas imágenes de locura, muerte y decadencia.

El periodo literario gótico temprano dio comienzo con la publicación en 1764 de El castillo de Otranto. Una historia gótica, de Horace Walpole. Denunciada por los críticos y devorada por los lectores, la narrativa gótica emergió como una fuerza dominante desde su inicio con Walpole hasta su cenit en 1820 con Melmoth, el errabundo de Charles Robert Maturin. Estas seis décadas son consideradas por los historiadores literarios como los años góticos en los que una multitud de autores satisfizo los insaciables ansias de terror del público. La novela gótica (también denominada negra) es sensacionalista, melodramática, exagera los personajes y las situaciones, se mueve en un marco sobrenatural que facilita el terror, el misterio y el horror. Abundan los vastos bosques oscuros de vegetación excesiva, las ruinas, los ambientes considerados exóticos para el inglés como España o Italia, los monasterios, los personajes y paisajes melancólicos, los lugares solitarios y espantosos que subrayan así los aspectos más grotescos y macabros, reflejo de un subconsciente convulso y desasosegado. Los precursores del espíritu gótico los encontramos en los poetas de la “escuela del cementerio” (Graveyard School), quienes expresaron su desagrado hacia la razón, el orden y el sentido común en una mórbida efusión de oscuros versos. Las obras de Thomas Parnell, Edward Young, Robert Blair y Thomas Gray no sólo anticiparon los estados de ánimo y pasiones góticos, sino que reflexionando grandilocuentemente sobre la muerte en medio de las más lóbregas de las localizaciones, redescubrieron la relación escatológica entre terror y éxtasis. Esta fascinación se extendería al embellecimiento de la muerte propio de la época victoriana, además de a una atracción hacia la muerte como recargada complacencia en el dolor.

Desde sus comienzos, el gótico se impuso como una literatura de estructuras que se derrumban, de recintos horribles, de sentimientos prohibidos y caos sobrenatural. Deleitándose en lo maligno sobrenatural, el gótico trataba de subvertir las normas del racionalismo y del autocontrol apelando a la eterna necesidad humana de elementos inhumanos, una necesidad no satisfecha por el sensato y decoroso arte de la Edad de la Razón. Walpole abrió la puerta a un universo alternativo de terror, de confusión psíquica y social cuya mera existencia había sido negada por el sistema de valores neoclásico. Esplendor en ruinas, hermoso caos, atractiva decadencia, espectáculo espantoso y extravagancia sobrenatural se convirtieron en los rasgos definitorios de una nueva estética gótica que tenía en el alivio de la inanición emocional su meta artística. El recinto fatal, metáfora central de toda la ficción gótica, sirvió al objetivo implícito del gótico como una respuesta a la inseguridad política y religiosa de una época agitada.

El empleo de Walpole de la palabra “gótico” en el subtítulo de su novela fue una descripción que pretendía impresionar y excitar a su audiencia. En 1764, las connotaciones del término eran todas negativas, dado que “gótico” había sido utilizado para denigrar objetos, personas y actitudes consideradas bárbaras, grotescas, ordinarias, primitivas, sin forma, de mal gusto, salvajes e ignorantes. En un contexto artístico, “gótico” significaba todo lo que era ofensivo a la belleza clásica, algo feo por su desproporción y grotesco por su carencia de gracia unitaria. Describiendo su obra como “una historia gótica”, Walpole no sólo elevó el estatus del adjetivo, sino que proporcionó una etiqueta para el torrente de narrativa de terror que le seguiría. De ahí en adelante, las obras góticas confiarían normalmente en decorados situados en un espacio y tiempo remotos para inducir una atmósfera de delicioso terror. La acción gótica solía producirse en localizaciones cerradas donde los lectores se podían sentir tan perdidos y desorientados como los propios personajes. El principal mecanismo de la trama gótica era un decorado sistema de artefactos arquitectónicos, efectos acústicos y accesorios sobrenaturales instalados por todo el castillo gótico, donde retratos itinerantes, armaduras peregrinas y otros objetos inorgánicos o inanimados se comportaban de modo humano. Cada recurso estaba estratégicamente situado para intensificar la atmósfera de miedo, extrañeza, impotencia y peligro sobrenatural. Fue vital para el éxito del gótico alguna forma de entrampamiento por una arquitectura orgánica o animada, cámaras que se contraían, paredes tumefactas o amenazas por parte de otros objetos. El espacio gótico fue modificado más tarde para adaptarse a las especiales preocupaciones de los lectores victorianos, convirtiendo el secuestro en mental y social, además de la detención física, con personajes atrapados por mentes, ciudades, familias y estructuras sociales obsesionadas. Desde Walpole hasta el gótico moderno, el espacio expone una inteligencia y movilidad malignas y es mentalmente más poderoso que sus ocupantes humanos. En la novela gótica el escenario arquitectónico era esencial en el desarrollo de la trama. La importancia fundamental de la atmósfera es un elemento que se trasladará al cine de tendencia gótica y expresionista, donde los decorados construyen sombras para sugerir espacios y estados de ánimo.

Los empresarios teatrales se apropiaron rápidamente de la moda del gótico literario. Matthew Lewis, autor de El monje, horripilante novela sobre hipocresía religiosa, también fue el creador de melodramas teatrales como el éxito de 1797 The Castle Spectre. Sin embargo, la principal inspiración teatral vendría de la mano del Frankenstein de Mary Shelley y El vampiro de John Polidori. El vampiro de James Robinson Planche se estrenó en 1820 y Presumption or The Fate of Frankenstein de Richard Brinsley Peake en 1823. T.P. Cooke alcanzó la fama por interpretar al vampiro y al monstruo en la misma noche, presagiando el vínculo entre Frankenstein y Drácula durante el siglo xx. La popularidad del terror escénico británico culminó en 1888 con la llegada a Londres de una adaptación americana de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de R.L. Stevenson. A pesar de esta rica herencia de literatura y melodrama teatral góticos, los cineastas británicos fueron notablemente lentos a la hora de perfeccionar un cine gótico equivalente hasta la emergencia de la Hammer a mediados de 1950.

La caracterización gótica, especialmente la polarización del bien y el mal en una doncella y un villano, tiene su origen en la novela de Samuel Richardson Clarissa; The History of a Young Lady (1748-49). Los personajes góticos heredaron su naturaleza emocional de Clarissa Harlowe, la virgen atormentada, y de Robert Lovelace, el malvado violador. Lovelace se convirtió en el prototipo del satánico superhombre de la novela gótica, una criatura misteriosa que persigue sin piedad a la doncella mientras huye de sus propios impulsos oscuros. Esta figura nunca es completamente malvada, sino que es un “atormentado atormentador” hacia el cual la heroína se siente misteriosamente atraída.

El gótico fue madurando y en las décadas de 1778 y 1780 siguió dos líneas de desarrollo, una que continuaba el espíritu subversivo de Walpole y otra línea más conservadora, doméstica y didáctica. Estas tendencias se pueden apreciar en las novelas de dos de las figuras más importantes de la escuela gótica: el audaz Matthew Lewis y la más conservadora Ann Radcliffe. Las imitaciones de estos dos autores abarrotaron pronto las librerías. En contraste con la escasa validez de las populares novelas por entregas, la narrativa gótica psicológica de calidad intelectual seria mantuvo la buena salud del gótico durante la década de 1820. Frankenstein de Mary Shelley, Melmoth el errabundo de Maturin y Memorias privadas y confesiones de un pecador justificado de James Hogg demostraron el trágico potencial del gótico y dieron una pista sobre la clase de sofisticación psicológica y metafísica que marcaría las obras de Hawthorne y Le Fanu. La riqueza simbólica y filosófica de estas novelas góticas indica el papel principal que desempeñaría el goticismo durante el siglo XIX, activando los oscuros sueños de muchos grandes escritores que se volvieron hacia el gótico para realzar el carácter trágico de su arte.

Durante el periodo comprendido entre 1820 y 1896 encontramos distintos tipos de gótico:

1. La alta (o pura) novela gótica: como El monje de Lewis, trataba de aterrorizar, horrorizar, impresionar, asustar y emocionar al lector más allá de su memoria racional. Lo sobrenatural es siempre maligno e incontrolable. Los exteriores estaban caracterizados por sublimes pero terribles paisajes, frecuentemente nocturnos o subterráneos. Sus interiores se distinguían por un tono de alta agitación, ansiedades no resueltas, miedos, euforia poco natural y desesperación.

2. Las novelas por entregas: numerosísimos fascículos de horror, muy baratos, con una extensión de entre 36 y 72 páginas y que variaban enormemente en calidad artística.

3. El gótico polémico: varios escritores con conciencia social transformaron la novela gótica popular en un instrumento de protesta social, empleando los decorados y situaciones góticas para llamar la atención sobre horrores sociales o políticos tales como las leyes injustas o la lamentable situación de la mujer. El gótico polémico intentaba edificar además de horrorizar a los lectores combinando el terror gótico con una ideología radical para despertar la conciencia social y cambiar las opiniones de los lectores sobre ciertos asuntos. La confinación en de un castillo encantado se convierte en detención dentro de una sociedad que niega la libertad y la identidad individuales. Este es el caso de la novelas de Dickens y de las hermanas Brontë.

4. El drama gótico: muchas obras de teatro eran adaptaciones condensadas de novelas, especialmente de los trabajos de A. Radcliffe. Un decorado sensacionalista, tormentas falsificadas, dramaturgia espectacular, efectos melodramáticos reproducidos mecánicamente y diálogos operísticos concedieron a las piezas teatrales góticas un periodo de popularidad y de atractivo audiovisual al mismo nivel que las novelas góticas. Un ejemplo lo encontramos en la mencionada Presumption or The Fate of Frankenstein (Richard Brinsley Peake, 1823).

5. La parodia o sátira gótica: el absurdo exceso del gótico estimuló dos clases de parodia o sátira. La parodia crítica o correctiva aceptaba el gótico, pero deseaba elevar su nivel artístico. La sátira destructiva, por el contrario, intentaba erradicar el gótico y reemplazarlo con una narrativa realista y plausible. La abadía de Northanger (1818), de Jane Austen, es un buen ejemplo de parodia correctiva.

6. La novela gótica francesa (roman noir) reflejó los horrores políticos y religiosos precipitados por la Revolución francesa, como es el caso de la novela del marqués de Sade Justine (1791).

7. La novela gótica alemana (Schauerroman) o “novela de escalofrío” influenció la narrativa de terror inglesa con lo inmoderado de sus elementos sobrenaturales y sus descarados horrores. Fantasmas sangrientos, cuerpos ambulatorios y relaciones sexuales con demonios eran sucesos frecuentes en la Schauerroman. Dentro de esta línea encontramos Los elixires del Diablo de E.T.A. Hoffmann (1815).

Cada uno de estos tipos de gótico temprano florecería de nuevo en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el goticismo fue subsumido por la historia de fantasmas, la novela histórica, la novela de detectives y las novelas por entregas. En lugar de escapar del gótico temprano, los cuentos de terror de la época victoriana demostrarían la elasticidad del gótico adaptando muchos de sus temas y rasgos formales. En los relatos de terror de 1825 a 1896 los espectros y monstruos se fueron trasladando gradualmente a la psique. El gótico posterior a 1820 retuvo los recursos, los lugares y los miedos a lo desconocido y a lo no conocible, adaptándose a las preocupaciones de su época liberando, más que los demonios exteriores, los demonios interiores.

Aunque la narración gótica se continuaría escribiendo y leyendo en forma de largas novelas en varios volúmenes, la mayoría de los escritores de la época descubrirían el valor de la brevedad inherente al cuento de terror. Novelistas como Dickens en Inglaterra y Hawthorne en Estados Unidos escogieron a menudo la narración breve como vehículo para sus cuentos de terror. Edgar Allan Poe, que añadió al lenguaje e imaginería gótica sus propias obsesiones, limitó casi toda su producción gótica a la narrativa breve al tiempo que insistía en la necesidad artística de la brevedad en sus escritos críticos. Como señala Julia Briggs, “un terror que es efectivo durante treinta páginas rara vez puede ser sostenido en trescientas.”1

La disponibilidad de publicaciones periódicas especializadas en el cuento de terror y las editoriales de literatura pulp saciaron la demanda de una audiencia en expansión. El gótico en forma serializada se ajustaba a los gustos de varias clases sociales, incluyendo un proletariado cada vez más numeroso. Las localizaciones góticas tradicionales (la Europa del Este durante una imaginaria Edad Media) dejaron paso a los ambientes más familiares de las granjas, las casas de campo, oscuras calles urbanas, salones, sótanos y áticos. Dado que la audiencia era predominantemente de clase media, los fantasmas operaban frecuentemente en hogares de clase media.

El gótico de este periodo tomó una dirección introspectiva en cuentos de enterramientos prematuros o del miedo a ellos, historias relacionadas con el temor a la locura, obras obsesionadas con transformaciones bestiales o la pérdida de la racionalidad y narraciones fantasmales que introducían temas sobre dudas teológicas y confusión erótica. Con la subjetivización del terror gótico se hizo más difícil identificar y afrontar la maldad, dado que ésta reside profundamente en nuestro propio interior. El tema del doble o doppelgänger se convirtió en la fórmula más popular del periodo y el encuentro con la bestia interior se puede apreciar brillantemente en relatos como Memorias privadas y confesiones de un pecador justificado de James Hogg, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson y El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. La confluencia de la bondad y la maldad en el mismo personaje sugiere un cambio en la naturaleza del villano gótico. A excepción del vampiro, el malvado del relato gótico de la época victoriana conserva la naturaleza de ángel caído heredada de la figura del atormentador atormentado de la novela gótica del siglo XVIII. Esta humanización convierte el malvado gótico en un personaje más vulnerable, “más como nosotros”, como el Roger Chillingworth de La letra escarlata de Hawthorne o el Heathcliff de Cumbres Borrascosas de Emily Brontë.

Las tensiones en las novelas góticas son claras reacciones a un orden conocido, expresan sentimientos constreñidos y oprimidos por las leyes y prácticas sociales y abordan imperativos psicológicos, emocionales y físicos. La liberación de estos miedos dio lugar a una rica tradición de escritoras dentro del género gótico. Mark Jankovich2, citando a Ann Radcliffe, Mary Shelley, las hermanas Brontë, Charlote Perkins Gilman, Joyce Carol Oates, Angela Carter y Lisa Tuttle, afirma que más que alentar la pasividad, la obediencia y la ignorancia femenina, muchas novelas góticas justificaban la actividad, la desobediencia y la persecución del conocimiento en sus personajes femeninos. Las escritoras góticas se centraron en la figura de la doncella perseguida y confinada, especialmente en el encarcelamiento marital y en la persecución por un autoritario familiar masculino. Las escritoras se sintieron atraídas por el gótico no sólo porque deseaban satisfacer una fascinación sentimental hacia la muerte y la decadencia, sino también porque el gótico ofrecía una vía de dramatización de los peligros de la condición de la mujer en un mundo de hombres. Un miedo fundamental que asedió a las mujeres, el miedo a la incompetencia social y sexual, se muestra interiorizado en el gótico en general. Esta ambivalencia interiorizada hacia la mujer llevó a sentimientos de autorepugnancia y miedo hacia una misma más que a miedos hacia algo exterior. Para escritoras como Margaret Oliphant, Amelia B. Edwards, Vernon Lee, Charlotte Perkins Gilman y Luisa May Alcott, el gótico se convirtió en un texto político autorizado.

Las obras góticas americanas erigirían sus propias versiones del castillo encantado en sus imágenes de una civilización insegura. Los principales temas serían el terror a uno mismo, al desorden psíquico y social, a la desintegración de las familias, a las contradicciones y conflictos ontológicos y un vivo sentimiento de soledad y carencia de hogar. Todas la variedades de gótico americano, tanto masculinas como femeninas, comparten un rasgo en común: la inclinación a explorar y exponer el lado oscuro de la experiencia americana y sus terribles ironías morales, especialmente la desolación acarreada por el progreso, la división racial y el temor a fracasar en una cultura que tanto enfatiza el éxito.

Uno de los maestros del género, H.P. Lovecraft introdujo el mito gótico en el siglo veinte, aunque la vitalidad del horror gótico en este siglo se debe en gran medida a su popularidad cinematográfica.

La reacción contra los valores victorianos expresados por Lytton Strachey en Victorianos eminentes (1918) desprestigió un nuevo renacimiento de la arquitectura gótica y su equivalente literario, antes incluso del impacto a finales de los años veinte del texto denigratorio de Kenneth Clark The Gothic Revival. Sin embargo, el gótico continuó ensombreciendo el progreso de la modernidad y fue admirado por autores tan distintos como D.H. Lawrence, John Buchan y Evelyn Waugh, al tiempo que encontraba en el cine un nuevo y poderoso medio de expresión.

© Lucía Solaz 2003
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

Fuente

La Niebla


Niebla

Dentro de unos escasos minutos se haría de noche y él vendría.
La tarde se me había hecho eterna y cuando el sol se ocultó en el horizonte mi corazón palpitó con fuerza, ¡le necesitaba!.
Todas las tardes al ponerse el sol, aparecía de manera misteriosa y me hablaba con gran ternura hasta cerca de las doce.
Siempre envuelto en niebla. Le preguntaba con frecuencia por qué se iba siempre a la misma hora y él me miraba fíjamente y me decía que si estaba preparada le podría acompañar, entonces me observaba con más intensidad todavía y yo le rehuía la vista y le decía siempre que aún no estaba segura. ¡ Pero esta noche sí lo estaba! Yo le necesitaba, le amaba, tenía que estar junto a él por la eternidad y sabía que él también me amaba aunque su amor no pudiese ser como el de los humanos.
Una ráfaga de viento helado hizo que de un respingo me apartara de la ventana, una niebla blanca y densa empezó a entrar por la ventana y en menos de un minuto llenó la habitación. No podía ver nada a mi alrededor; de pronto, la niebla empezó a desvanecerse y pude entrever una sombra alta y delgada entre la niebla.
Era él.
Me sentí impulsada a abrazarle, pero él adelantándose a mi deseo me abrazó con gran ternura.
Una vez que la niebla se disipó le pude ver por primera vez al completo. La luna le reflejaba su su pálida cara de finos rasgos, sus cabellos eran de un negro tan intenso que no producían reflejo alguno y sus ojos, de una mirada profunda que reflejaba amor y ternura a la vez que dureza y crueldad.
Allí entre sus brazos sentí que el tiempo se detenía y que eramos los únicos seres del mundo.
La noche transcurrió con más rápidez que nunca; faltaban unos minutos para las doce de la noche y él me seguía hablando con gran ternura, fue entonces cuando me besó. Fue un beso largo y profundo que hizo que una oleada de frío intenso recorriese mi cuerpo.
"Ven amor mío, y pasa a mi lado la eternidad, acepta el regalo eterno que te doy, muestra de mi amor a ti."
No me pude negar y le respondí que sí devolviéndole el beso, un beso inocente en el que le entregaba mi voluntad y también mi alma.
Clavó sus sus blancos y afilados colmillos en mi cuello. No sentí dolor. Después se hirió en la muñeca y me dió a beber de la sangre que me concedería la vida eterna, una vida que compartiríamos juntos.
La niebla volvió a llenar la habitación. "Ahora estarás conmigo eternamente y te mostraré los grandes secretos de la humanidad ocultos a través de los siglos. Ven." Me tomó de la mano y desaparecimos confundiéndonos entre la niebla.
Ahora estamos juntos y resistimos al paso de los siglos porque no sólo nos une la inmortalidad sino también el amor y eso es más fuerte que el paso del tiempo.

Ángeles




Ángeles

Un Ángel es un ser etéreo presente en muchas religiones, cuyos deberes son asistir y servir a Dios. Actúan típicamente como mensajeros, según se cree en las tres principales religiones monoteístas.
Algunas personas prefieren ver a las figuras angelicales como seres extraterrestres.
Aunque los israelitas eran un pueblo monoteísta, vivían rodeados de otros pueblos de tradición politeísta, y sin duda sus creencias ejercieron un fuerte influjo sobre los judíos. Resultó entonces muy útil convertir a cualquier ser “divino” en un servidor del único dios que adoraban, formando así una “corte celestial”, similar a la de los reyes de esa época. Posiblemente por influencia mesopotámica, se empezó a representar a estos ángeles con alas; el influjo de la religión mazdeísta, basada en los principios del mal y el bien como explicación de todas las cosas también contribuyó sin duda a configurar los ángeles como parte “del bien”, mientras que las potencias malignas encajaron de modo natural como “ángeles malos” o ángeles caídos; y por tanto servidores del mal. Recordemos que los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia desde el año 597 a. C. hasta el 538 a. C.
Desde muy temprano se les atribuyó el papel de intermediarios entre la divinidad y los seres humanos, posiblemente porque su aspecto de “hombres con alas” parecía apropiado para moverse tanto en el ámbito divino como en el humano, pero no olvidemos que esta es la forma en que los artistas les representan, puesto que los ángeles vendrían a ser espirítus invisibles, incluso rayos de luz que todo lo observan, del mismo modo que pueden aparecer en la Tierra como si fuesen seres humanos, animales e incluso objetos.

Los ángeles no tienen sexo aunque tradicionalmente se les haya representado como varones, el género de los ángeles ha sido discutido en múltiples Concilios.

Satanás era un querubin pero al ser desterrado se volvio demonio, y se le dio el nombre de Satanás.(demonologia)

Los angeles son eternos, es decir no tienen fin, en caso de los angeles caidos (demonios) ellos perecerán en el lago de fuego eternamente.

Clasificación
Están divididos en nueve grupos a los que se denomina Coros, y tienen distintas funciones cada uno.

Serafines
El superior directo es el Creador. Son los más cercanos a El y los más hermosos artífices de la belleza. Se los considera la jerarquía más alta de los Angeles; rodean el trono de Dios. Se dice que poseen seis pares de alas; dos tapan la cara, dos el cuerpo y las otras dos las utilizan para volar (algunos dicen que se cubren de la luz de Dios). Sirven al Dios que poseemos en cada uno de nosotros y trabajan especialmente con el amor; son conocidos también como cantores o músicos de Dios. Se los representa a veces con instrumentos musicales o cantando; transmiten la frecuencia y la sabiduría del amor.

Querubines
Trabajan con la Sabiduría y están dirigidos por el Arcángel Gabriel. Se los divide en Querubines del Fundamento y Querubines del Firmamento; custodian los lugares sagrados, sostienen la Creación para que ésta no se destruya. Sostienen las galaxias, los sistemas, las órbitas de los planetas, y hay Querubines sobre dichos planetas, soles y estrellas. Su nombre deriva del hebreo "Kerub", que se interpreta como "el que intercede" o "el conocimiento en sí mismo". Se los representa en el período barroco sosteniendo los cielorrasos de una habitación como regordetes alados. La energía cósmica es transmitida por un Querubín. Trabajan el macro y el microcosmos: nuestra conciencia del infinito. Los Querubines del Fundamento protegen los lugares sagrados; abriendo poco a poco dichos lugares, que eran secretos y protegidos hasta ahora (ej.: se están descubriendo lugares como templos, tumbas, escritos antiguos, etc.).

Tronos
Están dirigidos directamente por el Creador y trabajan con el Poder; manejando el impulso de vida y el impulso creador. Nuestro Ángel Solar es un trono. El Padre está sentado en un trono. En la mitología se los menciona como carros de fuego o ruedas que conectan el cielo con la Tierra. Los impulsos son dos: uno gira hacia la derecha y otro hacia la izquierda; son como dos anillos que se entrelazan. Somos nosotros, con nuestras dos polaridades, es decir, el Yin y el Yang. Nuestra Presencia es nuestro presente continuo en nosotros, el que siempre está, el gemelo sabio, el que siempre estará. Los Tronos están dentro del grupo de ángeles de mayor tamaño y toman distintas formas; una de ellas, se dice, es la silla del Padre.

Dominaciones
El superior directo de las Dominaciones es el Arcángel Rafael. Son sanadores e integradores en los niveles físico, emocional y mental. Transmiten técnicas y conocimientos necesarios para la sanación, ya sea para los humanos como para el planeta y todos sus reinos (mineral, vegetal, animal). Transmutan lo enfermo por lo sano; son ángeles que protegen los hospitales, los trabajos de meditación. Son seres celestiales que gobiernan las actividades de todos los grupos angélicos inferiores a ellos. Se los puede invocar para todo caso de enfermedad, ya sea física, emocional o mental. Manifiestan la sanación, la verdad, la concentración, la consagración y fundamentalmente la perfección. Se los llama también los enjoyados, los médicos del cielo, etc.; sus ropajes son blancos o verdes con piedras preciosas, y sus alas son de color tiza. Estos ángeles exaltan la belleza, la educación, la música, el arte, la sabiduría, el amor. Transmutan todo lo bueno para nosotros.

Virtudes
Trabajan con la energía de sabiduría y el director es Dios. Se caracterizan por ser pequeñas y muchas, y traen rápidamente energía espiritual. Son hacedoras de milagros; trasladan la luz al planeta, son muy rápidas. Transmiten mayor cantidad de energía espiritual en menor tiempo. Se les quita figura por su rapidez, por eso generalmente se las simboliza como una carita con alas; traen la respuesta de Dios en situaciones extremas. Traen la energía búdhica necesaria para que se realice lo que el ser considera un milagro, por ejemplo una resurrección, alguien imposibilitado de caminar y que comienza a hacerlo, etc. Producen una transformación en la materia. A medida que más grupos humanos aprendan a trabajar con las virtudes, habrá una mayor infusión de energía espiritual disponible para nuestro planeta.

Poderes y Potestades
Son ángeles guerreros y se los representa con armaduras; son el ejército del Padre. El jefe o príncipe es el Arcángel Miguel. Desde este coro se coloca sobre cada ser un Ángel de Protección con el propósito de proteger la materia, que lo acompaña durante todas las existencias que se tienen en una vida desde el momento en que aparece por primera vez como humano, hasta 108 veces. Luchan contra el plano astral más denso y se los invoca para librarse de entidades y pensamientos negativos. Equilibran y reconcilian los opuestos (por ejemplo, donde hay oscuridad buscan la luz). Es un coro muy grande y de él depende el equilibrio entre el bien y el mal. A este coro pertenecen los Angeles del Nacimiento y los Ángeles de la Muerte, que son los que acompañan al ser cuando viene a este plano y también lo llevan de vuelta, ayudando a despegar sus cuerpos de este plano, cortando el cordón de plata con la huadaña. Este coro angélico tiene a su cargo que nunca el mal supere al bien.

Principados
Están dirigidos por el Arcángel Uriel. Desde este coro es colocado sobre cada ser un ángel con el propósito de suministrarle todo lo que pueda necesitar. Son los grandes ángeles que rigen los reinos elementales y los contienen dentro del orden divino; son los guardianes de los grandes grupos, de los países y naciones, de las ciudades, de nuestro barrio, nuestra manzana, nuestra casa, animales y plantas. También son ángeles integradores; acuden según nuestras necesidades o en momentos de desesperación. Dentro de los Principados existen y trabajan nueve coros más (sólo para el reino humano) que cumplen distintas actividades: hacer trabajos internos para la contemplación; desarmar energías del plano astral denso; para aquietamiento pre-meditativo; para lograr quietud en situaciones que se viven como extremas; para adquirir fuerzas y resolver situaciones sin temor, etc. Nos dan discernimiento, son ejecutores del dar. Sus virtudes son servicio, suministro, serenidad, paz y sanación psicosomática. Hay que pedirles todo lo que queremos sin pensar en cómo lo queremos. Los Principados también atienden a los reinos mineral, vegetal, animal y humano.

Arcángeles
Son corrientes de vida independientes de los ángeles y los elementales. Son los ángeles superlumínicos, mensajeros que llevan los decretos divinos; están considerados como los intercesores más importantes entre Dios y los humanos. También los llaman los mensajeros de Dios y son los que comandan las legiones del cielo en su constante batalla con los hijos de las tinieblas (se cree que en algún momento fueron como humanos, pero no se sabe cuántas ruedas kármicas atrás, lograron la iluminación). El contacto con el mundo angélico o de los ángeles, es un contacto directo con la Conciencia Cósmica, con la frecuencia del Amor, y es en sí mismo Alegría. Están dirigidos directamente desde el plano búdhico, o mundo causal superior, por el Padre. Los arcángeles son los seres más evolucionados junto a los Elohims. Son co-creadores del Universo. De esta rueda kármica el más antiguo de todos es el Arcángel Miguel. El Príncipe de los Arcángeles es Miguel, por ser el más antiguo. La mayor triangulación la componen el Arcángel Miguel, el Arcángel Jofiel y el Arcángel Chamuel. El Corán reconoce a cuatro arcángeles, pero sólo menciona a Gabriel y a Miguel; mientras que las fuentes judeo-cristianas están de acuerdo en que son siete y los más conocidos son Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel que dirigen cuatro coros. Hay otros además de éstos. Los principales son siete, tienen libre albedrío y pueden presentarse sin ser convocados



Dark Sanctuary - Exaudi Vocem Meam Part I


Dark ambient/Ethereal/Darkwave

Dark Sanctuary - Exaudi Vocem Meam Part I (2005)

01. Ouverture
02. Elle et l'aube
03. Dein kalter Stein
04. Memento Mei
05. The garden of Jane Delawney
06. Cristal
07. Mon errance...
08. A mes ennemis
09. Sortie du cloître
10. Des illusions
11. Je m'en irai



Dark Sanctuary - Des illusion
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Dark Sanctuary - Exaudi Vocem Meam Part II


Dark ambient/Ethereal/Darkwave

Dark Sanctuary - Exaudi Vocem Meam Part II (2006)

1. Dies Mortis
2. Vision meurtrie
3. La reveuse
4. L'inconnue
5. Creuseur de terre
6. L'autre monde
7. Au cour de l'oubli
8. Jai reve dune vie
9. Femme d'un soldat mort
10. Un jour peut-etre
11. La complainte de Sally



Dark Sanctuary - L'autre monde
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Cuando la religión pisa el césped de la ciencia


Cuando la religión pisa el césped de la ciencia

© Richard Dawkins
Traducción: Gabriel Rodríguez Alberich

Existe una cobarde blandeza del intelecto que aflige a gente que, normalmente racional, se enfrenta a religiones establecidas desde hace mucho tiempo (aunque, de manera significativa, no con tradiciones más modernas como la Cienciología o los Moonies). S. J. Gould, comentando la actitud del Papa [Juan Pablo II] acerca de la evolución en su columna de Natural History, es representativo de una escuela dominante de pensamiento conciliador entre creyentes y no creyentes:
La ciencia y la religión no están en conflicto, ya que sus enseñanzas ocupan dominios diferentes... Creo, con todo mi corazón, en un concordato respetuoso, incluso amoroso [el énfasis es mío]...
Stephen Jay Gould
Bien, ¿en qué consisten esos dos dominios diferenciados, esos «Magisterios No Superpuestos» que deberían apiñarse en un concordato respetuoso y amoroso? De nuevo, Gould:

La red de la ciencia cubre el universo empírico: de qué está formado (hecho) y por qué funciona de esta manera (teoría). La red de la religión se extiende sobre cuestiones del significado y el valor moral.Mostrar/Ocultar

¿Quién ostenta la moral?
Ojalá fuera tan perfecto. En un momento abordaré lo que realmente dice el Papa sobre la evolución, y luego otras afirmaciones de su iglesia, para ver si realmente están tan bien diferenciadas del dominio de la ciencia. Sin embargo, primero haré un inciso sobre la afirmación de que la religión posee algún tipo de preparación especial sobre cuestiones morales. Esto lo acepta a menudo incluso la gente no religiosa, presumiblemente con el ánimo de esforzarse civilizadamente por concederle al oponente la mejor cualidad que puede ofrecer –por muy débil que sea esa cualidad.
La pregunta «¿Qué es lo correcto y lo equivocado?» es una pregunta genuinamente difícil que la ciencia no puede responder. Dada una premisa moral o una creencia moral a priori, la importante y rigurosa disciplina de la filosofía moral secular puede buscar formas científicas o lógicas de razonamiento para sacar a relucir implicaciones ocultas de esas creencias, o inconsistencias ocultas entre ellas. Pero las propias premisas morales absolutas deben provenir de algún otro sitio, presumiblemente de la convicción no argumentada. O, puede esperarse, de la religión –lo que significa una combinación de autoridad, revelación, tradición y escritura.
Desafortunadamete, la esperanza de que la religión pueda proporcionar un lecho de roca a partir del cual pueda derivarse nuestra moral (que de otra manera estaría basada en arena), es una esperanza vana. En la práctica, ninguna persona civilizada utiliza las Escrituras como autoridad última para el razonamiento moral. En lugar de eso, escogemos las partes bonitas de las Escrituras (como el Sermón del Monte) e ignoramos alegremente las partes desagradables (como la obligación de lapidar a los adúlteros, ejecutar a los apóstatas y castigar a los nietos de los delincuentes). El propio Dios del Viejo Testamento, con sus celos vengativos y despiadados, su racismo, sexismo y ansias de sangre, no sería adoptado como modelo de comportamiento literal por nadie que usted o yo queramos conocer. Sí, por supuesto que es injusto juzgar las costumbres de una era antigua con nuestros estándares ilustrados. ¡Pero ése es precisamente mi punto! Evidentemente, tenemos una fuente alternativa de convicción moral última que invalida a las Escrituras cuando nos conviene.
Esa fuente alternativa parece ser algún tipo de consenso liberal sobre la decencia y la justicia natural que cambia a lo largo del tiempo histórico, frecuentemente bajo la influencia de reformistas seculares. Hay que admitir que eso no suena como un lecho de roca. Pero, en la práctica, nosotros, incluídos los religiosos, le damos una prioridad mayor que a las Escrituras. En la práctica, más o menos ignoramos las Escrituras, citándolas cuando respaldan nuestro consenso liberal, olvidándonos de ellas silenciosamente cuando no lo hacen. Y, venga de donde venga ese consenso liberal, nos es accesible a todos nosotros, seamos religiosos o no.
De manera similar, los grandes maestros religiosos como Jesús o Gautama Buddha pueden inspirarnos, con su buen ejemplo, a adoptar sus convicciones morales personales. Pero, de nuevo, escogemos nuestros líderes religiosos, evitando los malos ejemplos como Jim Jones o Charles Manson, y podemos escoger buenos modelos de comportamiento seculares como Jawaharlal Nehru o Nelson Mandela. También las tradiciones, por mucho tiempo que haya pasado desde que las seguimos, pueden ser buenas o malas, y utilizamos nuestro juicio secular de la decencia y la justicia natural para decidir cuáles seguir y cuáles abandonar.

La religión sobre el césped de la ciencia
Pero esta discusión sobre los valores morales no era más que una digresión. Ahora regreso a mi tema principal de la evolución y de si el Papa cumple con el ideal de mantenerse fuera del césped de la ciencia. Su «Mensaje sobre la Evolución de la Academia Pontificia de las Ciencias» comienza con un casuístico discurso tergiversador diseñado para reconciliar lo que Juan Pablo II estaba a punto de decir con los pronunciamientos anteriores más equivocados de Pío XII, cuya aceptación de la evolución era comparativamente más reacia y de mala gana.

La Revelación nos enseña que [el hombre] fue creado a imagen y semejanza de Dios. [...] si el cuerpo humano tiene su origen en materia viva preexistente, el alma espiritual es creada inmediatamente por Dios [...] Por consiguiente, las teorías de la evolución que, de acuerdo con las filosofías que las inspiran, consideran a la mente como algo que emerge de las fuerzas de la materia viva, o como un mero epifenómeno de esta materia, son incompatibles con la verdad sobre el hombre. [...] Con el hombre, por tanto, nos encontramos ante una diferencia ontológica, un salto ontológico, podríamos decir.

Para crédito del Papa, en este punto reconoce la contradicción esencial entre las dos posiciones que intenta reconciliar:

«Sin embargo, ¿no va la existencia de esa discontinuidad ontológica en contra de esa continuidad física que parece ser la línea de investigación principal en la evolución, en el campo de la física y la química?»

Que no cunda el pánico. Igual de a menudo que en el pasado, el oscurantismo viene al rescate:

Considerando el método utilizado en las variadas ramas del conocimiento, es posible reconciliar dos puntos de vista que parecen irreconciliables. Las ciencias de la observación describen y miden las múltiples manifestaciones de la vida con creciente precisión y las correlacionan con la línea del tiempo. El momento de transición a lo espiritual no puede ser objeto de este tipo de observación que, sin embargo, puede descubrir, a nivel experimental, una serie de signos muy valiosos que indican lo que es específico del ser humano.

En lenguaje corriente, hubo un momento en la evolución de los homínidos en el que Dios intervino e inyectó un alma humana en un linaje que previamente era animal. (¿Cuándo? ¿Hace un millón de años? ¿Hace dos millones de años? ¿Entre el Homo erectus y el Homo sapiens? ¿Entre el Homo sapiens «arcaico» y el H. sapiens sapiens?) Es necesaria una inyección súbita, por supuesto, porque de otra manera no habría distinción en la que basar la moralidad católica, que es especiesista hasta la médula. Puedes matar animales adultos como alimento, pero el aborto y la eutanasia son asesinatos porque está implicada vida humana.
La «red» del catolicismo no se limita a las consideraciones morales, aunque sólo sea porque la moral católica tiene implicaciones científicas. La moral católica requiere la presencia de un gran abismo entre el Homo sapiens y el resto del reino animal. Tal abismo es fundamentalmente antievolutivo. La inyección súbita de un alma inmortal en la línea del tiempo es una intrusión antievolutiva en el dominio de la ciencia.
Hablando más generalmente, es completamente irrealista afirmar, como hacen Gould y muchos otros, que la religión se mantiene fuera del césped de la ciencia, restringida a la moral y los valores. Un universo con una presencia sobrenatural sería un universo fundamental y cualitativamente distinto de uno que no la tuviera. La diferencia es, ineludiblemente, una diferencia científica. La religión realiza afirmaciones sobre la existencia, y esto significa afirmaciones científicas.
Lo mismo es cierto para muchas de las principales doctrinas de la Iglesia Católica Romana. La Inmaculada Concepción, la Asunción corporal de la Virgen María, la Resurrección de Jesús, la supervivencia de nuestras almas tras la muerte: todo esto son afirmaciones de una naturaleza claramente científica. O Jesús tuvo un padre corporal o no lo tuvo. Ésta no es una cuestión de «valores» o «moral»; es una cuestión sobre un hecho formal. Puede que no tengamos la evidencia para responderla, pero es una cuestión científica. Puede estar seguro de que si se descubriese alguna evidencia que apoyara esa afirmación, el Vaticano no se resistiría a promocionarla.
O se descompuso el cuerpo de María cuando murió, o fue extraído físicamente de este planeta hacia el Cielo. La doctrina católica oficial de la Asunción, promulgada tan recientemente como en 1950, implica que el Cielo tiene una ubicación física y existe en el dominio de la realidad física –¿Cómo podría el cuerpo físico de una mujer ir allí de otra manera?–. No estoy diciendo aquí que la doctrina de la Asunción de la Virgen sea necesariamente falsa (aunque, por supuesto, así lo pienso). Simplemente estoy refutando la afirmación de que está fuera del dominio de la ciencia. Al contrario, la Asunción de la Virgen es evidentemente una teoría científica. También lo es la teoría de que nuestras almas sobreviven a la muerte corporal, y todas las historias de las visitas angélicas, manifestaciones marianas y milagros de todo tipo.
Hay algo deshonesto y auto beneficioso en la táctica de afirmar que todas las creencias religiosas están fuera del dominio de la ciencia. Por un lado, las historias milagrosas y la promesa de la vida tras la muerte se utilizan para impresionar a la gente sencilla, ganar adeptos y engrosar rebaños. Es precisamente su poder científico lo que les da a estas historias su atractivo popular. Pero, al mismo tiempo, se considera golpe bajo someter a las mismas historias a los rigores habituales de la crítica científica: son temas religiosos y por tanto están fuera del dominio de la ciencia. Pero no se puede jugar a dos bandas. O, al menos, no se debería dejar a los teóricos y proselitistas religiosos que jueguen a dos bandas. Desafortunadamente, demasiada gente, incluyendo a gente no religiosa, está inexplicablemente dispuesta a dejarles.
Supongo que es gratificante tener al Papa como aliado en la lucha contra el creacionismo fundamentalista. Es ciertamente gracioso ver cómo se fastidian los planes de creacionistas católicos como Michael Behe. A pesar de ello, si me dieran a elegir entre el fundamentalismo genuino por un lado, y el doblepensamiento oscurantista y nada ingenuo de la Iglesia Católica Romana por otro, sé muy bien cuál prefiriría.

Publicado en The Geek.
Artículo original en Secular Humanism.
Foto: Chemamadoz


El Muro - Pablo José Tejero




El Muro
Pablo José Tejero


“Let me ride
on the wall of death
one more time.”
Richard Thompson

Desde que alcanzaba su memoria, el muro había estado allí.
En los diez años de vida de Tommy, aquella mole había estado siempre presente, a las afueras de Derry. Estaba todo construido de ladrillos y piedras ya desgastados, con el tono grisáceo que le dan a las cosas el paso del tiempo y la suciedad. Se erigía orgulloso con sus tres metros de alto y unos diez de largo, justo al lado de la pequeña estación de trenes, encima de las vías muertas, donde descansaban, quizás para siempre, los vagones de mercancías oxidados y viejos, que jamás volverían a ir enganchados en una locomotora.
El padre de Tommy era el encargado de la estación, y junto a su familia vivía en una casita adosada al edificio central. El sueldo no era muy bueno, y no se podían permitir grandes lujos, pero con el dinero que ganaba y el sueldo de su madre limpiando casas, a Tommy nunca le faltaba nada de lo esencial. Aunque había tenido que aprender pronto a arreglárselas solo ya que los horarios de sus padres no eran muy adecuados para criar a un niño y por eso, al colegio siempre iba solo. Bien es cierto que no tenía más que cruzar las vías muertas, donde el único peligro solían ser los vagabundos que iban allí a buscar el hotel más barato del mundo, entre vagón y vagón. Era poco el recorrido, ya que poco más allá de las primeras casas, se encontraba el colegio al lado del parque Stonewealth. Es cierto que al principio lo pasaba un poco mal, especialmente al volver de la escuela en invierno, cuando más azota el viento y antes cae la noche. Más que nada, porque las sombras siempre juegan malas pasadas, y los destartalados vagones parecían a la luz de la luna, acechantes dragones malvados de cuentos ya olvidados en la memoria de los hombres.
Lo que nunca le había dado ningún miedo, era el muro. Allí solitario en medio de la nada. Sucio, sí, pero oooo. Agrietado por los años y lleno de polvo y carbón, pero solemne. Sencillamente, el muro. Además no sólo no le inspiraba ningún temor, sino que además se sentía atraído por aquella mole de ladrillos. Era como si tuviera un encanto especial, como si aquella extraña pared escondiera un bello secreto que algún día le sería revelado al pequeño Tommy. Sobre eso no tenía ninguna duda. El muro era especial para Tommy.
Jamás se había acercado a él a menos de un metro, pero no por miedo, sino por un respeto casi reverencial. Solía pasar horas muertas sentado con su mochila a la espalda, frente al muro examinándolo, contemplando todas sus fisuras. Si alguien se lo hubiese pedido, aunque el dibujo no era una de sus virtudes, lo habría plasmado en un papel hasta en sus más mínimos detalles.
Lo llevaba grabado en la mente como si fuera una fotografía.
Un día a la vuelta del colegio volvió a quedarse de pie enfrente del muro, contemplándolo. Sin embargo esa vez, superando su respeto inicial, dejó la mochila en el suelo y se acercó un poco más a él. Podía sentir el olor añejo que despedía; incluso se acerco un poco mas y aproximó la mano a la pared acariciando sus ranuras, su espléndido tacto. El aura que rodeaba aquel muro era increíble... su tentación, irresistible. De repente la sensación de que había algo detrás se acrecentó en el corazón de Tommy. Esa extraña sensación de otras eras, de tiempos lejanos, de historias pasadas, de grandes mundos ya olvidados, de poderosos reyes, empezó a crecer en su mente, mientras empezaba a oír en su cabeza una voz que decía simplemente: "Ven".
Tommy sintió, aun sin saber realmente lo que significaba, que aquel muro era la "puerta de entrada" a la eternidad... así que se separo unos metros, se impulsó, y salió corriendo de cabeza hacia el muro...
Sin duda alguna, si algún viandante hubiera pasado junto al muro cinco minutos después de todo aquello, sencillamente habría enloquecido. Lo más probable habría sido que, al caminar por allí, girase su cabeza hacia el muro, sintiendo su misterioso magnetismo, y hubiera sufrido el mayor shock de toda su vida. Su cordura se habría puesto a prueba... y no la habría superado.
El cuerpo del joven Tommy, empapado de sangre, estaba sentado con la espalda apoyada contra el muro, y la cabeza ladeada de una forma muy grotesca. Un gran charco escarlata se había formado en el suelo, en el espacio entre las piernas de Tommy. La sangre se iba deslizando desde la cabeza, cayendo desde su pelo hacia el suelo, empapando la camisa, tiñendo sus manos de rojo. La brecha en su cráneo le había conferido un nuevo dibujo a su rostro; en el lado derecho de su cabeza ya no se veía pelo, sino hueso agujereado, como si algún salvaje le hubiera clavado un hacha en medio. La hendidura recorría el lado derecho de su cara donde el ojo aparecía como una masa aglutinada junto a pequeños coágulos de sangre y trozos de mejilla colgando hacia abajo, justo encima de su labio. Allí terminaba abruptamente la herida. Y lo único que podía distinguirse en el rostro del niño, deformado por el golpe y lleno de sangre, era una dulce sonrisa que dibujaban sus infantiles dientes blancos. Una sonrisa que evocaba tiempos mejores de Tommy, una sonrisa de felicidad, una sonrisa que se acababa de formar a la vez en las grietas del muro como si una siniestra boca naciera de los ladrillos, una sonrisa que insinuaba que tras el muro... ya no había dolor.



Therion - Live Gothic


Symphonic Metal
Therion - Live Gothic (2008)

cd 1

01. Der Mitternachtslîwe
02. Scharzalbenheim
03. The Blood of Kingu
04. The falling stone
05. An arrow from the sun
06. Deggial
07. Wine of Aluqah
08. The perinnial Sophia
09. Son of the sun
10. Son of the staves of time
11. Birth of Venus illegitima
12. Tuna 1613
13. Drum solo
14. Muspelheim

cd 2

01. The rise of Sodom and Gomorrah
02. Ginnungagap
03. Grand finale
04. Lemuria
05. The wand of abaris
06. Nightside of Eden
07. To mega Therion
08. Thor



La Metamorfosis - Franz Kafka


La Metamorfosis - Franz Kafka



La metamorfosis de Kafka (1883-1924),es uno de los relatos más famosos de su autor, que nos ha dejado algunas de las más estremecedoras fábulas del siglo XX en novelas como "El castillo" o "El proceso". Al igual que sus protagonistas, ignoramos las leyes que rigen los laberintos creados por la imaginación de Kafka.
La metamorfosis es un escrito sumamente triste que puede leerse desde diferentes ángulos. Intentar comprender la situación de angustia que trae consigo la metamorfosis de Gregorio, el personaje principal, para con él mismo, y de similar manera entender la angustia de su familia, particularmente de su hermana, nos conlleva a la apoteosis existencialista kafkiana, presente, sin duda, a todo lo largo del relato.

El autor nos presenta una situación que debería sernos cotidiana, puesto que todos estamos conscientes de que nuestro desarrollo, en cuanto individuos, transcurre en un devenir constante de mutaciones. En efecto, innumerables metamorfosis experimentamos en el transcurrir de nuestra existencia, no obstante que en muchos casos no tengamos consciencia de ello.



Subcultura Gótica



Subcultura Gótica

*Leido en gothiko.8m.net*
Hablar de la subcultura gótica es en estos momentos algo bastante difícil de hacer, pues no se trata simplemente de un estilo de vida alejado de un análisis de sí mismo. El gótico es una filosofía real, o si quiere una expresión de diversas corrientes de pensamiento.Mostrar/Ocultar

Sin embargo basta con ver la universalidad de esta cultura para entender que lo gótico contemporáneo es una forma compleja de la sociedad, pues concibe toda una forma del alma y de la vida humana por lo que no se trata de una expresión regional o histórica. No, más bien pareciera que la subcultura gótica, que es un fenómeno de la posmodernidad, reune en sí todas aquellas ideas que han existido siempre sobre el aspecto irracional y oscuro del ser humano, es por esto que es universal. Tanto en la Edad Media como en el Romanticismo se pueden ver claramente expresiones de tales aspectos, de hecho la literatura gótica es una derivación de la romántica.

Por otra parte, lo gótico es algo que está en primer momento en el alma del hombre, como se dijo, no es una expresión propia de algún lugar o de un momento histórico. Quizá por esto se pueden encontrar en todo momento filósofos, escritores, pintores, músicos y demás artistas que en sus obras revelan un contenido que se identifica con la cultura gótica.

Creo que una definición de un alma gótica es simplemente aquella que crea desde la oscuridad, desde los sentimientos primarios: amor, odio, tristeza, dicha, todo ellos siempre unidos entre sí por la verdad que es la presencia de la muerte.

Es un movimiento urbano, esto es casi necesario considerando que es en las sociedades urbanas en donde es propicia la estandarización del hombre. Esto se hace evidente pues todas las subculturas son un fenómeno urbano.

Es un movimiento de tipo individualista, mas no en el sentido de elitismo. El gótico no busca la lucha social, ni predica una visión político-social; nuestra expresión se refiere a la existencia del hombre concreto e individual, a todas aquellas cosas que son relevantes para el hombre en tanto que ser existente a través de su individualidad, no como ser social.

El gótico es un estilo de vida fundamentalmente, es decir, finalmente no pretendemos ser una ideología que reclame la verdad para sí, ni pretendemos que todos sean como nosotros. Gótico es simplemente una forma de vivir a partir de una visión de la realidad y la existencia válida para todo ser humano.

Reseña Histórica
Usualmente se dice que el gótico es un movimiento derivado (hasta degenerado) del Punk; si bien esto tiene algo de cierto, es muy insuficiente para definirnos. Como ya se ha visto, la cultura gótica toma diversos elementos de la producción artística y cultural contemporánea, de echo sus bases está más arraigadas en estas visiones.
En primer lugar, el gótico es el resultado de la caída de la utopía de los 60´s y 70´s de la paz y fraternidad social en una sociedad comunitarista. De repente se vio que al final de cuentas la lucha más importante es la que realiza el individuo frente a sí mismo, frente al abismo de su existencia. Hablando ya de la subcultura gótica, tiene dos formas de génesis.

La primera se entiende como la síntesis de los movimientos culturales y artísticos modernos: expresionismo, surrealismo, psicoanálisis y las filosofías de la existencia. Por otra parte, su surgimiento como contracultura se da en la escena de la música comercial, que es en donde estarán los rastros del Punk.

El gótico remoto tuvo sus inicios en Francia en 1860 con el movimiento situacionalista, que era encabezado por obreros y estudiantes que se maquillaron la cara de blanco y se vestían de negro, para ejemplificar así que la sociedad y la opresión los tenían muertos. Mas sin embargo el gótico como movimiento contracultural fuerte nació a principios de los 80´s y se consolidó a mediados de los 80´s. Ya que después de la muerte del punk y ese escándalo masivo de repudio a la sociedad, vino una época de calma “espiritual” en la que se busca una identificación consigo mismo, un significado de la vida, un si hay futuro pero qué nos propone el futuro sino la muerte. Así comenzó un movimiento que comenzó a ser llamado gótico o punkgothico, ya que traían algo de la filosofía punk, pero más decadente y sin violencia.

Vestían de negro y blanco para decir que eran puros del alma y que la muerte los espera a cada momento, se maquillaban la cara de blanco y de negro los ojos, labios y uñas para decir “vean esto: la sociedad nos ha matado”.

El movimiento gótico proliferó junto con su música por todo el mundo y se afianzó sobre todo en Inglaterra y Estados Unidos. A cada país que llegaba el movimiento gótico se nacionalizaba. Así cuando llega a México el movimiento gótico, se le identificaba con antiguas culturas mexicanas que se identificaban y rendían culto a la muerte. Y se le llamó darketo a la persona del movimiento gótico, y esta es una forma despectiva de llamarlo.

Como piensan los goticos?
El miedo y los horrores son de lo más indispensables si se desea conocer en realidad al ser humano en su plenitud. Tal vez la ignorancia en la ciencia del conocimiento humano se deba al falso pudor de quienes no se han atrevido a escribir sobre de ello. Encadenados a sus prejuicios y temores, se limitan a relatar puerilidades que todo mundo conoce, sin aventurarse a bucear en los siniestros laberintos, plagados de fantasmas, del alma humana, ni a describir y a comunicar sus descubrimientos a sus semejantes.
Los góticos sí lo hemos hecho y lo hacemos, mas no todos. La prisión de la vida que delatamos es la imagen de la soledad de un universo habitado por las monstruosas criaturas que atormentan al espíritu. Los góticos somos en el fondo el símbolo de la incomunicación, de alcanzar una comunicación imposible, de reflejar toda esa pesadez que es la vida, todo el orgasmo que son los sentimientos, pero que tal parece nadie capta. En todo caso, los señalamientos que caen sobre los semejantes se convierten en placeres para nosotros.

Los góticos proponemos que el miedo sea sacado de lo oculto y lo irrelavantemente convencional y elevado a la realidad obscura del destino humano. El conocimiento científico nos ha enseñado que el mundo es discontinuo; que la noción de vida no es más que un existir entre los momentos de un tiempo dividido y que éste se transforma del sueño a la vigilia. Así, el aspecto último del mundo y del conocimiento es la muerte: un saber del que se puede obtener un placer ignoto. Así el gótico busca esa convivencia con uno mismo, esa escape de la cotidianidad, ese experimentar al máximo los sentimientos.

La filosofía gótica es difícil de entender, puesto que esta está allí pero cada quien la interpreta como la entiende y como la siente. Entonces se tratará de explicar brevemente y sencillamente.

El gótico refleja que la sociedad nos tiene oprimidos y sojuzgados a un sistema nihilista y totalitario el cual no nos deja ser y nos quiere tener alienados, así se podría decir que estamos muertos, a pesar de que estamos vivos; solo estamos condenados a morir ya que es para lo único que nacemos y lo único seguro que tenemos, así el gótico trata de despojarse de todo eso y experimentar y encontrar en uno lo que la sociedad y el mundo no dan, esos sentimientos, esa alegría y esa sonrisa de decir hola. El gótico refleja esa soledad que tiene la gente a pesar de estar rodeada por mas gente. De esa muerte que nos espera a cada momento en cualquier lugar. El sentir los sentimientos al máximo, sea cual sea este y que en cualquier momento podemos morir.

La sociedad reprime la expresión de sentimientos, a menos que sea con fondos comerciales, así que el gótico refleja esa indiferencia a la vida y a los sentimientos, a la belleza a lo efímero a lo etéreo a lo mágico a lo humano, esa indiferencia que se convierte en armagedon interno de emociones y sentimientos, en un éxtasis emocional propio.

El vestirse de negro, el maquillarse, el tener muchas perforaciones o tatuajes es por estética, por mostrar algo que les gusta y que los hace ver bien, cuando en nuestra sociedad los modelos estéticos de belleza los dan la televisión y no el gusto personal. En todo caso cada vestimenta, tipo de maquillaje, perforación, tatuaje etc. etc. solo tiene un significado y ese es un significado personal.

El gótico es en pocas palabras dolor, miedo, angustia, sátira y soledad. Es en realidad una forma de vivir marginalmente en este mundo. Es hacer de la vida lo que se desea, sin tener que involucrar a otros que no nos entiendan, es tolerar la existencia y libre pensamiento, es crear libremente lo que se crea conveniente, es eyacular mentalmente con el orgullo de saber lo que se está haciendo, es en realidad una forma de vida, una manera de pensar.

El gótico es muerte pues es lo único justo, es la mitad entre el paraíso y el infierno, no hay cosas buenas ni malas, es lo objetivo, es la muerte, lo real, lo único seguro de todo, no-dios, no-diablo, no amo, no esclavo la muerte es la única manera de salir con los honores propios.

El gótico es miedo, pues la humanidad lo causa por sí misma.

El gótico es angustia y desesperación por no poder convencer al mundo de sus errores y no poder hacer entender al hombre que nos estamos asesinando los unos a los otros, que no hay justicia, que estamos cansados de eso, hartos de no poder vivir y que nos tenemos que refugiar en nosotros mismos para gritar, para vivir, para sentir, para ser, para gritar “¡ya no puedo más!" Y entonces aislarnos de ellos y hundirnos en una depresión para siempre, en una soledad en compañía.

El gótico es un sueño en el que podemos ver nuestras fantasías y hacerlas realidad... a nuestra manera.

Gótico es pues el poner la existencia del hombre frente a las dos realidades más absolutas e ineludibles de nuestra realidad: la vida y la muerte

Ética y Estética Gótica
A partir de nuestra cosmovisión, podemos decir que efectivamente tenemos un código moral y estético.
En cuanto al primero, que describe nuestra forma de vida, ser gótico es primero estar lejos de todo prejuicio, cada ser humano es distinto entre sí por lo cual todas sus preferencias son respetadas siempre y cuando se mantenga el respeto a la vida del otro.

Para nosotros el pecado es un concepto inexitente, pues significa aplicar una misma ley a seres humanos distintos, la igualdad en este sentido es algo repulsivo pues se vuelve en una forma de esandarización. Nosotros creemos, sin embargo, que tenemos algo de iguales en el echo de que la muerte nos espera invariablemente a todos.

Por esto entender que la vida es lo único es el poder ver que estamos aquí, que no podemos perder vida en convencionalismos superfluos pues el tiempo no es compasivo, la muerte llegará. Vivir la vida con la mayor intensidad implica el entender primero que el ser humano es un ente que tiene en sus formas la capacidad de experimentar el placer más inmenso a través de múltiples expriencias: toleramos la libertad sexual, las así llamdas perversiones. Por otra parte estimulamos la creación artística en todas sus variantes pues en esas formas el hombre puede cumplir con la misión del vivir: alcanzar la plenitud en la creación.

Por otra parte, la indiferencia hacia los esquemas convencionales significa que existimos primera y necesariamente como individduos, cada quien tiene su propia naturaleza y son nuestras diferencias lo que nos da la posibilidad de vivir plenamente, pues así sabemos que finalmente somos cada uno de nosotros quien hará su vida un arte o una repetición monotona.

La pregunta por Dios está puesta para nosotros en un plano diferente a si existe o no. La cuestión de Dios, muy importante desde luego, está presente en la visión gótica. Por un lado, habemos los góticos ateos, en donde la falta de Dios es una realidad más dentro del absurdo de la existencia, a falta de él, es como enfrentamos la vida: sin un camino establecido, en la soledad más profunda. Sin embargo, hay góticos teístas, inclusive cristianos, para los cuales, sin embargo, Dios es algo tan trascendente que nunca se hace notar en la vida. Siendo sinceros, yo no sé cómo poder combinar el gótico con el teísmo, por eso no analizaré más éste punto.

Así se entiende que nuestra "negatividad" y nuestro aspecto sombrio no es otra cosa que el estar alejado de la candidez de los hombres convencionales que hacen de su vida una repetición monótona de un molde establecido antes de nacer.
La estética gótica expresa nítidamente el culto a la muerte, pero a través de la vida, no es un deseo de que la muerte llegue, sino que es simplemente la realidad absoluta de la vidad, y hay que vivir con ello.

Definir primero el simbolismo:
El color negro en la sociedad contemporánea. Tenemos que acercarnos a las palabras de Jung, "El Negro es el lugar de las germinaciones, es el color de los origenes, del comienzo, de las impregnaciones, de las ocultaciones, en su fase germinativa antes de la explosion luminosa del nacimiento..."

El negro es el color de la substancia primordial de la materia prima, de la indiferenciación al que se le atribuye un sentido de obscuridad. Pero tambien s simbolo de la no manifestacion y de la virginidad primordial, y en este ultimo sentido lo encontramos simbolizado en las Virgenes Negras medievales, la Piedra de la Meca, etc.
Esta es la dicotomía entre la vida y la muerte a la que el hombre finalmente está expuesto.

Por otra parte, el negro representa pena, dolor, soledad, tristeza, destrucción y muerte. Es la ausencia de la alegria (es decir de otros colores), la presencia atmosférica de la muerte, que es el final, la nada presente en cada instante de la vida.

Relación del gótico con el satanísmo
Quizá haya pocas cosas que se parecen tanto, a los ojos de la moralina social, y sean tan distintos como el gótico y el satanismo. Mientras la doctrina satánica predica un humanismo altamente vitalista, el gótico es una forma de pesimismo creativo. Lo único en que nos llegamos a tocar es en el desprendimiento de los valores religiosos de la tradición judeo-cristiana, a partir de ahí, los caminos se separan y en algunos puntos se contraponen. Sin embargo, esa idea de la vida misma como lo absoluto es un principio de ambas corrientes.

Relación del gótico con el vampirismo
Esta forma de expresión es de echo una variante gótica, lo vampírico adopta los mismos valores que la cultura gótica mas en él aparece el elemento de la ficción del vampiro.

Expresión artística de la Cultura Gótica

Música
El gótico es un estilo de música que está ligada, en cierto modo personal y onírico, al culto y a la necrofilia, pero no como parafilia.
Los instrumentos que se usan son de varios tipos tanto acústicos como electrónicos, y lo que en verdad interesa es el culto, la muerte, el dolor, la soledad, los sentimientos en general. En muchos de los casos se retoman cantos antiguos y creencias de la Europa entre los años 800's y el fin del periodo medieval. El gótico también tiene muchas nuevas bifurcaciones, como el dark-etéreo, el rock- gótico o el deep-goth, y a veces también al gótico -ambiental lo catalogan como gótico.

Con el paso del tiempo se han ido modificando los gustos dentro del género, ahora no hay solo un tipo de gótico. Ahora los gustos son muy diversos y un ejemplo claro lo podemos ver en la música en donde ya no solo encontramos los clásicos grupos de rock gótico de fines de los setentas como Siouxie and The Banshees o The Cure que empezó a marcar nuevos territorios más comerciales y con un toque más del Pop de los ochentas.

Hay grupos como Stoa o Love Spirals Downwards, Chandeen que nos dejan sumamente impresionados con las voces femeninas que nos hacen pisar las puertas del cielo. También hay grupos clásicos que siempre han realizado mezclas etéreas y sonidos medievales mezcladas con una atmósfera oscura y densa capaz de regresarnos a siglos anteriores como en el caso de Dead Can Dance o Love is Colder than Death.

Y claro no se les podía olvidar de los casi pioneros del género como los proyectos del sello 4AD como This Mortal Coil y los Cocteu Twins. También hay proyectos de sonidos dark de lo más puros como es el caso de Garden of Delight o de Lacrimosa.

También podemos encontrar música que proviene de los gustos oscuros como para vampiros es el caso de Crhistian Death, Gitane Demonde, Diamanda Galas, Nina Hagen y hasta Sisters of Mercy. Cualquiera que sea el caso, uno goza de la atracción producida por una dulce y amigable depresión, que gira de gusto a gusto.

Existen grupos de mejores sonidos y que en verdad representan al género (el etéreo se supone ser gótico, aunque es más sutil de lo que en verdad se propone) algunos más estructurados y realmente innovadores. Un ejemplo es Sopor Aeternus & The Ensamble of Shadows, que con música medieval narran las historias más ácidas, las voces y la atmósfera que se generan, causan una sensación de ocultismo que nadie más podría causar.

Literatura
Todo aquello que se tien consuderado como lietratura gótica es un espectro amplísimo pues si bien hay un tipo específico de literatura de tal género, también se toman a varios autores de distintas corrientes.

Por literatura gótica propiamente hablando se encuentra todo lo relacionado con el vampirismo y los modernos cuentos de terror y algunos de tipo místico, los autores principales son Anne Rice («Entrevista con el vampiro», «Lestat, el vampiro»).........????? Lovecraft es un autor más dentro de la literatura gótica, su tema mitológico es significativo para la visión gótica de la fantasía.
Mas la cultura gótica toma como autores a algunos autores modernos de la literatura universal. Entre ellos destacan Baudelaire, Poe, Rimbaud, Byron, Shelley, Cioran, son los más destacados. Antes también está un escritor fenomenal: Goethe, líder del movimiento romántico a la vez que hombre de ciencia. Sus escritos románticos expresan la voluptuosidad del alma humana así como los estados anímicos de vivir tan conscientemente las emociones. También nos revela como es que finalmente el hombre solo puede ver como un tesoro digno de sacrifico la búsqueda de pasiones, como es que una vida plena es inmortal. También contamos con «El infierno» de La Divinca comedia de Dante, pues ahí vemos el retrato del mundo, las cosas y los estados de ánimo que surgen en el infierno son cosas que de hecho están en nuestro mundo.

Dentro del cine, la pintura y la fotografía también se pueden encontrar diversas manifestaciones de expresión gótica.

La expresión gótica no es una corriente artística propiamente, sino que se encuentra presente a lo largo de toda la historia, algunos momentos con mayor intensidad, pero en tanto haya la expresión de los sentimientos humanos como el miedo, la depresión profunda, la angustia, la soledad, el amor perdido, lo oculto, lo fantástico-oculto, en generla todo aquello que exprese las figuras oscuras del ser humano, eso será una forma gótica de expresión.

Ser Gótico
«Vivir entre las sombras, el sueño del existir, la realidad pierde sus formas, todo es un espíritu oscuro: el dolor es redención».
Hete aquí visitante, y finalmente me pregunto ¿quién soy? ¿qué soy? Soy gótico me respondo, ¿por qué?Fui hasta las profundidades oscuras de mi alma, ahora quiero ser creador.

Ser gótico implica estar alejado de Dios y lo divino, Dios no existe, o si existe está bien lejos del mundo. Hemos venido al mundo solos, un gótico es un paria de lo divino. Lo único real es la vida y con ella la muerte, realidad envolvente y etérea de la existencia humana.

Ser gótico implica el vivir sin esperanza, el "progreso" es una idea ficticia, lo único real en el mundo es el alma humana, que es siempre igual. Pero nuestra alma no es esa candidez que nos muestra la sociedad. La profundidad abismal del alma significa primero que es un vacío que se siente, el hombre está consciente de su nada. Los hombres comunes desarrollan sus vidas en el mundo tratando de alejarse de los lugares oscuros de su alma, pero nosotros los góticos es ahí justamente donde hemos creado nuestra morada, en ese valle de sombras que es el alma. En ese nuestro lugar están los sentimientos básicos del hombre: el amor, el odio, la angustia, el miedo, el deseo. Ser gótico es estar totalmente consciente de esos sentimientos, y nuestra actitud consecuente es no tratar de bloquearlos o mediarlos, es vivir a través de ellos: ser gótico es vivir en la inmediatez de la existencia, a través de los puros sentimientos y emociones; nosotros no buscamos nada del mundo, no esperamos nada de él, sabemos que toda la realidad está alojada en nuestra alma.

Bello es para nosotros todo aquello que por sí mismo nos hace profundizar en nuestra alma, lo que nos hace sentir, la vida es la capacidad de sentir. La implicación necesaria de esto es la hipersensibilidad hacia las cosas, y su consecuencia es la aparición del dolor, dice Unamuno «la tristeza es el precio de la vida consciente». Mas este dolor no es la pérdida de algo, ni tampoco un deseo frustrado, es simplemente el echo de vivir solo por las emociones, de exaltarlas al máximo. Y esto es en el fondo una experiencia bella, pues ahí donde hay belleza hay creación, y ésta solo se puede concebir cuando se ha pasado por el dolor, por el sentir climáticamente la realidad toda. La creación es la gratificación del dolor que redime. Por eso nosotros no somos nihilistas, somos creadores. Cuando hemos llegado a lo más profundo del alma, a partir de ahí buscamos las cosas para volverlas de lo absurdo que son en un sentido, crear es hacer síntesis de lo disperso.

Pero si decimos que es la profundidad del alma lo que nos mueve, ¿hacia dónde nos dirige ella? ¿qué hay entonces dentro de ella? Es una actitud falsa y pusilánime el querer ocultar los aspectos oscuros del hombre, el dolor es real y permanente a lo largo de la existencia, la angustia es el sentimiento que surge cuando el hombre se decide a vivir por sí mismo, el odio es la manifestación consecuente del amor, donde hay amor no puede estar ausente la posibilidad del odio. Claro que existe la sonrisa de un niño, pero también hay, y en mayor medida, su llanto amargo (quiero pensar en los niños del África miserable, en los olvidados, en los malatratados). En consecuencia, la existencia es una dualidad constante y necesaria, la realidad toda es una unidad de contrarios, toda forma de la realidad abre la posibilidad de su contraria: vida/muerte, dicha/dolor, etc. Los góticos entonces ponemos a la vista de la sociedad ese aspecto oscuro de la naturaleza humana, mas no es un morbo vulgar, un gótico no siente anhelo de destrucción, sino simplemente está consciente de ello. Nosotros somos la crudeza de la realidad en su completa dimensión de posibilidades. Y efectivamente, hallamos un imán hacia esos aspectos, hacia esas formas, ¿por qué no hemos de hacerlo, si son tan reales como lo demás? Ser gótico es vivir consciente de que el mundo, la realidad es la posibilidad de todo.

Hemos dicho que ser gótico es estar lejos de la esperanza. La esperanza significa que algo será mejor, que algo va en ascenso. Nosotros los góticos sabemos que eso no es verdad, como se dijo, lo más real que hay son los sentimientos del alma humana, ellos no cambian; el dolor, la angustia, la soledad, etc., son cosas que han existido y existirán por siempre, qué importa para elllos que la ciencia avanze y descubra, si lo que ella hace es tapar un hueco que destapó antes. El conocimiento científico es un saber impersonal que no dice nada.

Sin embargo, no pretedemos que nuestra vida sea un camino inerte, sin sentido, para los góticos vivir es el camino perfecto a la muerte, que es lo único. Un gótico vive con la idea de que el hombre es finalmente para la muerte, fin de todo. Entonces la vida es para nosotros el camino que conduce a ella, los góticos vemos a la muerte como la más justa de todas las cosas, pues ella nos hace iguales a todos, ella es además lo omnipresente. La muerte es también liberación del tedio que resulta del vivir demasiado, ella es la palabra de la eternidad. Para nosotros la muerte es nuestra acompañante de toda la vida que al final, cuando estamos cansados de andar, nos lleva a nuestro destino inexorable. La idea de camino perfecto significa que si al final, hagas lo que hagas, la muerte es siempre tu dueña, debes vivir al nivel máximo, debes por supuesto amar la vida, debes ser creador de ti mismo, ser tu propio Dios en el mundo. Y todo esto se hace para recibir a la muerte satisfecho, con el gozo del hombre que sabe que la vida fue algo que, siendo prestado, fue digno de ella, y ahora está listo y lleno para devolverla para que otro ser tenga su oportunidad.

Ser gótico es estar separado siempre, el vivir en lo más profundo del alma exige soledad, el aislamiento es una condición de la vida gótica. Para nosotros el amor es una reunión de almas solitarias, pero que un día habrán de separarse, nada es eterno en el mundo gótico, solo la rueda de la vida y la muerte.

Fuente

Christian Death - Sex and Drugs and Jesus Christ


Christian Death - Sex and Drugs and Jesus Christ (1988)

1 This Is Heresy (4:20)
2 Tragedy (4:09)
3 Wretched Mankind (3:30)
4 Third Antichrist (10:20)
5 Erection (5:22)
6 Ten Thousand Hundred Times (4:42)
7 Incendiary Lover (3:01)
8 Window Pain (9:14)


Lasitud - Paul Verlaine

Lasitud

Encantadora mía, ten dulzura, dulzura...
calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional;
la amante, a veces, debe tener una hora pura
y amarnos con un suave cariño fraternal.

Sé lánguida, acaricia con tu mano mimosa;
yo prefiero al espasmo de la hora violenta
el suspiro y la ingenua mirada luminosa
y una boca que me sepa besar aunque me mienta.

Dices que se desborda tu loco corazón
y que grita en tu sangre la más loca pasión;
deja que clarinee la fiera voluptuosa.

En mi pecho reclina tu cabeza galana;
júrame dulces cosas que olvidarás mañana
Y hasta el alba lloremos, mi pequeña fogosa.

Paul Verlaine

Un Socialismo para el Siglo XXI



Un socialismo para el siglo XXI

François Houtart
Ruthcuadernos.org
La hegemonía global del capitalismo, en su forma neoliberal, permitió universalizar la subordinación del trabajo al capital. El proyecto nuevo debe empezar por una deslegitimación clara y radical del capitalismo, en su lógica misma y en sus aspectos concretos en cada sociedad. A este propósito, podemos proponer tres niveles de reflexión: el nivel de la utopía (¿qué sociedad queremos?), los medios y finalmente las estrategias. Trataremos de aplicar estos tres niveles a los varios componentes de la realidad humana: ecológicos, económicos, políticos y culturales, y de proponer, de manera muy sintética, una serie de hipótesis como base de discusión.Mostrar/Ocultar

Introducción

El socialismo es un proyecto antes que un concepto. Por esta razón es necesario abordar el contenido como paso preliminar a la utilización de la palabra. De hecho, ¿qué es el socialismo hoy? ¿Se trata del estalinismo, del maoísmo, de Pol Pot, de la socialdemocracia, de la tercera vía? Estamos ante la plena ambigüedad, lo que exige un nuevo cuadro de reflexión.

Sin embargo, hay una gran urgencia frente a la destrucción social y ambiental provocada por el modelo económico contemporáneo. La hegemonía global del capitalismo, en su forma neoliberal, no solamente fue edificada sobre nuevas bases materiales (las tecnologías de información y de comunicación) sino que permitió universalizar la subordinación del trabajo al capital («subsunción», según Carlos Marx). No solo se trata hoy de una subordinación real, es decir, dentro del proceso mismo de la producción a través del salario, sino también formal, o sea por medios financieros (precios de las materias primas y de los productos agrícolas, deuda externa, paraísos fiscales, fiscalidad interior que promueve la riqueza individual) y por medios jurídicos (normas de las organizaciones internacionales, como el FMI, el Banco Mundial, la OMC).

Este último tipo de subordinación afecta a todos los grupos humanos tanto por la destrucción ambiental como por la sumisión a la ley del valor. Hoy día, los pueblos indígenas están afectados en su posibilidad de supervivencia por la explotación de los bosques o la destrucción de la biodiversidad; las mujeres son las primeras víctimas de la privatización de la salud, el agua, la electricidad; los pequeños campesinos son desplazados por las empresas trasnacionales del agrobusiness. De hecho, la vida de la humanidad en su conjunto está siendo agredida. Las consecuencias para la sociedad son profundas porque este proceso agudiza las contradicciones dentro de todas las relaciones entre individuos, no solo por la desigualdad económica y social creciente, sino por un aumento de los conflictos de género, de razas o de castas.

Por estas razones, el proyecto nuevo debe empezar por una deslegitimación clara y radical del capitalismo, en su lógica misma y en sus aspectos concretos en cada sociedad. La conciencia de que no se puede humanizar el capitalismo constituye la base de un nuevo proyecto concreto. A este propósito podemos proponer tres niveles de reflexión: el nivel de la utopía (¿qué sociedad queremos?), los medios y finalmente las estrategias. Trataremos de aplicar estos tres niveles a los varios componentes de la realidad humana: ecológicos, económicos, políticos y culturales y de proponer, de manera muy sintética, una serie de hipótesis como base de discusión.

1. Los objetivos o la utopía

¿Qué sociedad queremos? Esta pregunta puede parecer muy general, un conjunto de ideas abstractas, un sueño. Pero no seríamos seres humanos si se suprimiera la capacidad de soñar. Queremos vivir en una sociedad humana de cooperación y paz. Ya eso significa que no queremos vivir en un mundo de pura competitividad y agresión. Desde su inicio tal perspectiva introduce una contradicción con la sociedad neoliberal. Para definir de manera más concreta lo que podemos llamar la utopía, se pueden distinguir cuatro objetivos o principios, según las ya citadas dimensiones ecológica, económica, política y cultural.

1) Prioridad de una utilización renovable de los recursos naturales

Existe una simbiosis fundamental entre la naturaleza y el ser humano. La naturaleza es fuente de vida (la pachamama, tierra-madre, como dicen los pueblos indígenas de América del Sur). No se puede agredirla ni destruirla sin atentar contra la vida humana. La naturaleza no puede ser explotada en función de una racionalidad puramente instrumental, característica del tipo de modernidad vinculada económica y culturalmente con el capitalismo. Ello resultaría en la destrucción progresiva de la naturaleza. El «grito de la tierra», como escribe Leonardo Boff, se llama desertificación, deterioro del clima, gripe aviar, sida...

Este principio de la prioridad de la utilización renovable significa el rechazo a modos de producción y actividades que destruyen de manera irreversible el ambiente natural. El uso de recursos no renovables será el objetivo de una gestión colectiva, asegurando así su racionalidad. Sin embargo, este principio forma solamente una parte de la realidad y debe entrar en

2) Predominio del valor de uso sobre el valor de cambio

Esta distinción, hecha por Carlos Marx, es útil para pensar el futuro. El valor de uso es lo que contribuye a la calidad de la vida humana en todas sus dimensiones. El valor de cambio es el mercado, que tiene una función subordinada al valor de uso. Sin embargo, dentro de la lógica del capitalismo, el mercado domina hoy no solamente la actividad económica, sino toda la organización colectiva de la vida humana. Para el capitalismo no existe valor económico si el trabajo, los bienes y los servicios no se transforman en mercancías. Es lo que se llama la imposición de la ley del valor, que según Franz Hinkelammert, significa el fin del sujeto. Los seres humanos están sometidos a esta ley que invadió la realidad social sometiendo a la humanidad en su totalidad a la lógica del capitalismo. Es por eso que Karl Polanyi, economista estadounidense historiador del capitalismo, concluye en que es necesario reinsertar la economía en la sociedad.

3) Participación democrática en todos los sectores de la vida colectiva

La participación democrática, es decir, el poder de decisión del sujeto humano, no puede ser limitado al sector político. En este sentido, se puede decir que toda la realidad es política, empezando por la economía. El principio de la participación democrática tiene que aplicarse a todos los niveles de la vida humana colectiva, desde el local hasta el global.

4) Interculturalidad

Todas las culturas participan en la vida cultural y espiritual de la humanidad. Ninguna de ellas puede ser eliminada o marginalizada. Eso incluye todas las expresiones culturales, el derecho, la ciencia, las religiones y las espiritualidades. Las transformaciones que derivan de intercambios, de enriquecimiento mutuo, son bienvenidas porque la cultura no es estática.

Sobre la base de los cuatro principios expuestos se plantea el problema de los medios.

2. Los medios

No basta con afirmar principios. Construir otra sociedad significa aplicar medios para que ellos puedan ser realidad.

1) La relación con la naturaleza

Para llevar a cabo el primer principio de predominio de una utilización renovable podemos proponer tres medios principales. El primero es la apropiación pública de los recursos naturales esenciales para la vida, como el agua, las semillas, el aire. Estos recursos constituyen el «patrimonio de la humanidad» y deben escapar de la ley del valor, tal como está definida por el sistema económico capitalista.

La revalorización de la agricultura campesina es otro medio necesario. Se trata de luchar contra la concentración productivista de la tierra o de los productos agrícolas en manos de empresas trasnacionales que destruyen la naturaleza sin hablar de los desastres sociales y de promover una agricultura orgánica. En tercer lugar, la tarea fundamental de regeneración de la atmósfera, de los suelos, de las aguas y finalmente del clima.

2) El predominio del valor de uso sobre el valor de cambio

Existen varios medios para este predominio en específico. Solamente queremos señalar algunos de ellos.

• Promover la producción orientada hacia la mayoría de las poblaciones con la utilización de instrumentos públicos, lo que se opone al modelo de desarrollo actual que favorece un crecimiento económico espectacular de solamente 20% de la población. Eso es la consecuencia de la lógica del capitalismo, que necesita generar fuertes poderes de compra de una minoría para absorber una producción sofisticada, contribuyendo así a la acumulación del capital.

• La introducción de elementos cualitativos en el cálculo económico, como el bienestar (la calidad de vida), el entorno ecológico, la seguridad alimentaria. Las decisiones serán muy diferentes si se tomaran en cuenta estos elementos en los cálculos de los costos de producción y de intercambio.

• Limitar la influencia del capital financiero mediante un impuesto sobre los flujos internacionales, la abolición de los paraísos fiscales y del secreto bancario y la supresión de la deuda externa de los pueblos del Sur.

• Abolición de las patentes en su forma actual y adaptación del derecho de autor, para evitar el monopolio de las trasnacionales.

• Revalorización de la empresa como lugar de trabajo común a fines sociales y no como fuente de riqueza para los accionistas.

• Reconocimiento y valorización de los empleos no reconocidos (mujeres en el hogar) o desvalorizados (servicio social, servicio de salud) y creación de empleos para sectores cualitativos de interés

colectivo (mejoramiento de la calidad de vida, servicios personales, etcétera).

• Constitución de un seguro social generalizado bajo control público.

• Revalorización del servicio público como servicio a la colectividad y no como atención a «clientes».

3) El principio de la democracia

La democracia no es solamente un fin, sino también un medio. En este sentido se debe extender la democracia representativa a todos los niveles de la actividad colectiva, incluyendo el sector económico. Sin embargo, se necesita también la promoción de la democracia participativa o directa como incremento del control popular en los mismos sectores. No se trata solo de la dimensión territorial (pueblos, barrios, aldeas), sino también de las empresas y de las administraciones.

4) El principio de interculturalidad

Los medios en este sector son también diversos, con prioridad a lo siguiente:

• Afirmar y concretar el derecho de los pueblos frente al derecho de los negocios, lo que significa un cambio fundamental de la filosofía de los organismos internacionales, financieros y comerciales.

• Protección de las culturas por medidas adecuadas en los diversos sectores de sus expresiones.

• Socialización de los resultados de la ciencia, sin monopolio industrial o particular.

• Afirmación de la laicidad del Estado, como base del diálogo filosófico y espiritual y del ecumenismo.

3. Las estrategias

Para poder aplicar los medios susceptibles de concretar los principios hay varios niveles de estrategias.

• Deslegitimar el capitalismo, como expresión de una modernidad deshumanizante, lo que significa la utilización de todos los espacios posibles para el desarrollo de un pensamiento crítico en los sectores de la economía, de la ecología, de la política y de la cultura. En este sentido, los foros sociales han cumplido un papel importante: el desarrollo progresivo de una conciencia colectiva.

• Acelerar la creación de actores colectivos a nivel global, a través de redes de resistencia (un ejemplo es Vía Campesina).

• Renovar el campo político de la izquierda, con la convergencia de varias organizaciones políticas (no se puede pensar en un partido único detentor de toda la verdad) y la centralidad de la ética en las prácticas políticas.

• Promover la emergencia de un nuevo sujeto histórico, que no estará solamente constituido por los trabajadores asalariados, sino por todos los grupos afectados en su vida por el sistema capitalista: pequeños campesinos, mujeres, pueblos autóctonos, etcétera.

• Buscar la centralidad de la ética como actitud colectiva e individual, en coherencia con la utopía, lo que implica una institucionalización de los procesos sociales y políticos como base de los comportamientos individuales y una redefinición permanente de los aspectos concretos de la ética, con la contribución de todos.

Podemos concluir que si es eso a lo que llamamos socialismo, se trata de un proyecto profético y constructor, capaz de contradecir la «barbaridad» y de traducir a la vez en un proyecto poscapitalista la defensa de la dignidad humana y el amor al prójimo.

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* François Houtart (Bélgica, 1925): Sociólogo y teólogo. Ha publicado más de cuarenta libros, entre ellos: Sociología de la religión y Mercado y religión.
Fuente

Drácula - Bram Stoker


Drácula - Bram Stoker





Drácula - La novela y la historia
Drácula es una de las joyas de la literatura epistolar y, al mismo tiempo, un thriller excepcional, que rompió con los esquemas de la novela gótica.
Quizás uno de los más grandes aciertos de la novela sea que Bram Stoker reinventó un mito.Mostrar/Ocultar

Desde su primera edición , por la Constable &Co, de Londres , en 1897, la obra tuvo un éxito sin precedentes.
Sus fuentes fueron "El Vampiro", de Polidori, "Carmilla", de Sheridan Le Fanu , "La rama dorada" , de James Frazer, y "La Condesa Sangrienta" , de Valentine Penrose, sobre la vida de Elizabeth Báthory.
Stoker investigó sobre vampirismo en la Biblioteca del Museo Británico. Tomó parte de la leyenda del vampiro que circulaba entre los campesinos de Europa oriental , pero pareciéndole demasiado vulgar a sus propósitos, le dió un aire romántico y novelesco gracias a un aristocrático vampiro, una historia de amor, y la exótica ambientación de la remota Transilvania, cuya localización geográfica e histórica en la novela es exacta. Añadió además elementos típicos de la literatura de terror, tales como los famosos y afilados colmillos, la metamorfosis en murciélago y la sangre como único alimento del personaje. No se olvidó del positivismo cientificista imperante en esa época en Gran Bretaña y por eso creó a un profesor Abraham Van Helsing, encargado de darles duro a los incrédulos de siempre, que podían mirar con sorna, a fines del siglo XIX, a la historia del monstruo chupasangre.
Estos elementos hicieron que la novela alcanzara unas cotas de popularidad tales que sorprendieron al propio autor. El mito se consolidó y consiguió que hasta nuestros días llegara su influencia estética, religiosa, onírica y en algunos casos patológica, porque hubo más de un loco que se tomó la cosa en serio y anduvo de aquí para allá, succionando yugulares.
Desde el punto de vista del estilo, la estructura narrativa de la novela se va construyendo a través de los distintos puntos de vista de los personajes, expresados en lenguaje epistolar, a manera de diarios personales, informes y cartas, cuya suma conforma el total del relato. Uno de los efectos de esta técnica es que la historia va avanzando de manera fragmentada. Drácula siempre es contado por terceros. No sabemos lo que piensa más que por lo que les dice a los demás. Aparece pocas veces en el relato, de manera "física", pero su presencia es constante por las continuas y a menudo aterradas referencias que de él hacen los otros personajes. El Conde es una sombra maligna que revolotea en la muy puritana Londres victoriana de fin del siglo XIX. Stoker, que de puritano no tenía nada, conocía muy bien las pasiones que se agitaban bajo los buenos modales de la aristocracia británica de la época. Sin embargo, en la novela se limita a sugerir, con extraordinaria sutileza, sin caer en nada explícito.

Ahora bien, ¿de donde partió Stoker para escribir su novela?
El relato tiene una base real. Se dice que "La Historia de Hungría", del estudioso orientalista Hermann Vanberry, cayó en manos de Stoker y le permitió conocer la crueldad del príncipe valaco del siglo XV Vlad III Tepes (apodado el Empalador).
Sobre el tema del irascible Vlad hay varias versiones. Si tomamos una de las más creíbles, vemos que el padre de Vlad Tepes recibió del Emperador Segismundo, en 1431, la Orden del Dragón. Por este titulo fue conocido como Dracul, que en rumano significa tanto Dragón como Diablo. Su hijo, nuestro querido Vlad Tepes, se hizo llamar Drácula o Draculea, que significa Hijo de quien poseía la Orden del Dragón (y también, Hijo del Diablo).
El pueblo, lo conocía por El Empalador, por esa costumbre suya de atravesar con una gran estaca (empalar) a sus muchos enemigos, súbditos díscolos y/o personas que le caían antipáticas.
Preguntan los curiosos de siempre: ¿Por donde los empalaba?. Respuesta: Por el ano. Ahí quedaban, sentados en tan incomoda posición, hasta morir, lo que podía llevar horas. Evidentemente, Tepes no era un chico afectó al dialogo, como medio para la solución de los conflictos.
Vlad habría nacido en el pueblo de Sighisoara, en 1431. Ese pueblo se hallaba en Transilvania, región enclavada en el centro de la actual Rumania. Sin embargo, este adorable príncipe gobernó en Valaquia, que hoy día constituye la región meridional de Rumania. En esa época, el lugar era una bonita mezcla de etnias: húngaros, rumanos, alemanes, gitanos y szekel. Para agregar entretenimiento a la cosa, los turcos entraban y salían de Europa central casi a placer. No había mucho tiempo para defender el lugar de las incursiones turcas, porque todo el mundo estaba muy ocupado con las luchas entre señores feudales, las intrigas palaciegas, las rebeliones campesinas, los conflictos interétnicas y la constante injerencia del imperio germano en los asuntos del principado, bajo el pretexto de que había alemanes viviendo allí. Vlad Tepes no podía gobernar por el consenso, así que gobernó por el terror; como quien dice, a puro empalamiento. Gracias a ello logró que los sobreviviente representaran un simulacro de unidad, con el que obtuvo importantes victorias sobre los turcos.
Vlad Tepes (o Vlad Draculea) fue un príncipe particularmente sangriento, pero sólo por razones de estado; estaba lejos de ser el vampiro en que lo convertiría Bram Stoker. Sin embargo, se dice que participó en practicas de brujería y otros esoterismos. Esto no sería nada raro. Vlad gustaba de empalar a sus semejantes pero eso no lo convertía en un iletrado. Era un hombre bastante culto para la época y eso lo puede haber llevado a indagar y meterse en ciertas practicas oscuras, como hicieron muchos otros de su misma condición.
Al parecer, Vlad murió en 1476, en un campo de batalla, decapitado por sus propios soldados, que lo confundieron con un turco. No todos lo odiaron. También fue admirado por su bravura en los combates y el Papa Pío II lo consideró un defensor de la fé.

Leer más sobre Vlad Tepes




Aceite De Perro - Ambrose Bierce





Aceite De Perro
Ambrose Bierce



Me llamo Boffer Bings. Nací de padres honestos pero de la más humilde condición: mi padre era fabricante de aceite de perro y mi madre tenía un pequeño taller a la sombra de la iglesia del pueblo, donde se deshacía de los niños no deseados. En mi niñez me adiestraron en los hábitos del trabajo: no sólo ayudaba a padre proveyéndolo de perros para su caldera sino que
ayudaba a mi madre a esconder los desechos de su trabajo en el taller. A veces, precisé de toda mi inteligencia natural para desempeñar esta obligación ya que todos los representantes de la ley se oponían al negocio de mi madre. No los habían elegido por oponerse al mismo y nunca se trató el tema como un asunto político; simplemente sucedió así.

Naturalmente, el negocio paterno de manufacturación de aceite de perro era menos impopular, pese a que los propietarios de perros extraviados lo miraban con recelo que, en cierto modo, me desacreditaba. Mi madre tenía, como cómplices silentes, a todos los médicos del pueblo, quienes rara vez extendían una receta que no contuviese lo que se complacían en designar como ol. can. Se trata, sin duda, de la medicina más valiosa que han descubierto. Pero la mayoría de la gente no está dispuesta a realizar
sacrificios personales en favor de los afligidos y era patente que a los perros más lustrosos del pueblo se les había prohibido jugar conmigo, un hecho que hirió mi joven sensibilidad y, en un tiempo, estuvo a punto de empujarme a convertirme en un pirata.

Al volver la vista atrás hacia aquellos días, no puedo sino arrepentirme, a veces, de que al ocasionar indirectamente la muerte de mis queridos padres fuese el autor del infortunio que marcaría hondamente mi futuro.

Una tarde, mientras pasaba junto a la fábrica de aceite de mi padre con el cuerpo de uno de los expósitos del taller de mi madre, vi a un policía que parecía vigilar de cerca mis movimientos. Aunque era joven, había aprendido que los actos de un agente de la ley, por muy aparente que sea su carácter, obedecen a los motivos más censurables y yo lo evité colándome en la
aceitería por una puerta lateral que permanecía entreabierta. Al punto, la cerré y me quedé a solas con mi cadáver. Mi padre se retiraba por las noches. La única luz del lugar procedía del horno, que brillaba con un profundo y espeso color carmesí emitiendo reflejos rojizos sobre las paredes.
En el interior del caldero el aceite todavía burbujeaba con una ebullición indolente; ocasionalmente, empujaba a la superficie un pedazo de perro.
Sentándome a esperar que el policía se marchase, sostuve el cuerpo desnudo del expósito en mi regazo y acaricié con ternura su cabello corto y sedoso. ¡Ah, qué hermoso era! Incluso a una edad tan temprana era
extremadamente aficionado a los niños y, mientras contemplaba a ese querubín, casi pude hallar en mi corazón el deseo de que la herida diminuta y roja de su pecho, causada por mi querida madre, no hubiese sido mortal.

Había adquirido por costumbre arrojar los bebés al río con el que la naturaleza, sabiamente, me había provisto para tal propósito, pero aquella noche no me atrevía a salir de la aceitería por temor al agente. «Después de todo», me dije a mi mismo, «no existe mucha diferencia si lo meto dentro de este caldero. Mi padre nunca distinguirá sus huesos de los de un cachorro, y las pocas muertes que puedan producir por administrar otra clase de aceite en lugar del incomparable ol. can. no son importantes en una población que crece tan rápidamente».
Para abreviar, di mi primer paso en el crimen y acudieron a mí inenarrables pesares al arrojar al bebé al caldero.

Al día siguiente, en parte para mi sorpresa, mi padre, frotándose las manos de satisfacción, nos informó a mi madre y a mí que había obtenido la más refinada calidad de aceite que se había visto y que los médicos a
quienes había enseñado muestras así se habían pronunciado. Añadió que ignoraba cómo se había obtenido tal resultado, los perros habían sido
tratados en todos los aspectos como de costumbre y eran de una raza ordinaria. Consideré mi deber explicarlo, cosa que hice, aunque mi lengua se hubiera paralizado si hubiese adivinado las consecuencias. Lamentando su ignorancia previa acerca de las ventajas de combinar sus respectivos negocios, mis padres tomaron medidas de inmediato para rectificar su error.
Mi madre trasladó su taller a un ala del edificio de la aceitería y cesaron mis obligaciones relativas a su negocio; no se me requirió más para que me deshiciese de los cuerpos de los bebés sobrantes y no hubo necesidad de atraer perros a su perdición puesto que mi padre los descartó por completo, aunque mantuvieron un honroso lugar en la denominación del aceite. De modo que, súbitamente sumido en la ociosidad, por lógica podría haberme convertido en un tipo vicioso y disoluto, pero no lo hice. La bendita influencia de mi querida madre estuvo siempre a mi lado para protegerme de las tentaciones que asedian a lo jóvenes y mi padre era diácono en la iglesia.
¡Ay, que horror que por mi culpa estas personas tan dignas de estima tuvieran un final tan horrendo!

Entonces, al doblarse los beneficios de su negocio, mi madre se consagró al mismo con renovada diligencia. No sólo se hizo cargo de los niños indeseados o que sobraban sino que salía a las carreteras y caminos
para recoger a niños más crecidos e incluso a adultos cuando podía atraerlos hasta la aceitería. Mi padre, encantado también con la calidad superior del aceite que refinaba, proveía sus calderas con diligencia y celo. En poco tiempo, la conversión de sus vecinos en aceite de perro se convirtió en la única pasión de sus vidas; una codicia absorbente e incontenible se apoderó
de sus espíritus y los colmaba en vez de la esperanza de alcanzar el Cielo, que también los inspiraba.

Últimamente, se habían vuelto tan emprendedores que se convocó una reunión pública y se aprobaron resoluciones en las que se los censuraba severamente. El presidente dio a entender que cualquier nueva incursión contra la población sería recibido en un clima de hostilidad. Mis pobres padres abandonaron la reunión con el corazón destrozado, desesperados y,
en mi opinión, no del todo cuerdos. De todos modos, consideré prudente no entrar con ellos en la aceitería aquella noche y dormí fuera, en un establo.

En torno a la media noche, un impulso misterioso me hizo levantarme y echar una ojeada a través de una ventana en la sala del horno, donde sabía que mi padre dormía ahora. Los fuegos ardían tan intensamente como si se esperase que la cosecha del día siguiente fuese abundante. Uno de los calderos más grandes se agitaba pausadamente con una extraña apariencia
de autocontrol, como si aguardase el momento de liberar toda su energía. Mi padre no estaba acostado; se había levantado vistiendo sus ropas de noche y
preparaba un lazo con un cuerda resistente. Por las miradas que lanzaba hacia la puerta del dormitorio de mi madre adiviné el propósito que tenía en mente. Enmudecido y paralizado por el pánico, no podía hacer nada para prevenirla o avisarla. Repentinamente, y sin hacer ruido alguno, se abrió la puerta del cuarto de mi madre y se encontraron uno frente al otro, ambos
aparentemente sorprendidos. Ella también vestía ropas de noche y sostenía en su diestra el instrumento de su oficio: un cuchillo alargado de hoja estrecha.

Tampoco ella había sido capaz de negarse el último beneficio que la actitud poco amistosa de sus conciudadanos y mi ausencia le permitían. Se miraron de hito en hito, con los ojos centelleantes, durante un instante y entonces saltaron el uno sobre el otro con furia indescriptible. Rodaron dando tumbos por la habitación, el hombre maldiciendo, la mujer chillando, ambos peleando como demonios: ella quería atravesarlo con su daga, él intentaba estrangularla con sus grandes manos.

Ignoro cuánto tiempo tuve la desgracia de presenciar esta desagradable muestra de infortunio doméstico pero al final, tras un forcejeo más violento de lo habitual, los contendientes se separaron repentinamente.

El pecho de mi padre y el arma de mi madre mostraban signos de contacto mutuo. Se miraron durante un instante de forma poco amistosa;
entonces mi pobre padre herido, sintiendo la mano de la muerte sobre él, se lanzó hacia delante sin atender a cualquier tipo de resistencia, agarró a mi querida madre entre sus brazos, la arrastró junto al caldero hirviente, hizo acopio de sus escasas fuerzas y ¡se tiró al caldero con ella! En un momento, ambos habían desaparecido y su aceite se añadió al de la comisión de
ciudadanos que habían acudido el día anterior con una invitación para la asamblea.

Persuadido de que estos desafortunados acontecimientos me habían cerrado todas las puertas para reanudar una carrera honorable en aquel pueblo, me marché a la famosa ciudad de Otumwee, donde he escrito estas memorias con el corazón lleno de remordimiento ante el insensato arrebato que había producido un desastre comercial tan desalentador.



Anabantha - Letanías Capítulo I


Anabantha - Letanías Capítulo I (2006)

01 - Letanias
02 - Sentido Pesame
03 - Vampiro
04 - Anabantha
05 - Santa Agonia
06 - Delirio
07 - Matame
08 - Dejame Ir
09 - El Escondite
10 - Manantial
11 - La Barrera
12 - Resurreccion
13 - Penitencia (Bonus)
14 - Historia De Terror (Bonus)



No era la Muerte - Emily Dickinson

No era la Muerte

No era la Muerte, pues yo estaba de pie
Y todos los muertos están acostados,
No era de noche, pues todas las campanas
se agitaban bajo el sol del mediodía.

No había helada, pues en mi piel
Sentí cálidos vientos reptar,
Ni había fuego, pues mis pies de mármol
Podían helar un santuario.

Y, sin embargo, se parecían a todas
Las figuras que yo había visto,
Ordenadas para un entierro
Que rememoraba como el mío.

Como si mi vida fuera recortada
Y calzada en un marco,
Y no pudiera respirar sin una llave
Y era como si fuera medianoche.

Cuando todo lo que late se detiene
Y el espacio mira a su alrededor,
La espeluznante helada, primer otoño que llora,
Repele la apaleada tierra.

Pero todo como el caos,
Interminable, insolente,
Sin esperanza, sin mástil
Ni siquiera un informe de la tierra
Para justificar la desesperación.

Emily Dickinson.

Hombres Lobos 2





Hombre lobo

El hombre lobo, también conocido como licántropo es una criatura legendaria presente en muchas culturas independientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro), y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases de "hombres bestia".

En el folclore y la mitología, un hombre lobo es una persona que se transforma en lobo, ya sea a propósito utilizando magia o involuntariamente, a causa de una maldición o de otro agente exterior. El cronista medieval Gervase de Tilbury asoció la transformación con la aparición de la luna llena, pero este concepto fue raramente asociado con el hombre lobo hasta que la idea fue tomada por los escritores de ficción moderna. La mayoría de las referencias modernas están de acuerdo en que un hombre lobo puede ser asesinado si se le dispara una bala de plata, aunque esto es producto de la narrativa moderna y no aparece en las leyendas tradicionales.

Nadie sabe con exactitud cuándo se originaron las leyendas sobre hombres lobo. Puede que se trate de una superstición tan antigua como la humanidad misma, originada como explicación de diversas patologías. Así parecen indicarlo algunos casos datados, como, en España, el de Manuel Blanco Romasanta, en cuya vida se basa la película Romasanta. La caza de la bestia (2004).

Características

Cabe recordar que no en todos los países del mundo hay lobos, y que otros animales han tomado su lugar en tales lugares. Por ejemplo, en la América Prehispánica abundaban las leyendas de hombres jaguar, debido a que el jaguar era el depredador más temido en esos lugares. En África aún se cree en hombres hiena u hombres leopardo, en India se pensaba que los tigres enemigos de los hombres eran capaces de convertirse en humanos para atraer a estos y en Brasil junto al amazonas se cree que el delfin rosado se transforma en hombre, aunque este ultimo solo tiene la intencion de seducir las mujeres para reproducirse.

Los hombres lobo se originaron en Europa, y estaban muy vinculados con supersticiones y magia negra. El mito es esencialmente masculino y, entre las causas de que un ser humano se convirtiera en hombre lobo, las más frecuentes eran las siguientes:

* Ingerir ciertas plantas vinculadas tradicionalmente con los lobos y la magia negra.
* Beber en el mismo lugar donde lo hubiera hecho un lobo.
* Cubrirse con la piel de un lobo.
* Dormir desnudo a la luz de la luna llena.
* Usar una prenda hecha de piel de lobo.
* Adquirir la capacidad de transformarse en lobo mediante magia y sortilegios.
* Ser el séptimo hijo varón de una familia y no ser bautizado (ver Lobizón).
* Ser mordido por otro Hombre Lobo. Esta última forma era la más común.

Según la tradición, la mayoría de los Hombres Lobo no se transforman a propósito; son víctimas de una maldición, y sufren enormemente a la hora de su metamorfosis. Lo que es peor, al transformarse pierden completamente la conciencia humana volviéndose peligrosos incluso para sus seres queridos. La única manera de librar a un hombre lobo de su maldición es dándole muerte, lo cual no es nada fácil; debe hacerse con un instrumento de plata, ya sea un bastón, un cuchillo o una bala.

Un Hombre Lobo es un hombre completamente normal la mayor parte del tiempo, aunque un poco velludo, y se comporta de manera natural.

No es sino durante la noche de Luna Llena cuando se transforma, pues la luz de este astro es la que controla sus transformaciones. Aunque varía según las versiones, el aspecto de un Hombre Lobo transformado puede ir desde un Lobo auténtico aunque más grande de lo normal, hasta un humanoide peludo y con colmillos que va en busca de carne humana.

Transformación en Hombre Lobo

Las leyendas históricas describen una gran variedad de métodos para convertirse en Hombre Lobo. Una de las más sencillas es la de desnudarse y usar un cinturón hecho de piel de Lobo, probablemente un sustituto de asumir toda la piel del animal que también es frecuentemente descrita para este proceso. En otros casos el cuerpo se frota con savia mágica. Otras maneras también consideradas para lograr la metamorfosis son el beber agua que esté sobre la huella del animal o beber de ciertas fuentes encantadas. Olaus Magnus dijo que los Hombres Lobo de Livonia fueron iniciados al drenar una copa de cerveza especialmente preparada mientras se repetía una fórmula. Ralston, en sus “Canciones sobre la gente Rusa” da una forma de encantamiento que aún es familiar en Rusia. También se dice que cuando una mujer da luz a seis niñas, nacerá un séptimo varón y será un Hombre Lobo.

En el folclore gallego, portugués y brasileño, es el séptimo de los hijos. Esta creencia estuvo tan extendida en Argentina que los séptimos hijos eran abandonados, cedidos en adopción o asesinados. Una ley de 1920 decretaba que el presidente de Argentina es el padrino de cada uno de los séptimos hijos. Así, el Estado les otorga una medalla de oro en su bautismo y una beca escolar hasta la edad de 21 años. Esto logró finalizar con los abandonos de niños, pero aún es tradicional que el Presidente sea el padrino de los séptimos hijos.

En otros casos la transformación se logra supuestamente mediante agentes satánicos a los que se somete voluntariamente, y eso se hace con los fines más desagradables, en particular por la gratificación del anhelo de la carne humana. Richard Verstegan escribió: "Los Hombres-Lobo, son ciertos hechiceros, que al untar sus cuerpos con un ungüento que ellos elaboran con el instinto del diablo, y lo ponen en cierta faja encantada, no sólo a la vista de otros lucen como Lobos, sino que su propio pensamiento tiene la forma y naturaleza de Lobos, tan pronto como estos visten la faja mencionada. Y disponen de sí mismos como Lobos, al mordisquear y matar, en especial a criaturas humanas" (Restitution of Decayed Intelligence, 1628). Tales eran los puntos de vista acerca de la licantropía a través de Europa Continental cuando Verstegan escribió: Los ungüentos y las savias en cuestión pueden contener agentes alucinógenos. Hay teorías que dicen que a los Licántropos, cuando no están convertidos en Lobos, el pelo de Lobo les crece hacia adentro, y cuando es un ser humano, le crece la piel hacia adentro; así que cuando se transformase, le daría vuelta a su propia piel.

También existen varios métodos para eliminar la forma bestial. El más simple era el acto de desencantar (funcionando en sí mismo o en una víctima), y otro era el retiro del cinturón o piel del animal. Otros métodos de posibles curas son: arrodillarse en un punto durante cien años, ser reprochado por ser un Hombre Lobo, ser saludado con el signo de la cruz, ser llamado tres veces por el nombre bautismal, ser golpeado tres veces en la nuca con un cuchillo, o al menos derramar tres gotas de sangre. Muchos cuentos folclóricos europeos incluyen lanzar un objeto de hierro sobre o hacia el Hombre Lobo, para que éste revele su forma humana.

Como diferenciar a un Hombre Lobo de otro

No es lo mismo un hombre lobo auténtico que un hombre maldito con la licantropia, o a un mago o hechicero que se transforma en lobo u otra bestia a voluntad.

Los licántropos malditos, ya sea por ser infectado con la saliva de un Hombre Lobo auténtico (pura sangre) o afectado por un hechizo o sortilegio, no pueden controlar sus transformaciones y pierden durante estas su conciencia e inteligencia humanas. Los magos pueden controlar sus transformaciones y conservan sus cualidades humanas todo el tiempo. Por su parte, los Magos se convierten en Lobos auténticos, mientras que la transformación de un Hombre Lobo maldito suele ser incompleta (bestias con aspecto humano o viceversa "hombres con aspecto de best