El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




El Sistema de Descartes


El Sistema de Descartes

René Descartes fue un filósofo, matemático y científico francés.

Las oposiciones entre la actitud realista y la actitud idealista

Actitud realista
Es natural, la que naturalmente toma el hombre. Cuando el hombre empieza a darse cuenta de su existencia en el universo, naturalmente adopta la actitud de suponer que lo que existe son esas cosas que ve y toma y que está provisto de inteligencia y pensamiento para poder recibir impresiones de esas cosas que ve y toma.Es espontánea, la tenemos sin querer.Es extravertida, se abre a las cosas.El conocimiento en el realismo, viene de las cosas a mí. Para el realismo, la realidad de la cosa es lo primero y el conocimiento viene después.Mostrar/Ocultar

Actitud Idealista
Es artificial, porque es una actitud adquirida y la tomamos por una necesidad histórica.Es voluntaria, porque hay que querer tomarla.Es introvertida, porque es una actitud reflexiva que vuelve sobre sí misma.El conocimiento en el idealismo, va del sujeto a las cosas. Es una actividad elaborativa de conceptos, mediante la cual se construye la realidad.

El pensamiento y el yo
Adoptando la actitud idealista, aparece ante nuestra intuición intelectual un nuevo tipo de ser, que ha descubierto el idealismo y que es el ser del pensamiento puro.

Todo acto intelectual consiste en la aprehensión de un objeto. En todo pensamiento encontramos, el pensamiento que piensa y lo pensado en el pensamiento. Esta distinción nos conduce a la reflexión de que lo pensado en el pensamiento me es mediato porque necesito intermedio alguno para que esté en mí, para ponerme yo en contacto con él. En cambio, el pensamiento de lo pensado me es inmediato porque no necesita de intermedio alguno para estar en mí, en la inmediata presencia. La inmediatez, hace que el pensamiento que yo pienso, sea mi propio yo en el acto de pensar.
Esta identidad del pensamiento que es inmediato y el yo mismo, es lo que Descartes descubre y lo que constituye para él la base y el fundamento mismo de toda la filosofía. Aplicando la duda a todo cuanto se presenta, resume ésta aplicación metódica de la duda, en los términos de apartar de sí, como dudosos, todos los objetos y en cambio de no considerar como indudables más que los pensamientos. Los considera indudables a los pensamientos por la inmediatez de ellos hacia a mí.

El yo como “cosa en sí”
La actitud idealista, hace que el idealista descubra como primera realidad el yo pensando. Considera Descartes que el pensamiento es una cosa, que “yo soy una cosa que piensa”. En esas palabras, “cosa que piensa”, “substancia pensante”, olvida Descartes un residuo del viejo realismo, el cual considera todo ser bajo la especie de la cosa, bajo la especie de la substancia; como si no pudiera haber otro ser, que el ser de la substancia o como si todo ser tuviera que ser substancia.
Aparte, de esta noción de “cosa en sí”, que queda olvidada en el seno mismo del yo pensante, es absolutamente indudable que las adquisiciones logradas por el idealismo representan una concepción del ser totalmente diferente que la concepción del ser de los realistas. Para los realistas, el ser de las cosas, es antes e independientemente de todo pensamiento, a diferencia de los idealistas que construyen la realidad.

La realidad como problema
El ser de los realistas, es un ser inteligible. En cambio, el ser de los idealistas es un ser inteligente. Con esto, surge el problema de la realidad del mundo exterior. Para el realismo, la realidad del mundo exterior no era un problema, ya que lo consideraba al mundo exterior como inteligible, como posible objeto de conocimiento. En cambio para el idealismo sí es un gran problema, ya que la realidad de las cosas debe ser demostrada, deducida o construida.

El pensamiento claro y distinto
El problema fundamental, que para el realismo no se plantea y que para el idealismo constituye el más grave y difícil de los problemas, Descartes lo resuelve distinguiendo dos grupos de pensamientos, que son, los pensamientos confusos y oscuros y los pensamientos claros y distintos. En los pensamientos confusos y oscuros, donde no están definidas netamente las partes internas de ese pensamiento, no están tampoco separadas claramente lo pensado en él, con lo pensado en otros pensamientos. Los claros y distintos, en donde lo pensando en ellos, es perfectamente discernible de lo pensado en cualquier otro pensamiento y además lo pensado en ellos, está perfectamente divididos en sus elementos.
Descartes advierte que existe una gran cantidad de razones para dudar de los pensamientos confusos y oscuros, pero que las razones para dudar de los pensamientos claros y distintos son mucho menos fuertes. Aunque en los pensamientos claros y distintos, la duda es difícil, lo mismo hay que dudar porque son pensamientos.

La Hipótesis del Genio Maligno
Para Descartes, un pensamiento no contiene nunca en su estructura, ninguna garantía de que el objeto pensado corresponda a una realidad fuera del pensamiento. Propone la hipótesis del genio maligno, que se empeña en engañarme y en poner en mi mente pensamientos evidentes pero que son falsos. Pero existe un pensamiento que se distingue de los demás pensamientos claros y distintos, ya que contiene esa garantía de existencialidad o sea, que tiene en sí mismo, la garantía de que el objeto pensado existe fuera del pensamiento. Este pensamiento que se distingue es, el pensamiento de Dios, la Idea de Dios.

Descartes, desenvuelve entonces los caracteres que la Idea de Dios tiene, mediante tres demostraciones de la existencia de Dios. La primera, que consiste en considerar lo pensado por nosotros, cuando pensamos en Dios, en inspeccionar la idea de Dios, entonces tenemos la idea de que es un ser infinito, perfecto, bueno, todopoderoso, etc. ¿cómo podemos haber nosotros formulado esa idea?, de nosotros mismos no, porque lo mentado en esa idea es superior a todo cuanto nosotros somos. Lo mencionado en esa idea es tan enormemente trascendente, que sin duda alguna, lo mencionado en esa idea, responde a una realidad fuera de ella.

La segunda prueba es una transposición de la prueba que da Aristóteles. Según Descartes, yo existo como yo pensante alrededor de una existencia contingente. Pero yo que existo, tengo una existencia cuyo fundamento no percibo, y por lejos que yo vaya a tomar éste fundamento remontándome a otro y a otro, tendré que acabar siempre por admitir una existencia que sea fundamento de la mía y esa existencia es Dios.

La tercera prueba, es el argumento ontológico que consiste en señalar la característica de la idea de Dios, como una idea única, en la cual el pensamiento de Dios contiene también su existencia, en el pensamiento de Dios está contenida la existencia.
Descartes confía en la 1º y 3º prueba pero especialmente en la 3º.

La realidad recobrada
Una vez demostrada la existencia de Dios, ya tenemos dos existencias que son la mía y la de Dios. Con la existencia de Dios, no hay necesidad de pensar en el genio maligno ya que sé que Dios existe, que es perfecto y que por lo tanto no me engaña. Permite que me equivoque poniendo en mi voluntad, el equivocarme o no. Entonces, manteniendo la voluntad firme de no afirmar más que lo claro y distinto, no me equivocaré jamás ya que la existencia de Dios es una garantía de que los objetos pensados por ideas claras y distintas son reales, tienen realidad, el mundo tiene realidad.

Geometrismo de la realidad
Ha logrado Descartes sacar del yo el mundo. El sistema de Descartes está montado sobre tres substancias que son: el yo pensante o pensamiento, la extensión y Dios. Dios como substancia creadora y las demás como substancias creadas, de modo que ese mundo que ha sacado del yo, es un mundo de pura substancialidad geométrica.

Ese mundo de pura substancialidad geométrica, es el mundo de la ciencia moderna. La idea Descartes que consiste en reducir lo confuso y oscuro a claro y distinto, es la idea que consiste en eliminar del universo la cualidad y dejar estar solamente a la cantidad.

Descartes también se topa con el problema de la vida y lo resuelve mecanizando la vida. Para él, los seres vivientes son puros mecanismos, el hombre es mecanismo, en todo lo que no es pensamiento puro. Descartes reduce a pensamiento, todas las vivencias de la psicología. Esas vivencias que llamamos pasiones, sentimientos, emociones, todo lo que hay en nuestra alma, que no sea puro pensar, es para Descartes pensar pero confuso y oscuro. En su teoría de las pasiones, propone al hombre que estudie esas vivencias y verá que se reducen a ideas confusas y oscuras; y una vez que haya visto que se reducen, desaparecerá la pasión y podrá el hombre vivir sin pasiones que estorban y molestan en la vida.

Racionalismo
La filosofía de Descartes, inaugura una era de racionalismo e intelectualismo que se lanza sobre todos los problemas del mundo, de la ciencia y de la vida. Pero llegará un momento en el cual aparecerá el problema de la historia, en el cual el intelectualismo y el racionalismo no podrán resolverlo porque se resiste, y se resiste porque el idealismo es un producto de la historia y no puede explicarla.

Por eso la filosofía contemporánea para explicar la historia deberá superar el idealismo y encontrar otra realidad más profunda que las cosas y el yo y que contenga a la historia misma también.

El Método de Descartes
En el discurso del método, lo que le preocupaba a Descartes, era como llegar a una evidencia clara y distinta o sea como llegar a una intuición indubitable de la verdad. Los caminos que conducen a esa intuición son los que a Descartes le interesan principalmente y no tanto los caminos que la afianzan, la prueban,etc. El método tiene como propósito esencial llegar a la intuición que se logra dividiendo en parte todo objeto confuso y oscuro no evidente, hasta que alguna de las partes se nos convierta en un objeto claro, distinto y evidente y entonces llegamos a la intuición.

Trascendencia e Inmanencia
Para Descartes, el mundo en que vivimos y el mundo de la verdad son uno y el mismo mundo. Lo que pasa es que cuando lo miramos por primera vez, el mundo se nos presenta revuelto y confuso como si fuera un cajón con una gran cantidad de cosas. Pero si nos preocupamos por ordenar esas cosas, el mundo se nos hace inteligible, lo podemos comprender y se nos hace evidente. Y para comprenderlo es necesario realizar un análisis metódico del mundo, en el fondo del cual está el inteligible mundo de las ideas. No son dos mundos distintos, sino uno dentro de otro y los dos constituyen el todo, un todo.

El Discurso del Método
El Discurso del Método, es una de las obras más importantes realizadas por Descartes y es una obra que pretende dar a conocer el método para poder llegar al conocimiento verdadero y encontrar la verdad. La obra consta de seis partes y es ante todo una autobiografía.

En la segunda parte del Discurso del Método, Descartes expone los pasos que permitirían llegar al conocimiento verdadero y son:

Evidencia: no admitir nunca algo como verdadero sin conocer con certeza que lo es, evitando así la precipitación y la prevención.
Análisis: dividir las dificultades que tenemos en tantas partes posibles para así, resolverlas mejor.
Síntesis: ordenar los conocimientos desde los mas sencillos hasta los más complejos.
Comprobación: hacer siempre revisiones amplias para estar seguros de no haber omitido nada.
Fuente

2 Comentarios:

El Entrompe ...

una vez, Rene Descartes, que pensaba que los animales eran como máquinas, tuvo envidia de los monos, porque supo que a unos misioneros les habían contado unos indios que los monos hablaban, pero que no se dejaban sorprender hablando por los hombres, porque estaban seguros de que entonces les harían trabajar, Descartes decía que si hubiera sido prudente como los monos y no hubiera escrito, no tendría que enfrentarse con los inconvenientes de la fama... pero quizás ahora los monos estén comentando, temblorosos, ante el porvenir que les espera con este asunto de la asimilación de los humanos... esto solo puede ser una idea para que monos y hombres sean amaestrados para el gran circo de la historia... Y para sus cientificas matanzas... bye

Luzdeluna ...

jajajaaj donde saldran esas teorías???

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