El sueño…
el sueño es el hermano de la muerte.
Así que túmbate bajo este esqueleto en la frialdad de la tumba.
Permite que el abrazo de sus muertos brazos
te mantenga totalmente a salvo y dormido.
Enterrado en un sueño…
silenciosamente….
Para siempre bajo tierra




Drácula - Bram Stoker


Drácula - Bram Stoker





Drácula - La novela y la historia
Drácula es una de las joyas de la literatura epistolar y, al mismo tiempo, un thriller excepcional, que rompió con los esquemas de la novela gótica.
Quizás uno de los más grandes aciertos de la novela sea que Bram Stoker reinventó un mito.Mostrar/Ocultar

Desde su primera edición , por la Constable &Co, de Londres , en 1897, la obra tuvo un éxito sin precedentes.
Sus fuentes fueron "El Vampiro", de Polidori, "Carmilla", de Sheridan Le Fanu , "La rama dorada" , de James Frazer, y "La Condesa Sangrienta" , de Valentine Penrose, sobre la vida de Elizabeth Báthory.
Stoker investigó sobre vampirismo en la Biblioteca del Museo Británico. Tomó parte de la leyenda del vampiro que circulaba entre los campesinos de Europa oriental , pero pareciéndole demasiado vulgar a sus propósitos, le dió un aire romántico y novelesco gracias a un aristocrático vampiro, una historia de amor, y la exótica ambientación de la remota Transilvania, cuya localización geográfica e histórica en la novela es exacta. Añadió además elementos típicos de la literatura de terror, tales como los famosos y afilados colmillos, la metamorfosis en murciélago y la sangre como único alimento del personaje. No se olvidó del positivismo cientificista imperante en esa época en Gran Bretaña y por eso creó a un profesor Abraham Van Helsing, encargado de darles duro a los incrédulos de siempre, que podían mirar con sorna, a fines del siglo XIX, a la historia del monstruo chupasangre.
Estos elementos hicieron que la novela alcanzara unas cotas de popularidad tales que sorprendieron al propio autor. El mito se consolidó y consiguió que hasta nuestros días llegara su influencia estética, religiosa, onírica y en algunos casos patológica, porque hubo más de un loco que se tomó la cosa en serio y anduvo de aquí para allá, succionando yugulares.
Desde el punto de vista del estilo, la estructura narrativa de la novela se va construyendo a través de los distintos puntos de vista de los personajes, expresados en lenguaje epistolar, a manera de diarios personales, informes y cartas, cuya suma conforma el total del relato. Uno de los efectos de esta técnica es que la historia va avanzando de manera fragmentada. Drácula siempre es contado por terceros. No sabemos lo que piensa más que por lo que les dice a los demás. Aparece pocas veces en el relato, de manera "física", pero su presencia es constante por las continuas y a menudo aterradas referencias que de él hacen los otros personajes. El Conde es una sombra maligna que revolotea en la muy puritana Londres victoriana de fin del siglo XIX. Stoker, que de puritano no tenía nada, conocía muy bien las pasiones que se agitaban bajo los buenos modales de la aristocracia británica de la época. Sin embargo, en la novela se limita a sugerir, con extraordinaria sutileza, sin caer en nada explícito.

Ahora bien, ¿de donde partió Stoker para escribir su novela?
El relato tiene una base real. Se dice que "La Historia de Hungría", del estudioso orientalista Hermann Vanberry, cayó en manos de Stoker y le permitió conocer la crueldad del príncipe valaco del siglo XV Vlad III Tepes (apodado el Empalador).
Sobre el tema del irascible Vlad hay varias versiones. Si tomamos una de las más creíbles, vemos que el padre de Vlad Tepes recibió del Emperador Segismundo, en 1431, la Orden del Dragón. Por este titulo fue conocido como Dracul, que en rumano significa tanto Dragón como Diablo. Su hijo, nuestro querido Vlad Tepes, se hizo llamar Drácula o Draculea, que significa Hijo de quien poseía la Orden del Dragón (y también, Hijo del Diablo).
El pueblo, lo conocía por El Empalador, por esa costumbre suya de atravesar con una gran estaca (empalar) a sus muchos enemigos, súbditos díscolos y/o personas que le caían antipáticas.
Preguntan los curiosos de siempre: ¿Por donde los empalaba?. Respuesta: Por el ano. Ahí quedaban, sentados en tan incomoda posición, hasta morir, lo que podía llevar horas. Evidentemente, Tepes no era un chico afectó al dialogo, como medio para la solución de los conflictos.
Vlad habría nacido en el pueblo de Sighisoara, en 1431. Ese pueblo se hallaba en Transilvania, región enclavada en el centro de la actual Rumania. Sin embargo, este adorable príncipe gobernó en Valaquia, que hoy día constituye la región meridional de Rumania. En esa época, el lugar era una bonita mezcla de etnias: húngaros, rumanos, alemanes, gitanos y szekel. Para agregar entretenimiento a la cosa, los turcos entraban y salían de Europa central casi a placer. No había mucho tiempo para defender el lugar de las incursiones turcas, porque todo el mundo estaba muy ocupado con las luchas entre señores feudales, las intrigas palaciegas, las rebeliones campesinas, los conflictos interétnicas y la constante injerencia del imperio germano en los asuntos del principado, bajo el pretexto de que había alemanes viviendo allí. Vlad Tepes no podía gobernar por el consenso, así que gobernó por el terror; como quien dice, a puro empalamiento. Gracias a ello logró que los sobreviviente representaran un simulacro de unidad, con el que obtuvo importantes victorias sobre los turcos.
Vlad Tepes (o Vlad Draculea) fue un príncipe particularmente sangriento, pero sólo por razones de estado; estaba lejos de ser el vampiro en que lo convertiría Bram Stoker. Sin embargo, se dice que participó en practicas de brujería y otros esoterismos. Esto no sería nada raro. Vlad gustaba de empalar a sus semejantes pero eso no lo convertía en un iletrado. Era un hombre bastante culto para la época y eso lo puede haber llevado a indagar y meterse en ciertas practicas oscuras, como hicieron muchos otros de su misma condición.
Al parecer, Vlad murió en 1476, en un campo de batalla, decapitado por sus propios soldados, que lo confundieron con un turco. No todos lo odiaron. También fue admirado por su bravura en los combates y el Papa Pío II lo consideró un defensor de la fé.

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2 Comentarios:

Anónimo ...

Vlad es también para la -vieja e inculta- Europa victoriana: lo otro. Es un umbral entre ellos -garantes de un supuesto progreso- y el pasado brutal y salvaje de Europa. Además media allí un complejo de culpa histórico, pues Vlad fue responsable de retener el avance turco -esos otros, esos bárbaros, ese ejercito empalador y decapitador por excelencia- en esa puerta llena de montañas que son los balcanes.


Siempre lector de este blog.

Saludos.

E.

Luzdeluna ...

Hola anónimo E.! muchas gracias por dejar tu comentario. Me agrada que seas lector asiduo del blog, espero no defraudarte.
Saludos

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